Unidad 5. RQA. Evaluación Riesgo Químico II

 


UT05. EVALUACIÓN DE RIESGO QUÍMICO (II)


Medición de Contaminantes en el Ambiente 1

Estrategias básicas de medición: 1

Criterios de los procedimientos de medida de contaminantes: 1

Localización de la medida 1

Instrumentación y método de medida 2

DEFINICIONES BÁSICAS 2

La norma UNE-EN 482 define como "Procedimiento de medida: Procedimiento utilizado para el muestreo y el análisis de uno o de varios agentes químicos en el aire, y que incluye el almacenamiento y el transporte de la muestra" 2

PROCEDIMIENTOS DE MEDIDA / LECTURA DIRECTA 3


Métodos Colorimétricos 4

Monitores de gases 5

Instrumentos de lectura directa para aerosoles 5

MUESTREO ACTIVO 6

Muestreadores 6

Toma de Muestras con Filtros 8

Fracciones del Aerosol (UNE-EN 481:1995) 8

Toma de Muestras con Soluciones Absorbentes 9

Toma de Muestras con Bolsas Inertes 10

MUESTREO PASIVO 10

RECOMENDACIONES GENERALES 11

HIGIENE ANALÍTICA 12

Técnicas Analíticas en Higiene Industrial 12

Técnicas Clásicas 12

Técnicas Instrumentales 12

Gravimetría. 12

Volumetría 13

Electroquímica 13

Cromatografía 13

Espectroscopia 13

Informe Analítico (Norma UNE-EN ISO/IEC 17025) 14




Medición de Contaminantes en el Ambiente


La vía más frecuente de entrada de tóxicos en el organismo es la inhalatoria, por lo que la determinación de la concentración ambiental del agente (aire inhalado por el trabajador) es el parámetro ambiental más significativo para evaluar  los  riesgos  debidos  a  la  exposición  a  agentes  químicos.


Estrategias básicas de medición:


  1. La Evaluación de la Exposición Laboral: comparación de los valores de exposición con los VLA; la técnica de medida sea selectiva y con la mínima incertidumbre posible; mediante muestreo personal; nos acogemos a la norma UNE EN 689 (ver tema anterior).


  1. Monitoreo ambiental: fines exploratorios o para evaluación periódica; procedimientos de medida de mayor sencillez, mayor incertidumbre; norma UNE EN 482.


Criterios de los procedimientos de medida de contaminantes:


Localización de la medida


  • Medición Ambiental: la medición se realiza en un área de trabajo o local.

  • Muestreo Personal: la medición se realiza con referencia a un puesto de trabajo en la zona de respiración del trabajador.


  1. Por la duración de la medición, pueden ser puntuales o promediadas.


  • La medición puntual se limita a la determinación de la concentración en un periodo de tiempo muy corto. El valor de la concentración que se obtiene de este modo puede asimilarse al valor instantáneo de la misma en el momento de la medición. Estas mediciones son adecuadas para determinar:


  • picos de concentración en situaciones concretas (VLA-EC)

  • variaciones de la concentración en el tiempo

  • variaciones de la concentración en el espacio


  • La medición promediada abarca un periodo de tiempo más largo, y es adecuada para la determinación de concentraciones medias a lo largo de la jornada laboral o parte de ella (VLA-ED)


Instrumentación y método de medida


  • MEDIDA O LECTURA DIRECTA

    • Colorimétricos (reacción química)

    • Monitores

    • Medidores de la concentración de aerosoles

  • TOMA DE MUESTRAS

    • Muestreador Activo

      • Filtros

      • Sólidos adsorbentes

      • Soluciones absorbentes

      • Bolsas inertes

    • Muestrador Pasivo

      • Sólidos adsorbentes o impregnados con reactivo


En la mayoría de los casos, las mediciones puntuales o de corta duración se realizan con métodos de lectura directa y las mediciones promediadas o de larga duración, con sistemas de toma de muestra. Existen, sin embargo, procedimientos de toma de muestra que se pueden utilizar para medidas de muy corta duración, y también existen sistemas de lectura directa que indican el valor promedio de un tiempo muy largo.




DEFINICIONES BÁSICAS


La norma UNE-EN 482 define como "Procedimiento de medida: Procedimiento utilizado para el muestreo y el análisis de uno o de varios agentes químicos en el aire, y que incluye el almacenamiento y el transporte de la muestra"


Todos los procedimientos de medida deben estar normalizados y cumplir unas especificaciones mínimas que garanticen la representatividad de la medición realizada. A continuación, se definen algunos términos que sirven para caracterizar un procedimiento de medida:


Sesgo: es la desviación o diferencia de los resultados obtenidos aplicando un procedimiento de medida con respecto al valor aceptado como referencia o valor verdadero. El sesgo es una expresión de la inexactitud del método y representa el error sistemático total.


Precisión: es el grado de concordancia entre los resultados obtenidos aplicando el método repetidas veces, bajo condiciones determinadas. La precisión sólo depende de la distribución de errores aleatorios.


Intervalo de medida: es el intervalo de concentraciones para las cuales el sesgo y la precisión de un procedimiento de medida están dentro de los límites especificados.


Validación: es el proceso para evaluar las características de funcionamiento de un procedimiento de medida y verificar que se cumplen los criterios exigidos a los datos.


Límite de detección: es la menor cantidad de analito que puede ser detectada y diferenciada de un blanco, pero no necesariamente cuantificada con un nivel aceptable de exactitud y precisión.


Límite de cuantificación: es la cantidad o concentración mínima que puede determinarse con un nivel aceptable de exactitud y precisión.


Incertidumbre de la medida: estimación que caracteriza el intervalo de valores en el que se sitúa generalmente con una determinada probabilidad, el valor verdadero de la magnitud medida. Es una cantidad utilizada para caracterizar, como un todo, la incertidumbre del resultado dado por un equipo o un procedimiento de medida. A veces se refiere a ella como incertidumbre relativa, ya que se expresa en porcentaje.


Selectividad: es la capacidad de un procedimiento de medida para determinar únicamente los componentes que se pretenden medir. La falta de selectividad se llama inespecificidad.




PROCEDIMIENTOS DE MEDIDA / LECTURA DIRECTA


Los procedimientos de lectura directa permiten la medición en el aire de un contaminante sin necesidad del procesamiento de la muestra en el laboratorio. Se basan en reacciones químicas que se efectúan rápidamente a temperaturas ambientales, procedimientos electroquímicos y otras propiedades físico- químicas de los contaminantes.


Los tres sistemas básicos son: 


  • Tubos Colorimétricos

  • Monitores de lectura directa de gases

  • Medidores de la concentración de aerosoles (materia particulada en el aire)


Métodos Colorimétricos


Usan instrumentos de lectura directa aplicables a la determinación de la concentración de gases y vapores. Se basan en el cambio de color que sufre un reactivo especifico al reaccionar con un contaminante determinado. Existen tres tipos principales de dispositivos colorimétricos:


  • Papeles reactivos.

  • Líquidos reactivos.

  • Tubos indicadores con reactivo sólido.



Los más utilizados son estos últimos, que consisten  en  un  reactivo  sólido

(granulado) en el interior de un tubo que se acopla a una bomba de aspiración (manual o automática). Un volumen predeterminado de aire contaminado se hace pasar por el tubo produciéndose un cambio de la coloración del reactivo que se inicia en el extremo de entrada y progresa a lo largo del tubo en función de la concentración del contaminante. En la pared del tubo existe una escala impresa que nos indica (en el punto de cambio de coloración) la concentración estimada del contaminante.


  • Estos tubos se usan fundamentalmente para la obtención de valores de exposición de corto plazo, aunque tiene otras posibles aplicaciones tales como:

  • Mediciones en espacios confinados antes de acceder a ellos.

  • Monitoreo ambiental para obtener una aproximación del nivel de exposición o realizar un seguimiento periódico.

  • Detección rápida de contaminantes.


Existen además en el mercado tubos colorimétricos para muestreos de larga duración, que se acoplan a muestreadores personales y que permiten obtener concentraciones medias a lo largo de la jornada laboral. Este tipo de muestreos de larga duración con tubo colorimétrico es menos habitual que los que usan el procesamiento de muestras en el laboratorio.


Aunque métodos colorimétricos son rápidos, sencillos y no requieren instrumentación sofisticada ni procesamiento posterior, tienen algunas desventajas:


  • Según el contaminante y el fabricante los métodos colorimétricos tienen una incertidumbre relativa generalmente alta (salvo excepciones), que puede llegar a ser del 40%, aunque por término medio se sitúa en un 20%

  • En el caso de algunos contaminantes existe reactividad cruzada con otros del mismo grupo químico, por lo que su selectividad puede ser baja.

  • El volumen de captura y la propia reacción química puede variar en función de la temperatura ambiente, dando lugar a errores de medida.


Monitores de gases


Los monitores de gases son instrumentos de lectura directa para la medida de concentraciones de gases y vapores, que se basan en el uso de elementos sensores que generan una señal eléctrica proporcional a la concentración en aire del contaminante a medir. La señal es manipulada por el instrumento de forma digital o analógica hasta convertirla en una indicación numérica en la pantalla de presentación.


Existen monitores para uno o varios gases, y muchos de estos sistemas permiten el intercambio de los elementos sensores (específicos para cada gas) La precisión de este instrumental viene determinada por el fabricante y su utilización exige, por otra parte, calibraciones periódicas por medio de atmósferas o mezclas de gases de composición controlada.


La aplicación más importante de estos monitores es la detección de fugas, sistemas de alarma para gases explosivos, redes de medición en continuo de contaminación ambiental, automatismos para la puesta en funcionamiento de ventilaciones adicionales al alcanzarse una concentración determinada (por ejemplo, en aparcamientos o zonas de calderas de calefacción)


Los monitores pueden ser fijos en una instalación o portátiles. Estos últimos se pueden utilizar como medidores personales y que permiten la lectura de las concentraciones promedio al final de la jornada laboral, bien del tiempo durante el cual se ha sobrepasado un cierto valor de la concentración o de otros valores relacionados con la exposición.


Las principales limitaciones de estos sistemas son el reducido número de gases detectables, baja precisión y selectividad, y la necesidad de una calibración periódica que debe ser realizada por el propio fabricante.


Su uso en prevención de riesgos es más apropiado como medida de seguridad para gases explosivos y trabajo en espacios confinados que como medida para la evaluación higiénica de contaminantes.


Instrumentos de lectura directa para aerosoles


De igual forma que existen monitores de gases, se han desarrollado instrumentos portátiles que pueden medir la concentración de aerosoles (polvo, materia particulada) en el aire.



Se distinguen dos grupos de instrumentos: eléctricos y ópticos.


  • Los medidores eléctricos se basan en la ionización de las partículas en el aire y la medida de la carga eléctrica que se genera, que es proporcional a la concentración del aerosol.


  • Los instrumentos ópticos se basan en la medida de propiedades ópticas de las partículas. Los más simples, aplicables a concentraciones ambientales elevadas, miden la extinción de la luz al atravesar el aerosol. Para mediciones más precisas se utiliza la medida de la dispersión de la luz (fotómetros y medidores de espectro lumínico) 


A pesar de ser muy sensibles y cubrir un amplio rango de medida (desde 1 a 2500 mg/m3) su principal inconveniente es el alto coste de estos instrumentos. Por otra parte, la determinación (excepto en instrumentos muy sofisticados) sólo es cuantitativa, por lo que no será de utilidad cuando se tenga que evaluar la presencia de fibras o caracterizar la naturaleza (tamaño / composición) del aerosol.


MUESTREO ACTIVO


En los sistemas de muestreo activo o dinámico, se requiere la captación de un cierto volumen de aire bien sobre un soporte de retención o bien directamente en un recipiente contenedor, siendo dichas muestras procesadas posteriormente en un laboratorio de referencia.


Distinguimos por ello dos tipos de sistemas activos:


  • Fijación o Concentración: cuando la captación se realiza en un soporte inerte. Los principales soportes que actúan según este fundamento son: los filtros de membrana (en portafiltros o cassettes), las soluciones absorbentes (en borboteadores o impingers) y los sólidos adsorbentes (en tubos de vidrio).

  • Toma Directa: para la realización de esta toma directa de aire puede recurrirse a varios tipos de recipientes: jeringas, tubos de toma de muestras, bolsas, etc. El sistema más utilizado es el de toma directa del aire contaminado con bolsas inertes.


El estado físico del contaminante (aerosol, vapor, gas, etc.), sus características químicas y la metodología analítica a emplear son los factores que determinan la naturaleza, el tipo y las características del soporte de retención a utilizar para la toma de muestras de un determinado contaminante.


Muestreadores


Un muestreador es básicamente una bomba de aspiración de aire. Existen bombas de aspiración de gran caudal (varios m3/hora), que se usan fundamentalmente para muestreos de contaminantes en medio ambiente, y muestreadores personales, que son los que vamos a usar en Higiene Industrial.


Un muestreador personal está diseñado de forma que puede ser colocado sobre una persona durante la realización de su trabajo, permitiendo la captura de contaminantes en la zona respiratoria del trabajador, aunque se esté desplazando. Deben ser bombas de pequeño tamaño y peso, y disponer de una autonomía suficiente para poder realizar el muestreo durante al menos una jornada de trabajo estándar de 8 horas.De acuerdo al caudal, se distinguen dos grupos de muestreadores personales: de bajo caudal (0,02-0,5 litros/minuto) y de alto caudal (0,5-4,5 litros/minuto). La elección de uno u otro depende del tipo de soporte y de las exigencias del método analítico.


Para conocer el volumen de aire muestreado, dato necesario para calcular las concentraciones ambientales a partir de los datos analíticos, es necesario calibrar previamente los muestreadores fijando el caudal de trabajo. Para tener garantía de que la calibración inicial no se ha alterado durante el muestreo, es necesario efectuar la calibración de los muestreadores antes y después de proceder a una toma de muestras.

Los sistemas de calibración de muestreadores utilizados en el campo de la Higiene Industrial incluyen manómetros, rotámetros, contadores de gas y buretas con soluciones jabonosas. Este último es el sistema tradicionalmente usado para la calibración de los muestreadores personales. Se basa en cronometrar el tiempo que emplea una burbuja jabonosa en recorrer la distancia entre dos puntos determinados de una bureta graduada. Actualmente, y basándose en el mismo principio, existen calibradores automáticos que miden ópticamente el recorrido de la burbuja.



Habitualmente se acepta como válida una variación relativa del caudal inferior a un 5% a lo largo del periodo de muestreo, en caso contrario se rechaza la muestra obtenida. Los muestreadores modernos están equipados con sistemas de regulación y control del caudal de aspiración con el fin de asegurar el mantenimiento del caudal durante todo el tiempo de muestreo, además suelen incorporar algún tipo de señalización para indicar que no se ha cumplido la condición de caudal constante durante el muestreo. 

Toma de Muestras con Filtros


El sistema de captación sobre filtros se basa en hacer pasar un volumen del aire contaminado a través de un filtro montado en un portafiltros o cassette.


El sistema de toma de muestras con filtro se aplica habitualmente para la retención de todos aquellos contaminantes que se presentan en el ambiente en forma particulada (polvos, nieblas, humos, etc)


La unidad de captación básica está constituida por el filtro, su soporte y el portafiltros o cassette.


Los filtros se especifican atendiendo a tres características:


  • Diámetro: El filtro más empleado en la captación de muestras personales es de 37 milímetros de diámetro.

  • Material: Se fabrican en numerosos materiales como celulosa, cloruro de polivinilo (PVC), difluoruro de polivinilideno (PVDF), politetrafluoruro de etileno (PTFE), fibra de vidrio, policarbonato, ... etc

  • Tamaño de poro: Los tamaños de poro más habituales oscilan entre 0,45 a 5 μm.


Estos tres datos (diámetro, material y porosidad) deben figurar especificados en el método de toma de muestras del contaminante.


El soporte del filtro, generalmente a base de celulosa, no es un soporte de captación y su función es sostener y adaptar mejor el filtro dentro del cassette.


El portafiltros o cassette, generalmente de poliestireno, puede estar constituido por 2 o 3 cuerpos o secciones. Cuando el método no define el número de cuerpos, puede usarse optativamente cualquiera de ellos.


Los cassettes con 3 cuerpos se usan para algunos contaminantes donde el método exige que se retire el cuerpo superior (cassete abierto) como es el caso de la determinación de fibras de amianto, y algunos

aerosoles reactivos (ácidos o alcalinos).


En el caso de la medida de aerosoles de polvoneumoconiótico(ej. sílice libre o polvo de carbón), no se determina el polvo total, sino su fracción respirable. Para ello se utiliza como unidad de captación un cassette de 2 cuerpos acoplado a un separador ciclónico cuya función es la de separar y retener las partículas no respirables, de forma que al filtro sólo llegue la fracción respirable del aerosol ambiental. Los requisitos que debe cumplir el elemento de separación de la fracción respirable están descritos en la norma UNE-EN 481:1995 "Atmósferas en los puestos de trabajo", donde se muestra la curva del porcentaje de retención que debe ofrecer en función del diámetro medio de las partículas, siendo del 50% (denominado punto de corte) para las partículas de 4 micras.


Fracciones del Aerosol (UNE-EN 481:1995)


Fracción Inhalable: fracción del aerosol total que se inhala a través de la nariz y la boca. El diámetro aerodinámico de las partículas es menor a

100 μm. Dentro de la fracción inhalable se distingue entre fracción extratorácica y fracción torácica.


Fracción Extratorácica: la que no penetra más allá de la laringe.


Fracción Torácica: la que penetra más allá de la laringe. Dentro de ella se halla la fracción respirable.


Fracción Respirable: fracción másica del aerosol que penetra en las vías respiratorias no ciliadas (se refiere a los bronquiolos y alveolos pulmonares). Es la fracción más peligrosa desde el punto de vista médico. Más de un 50% de las partículas respirables tienen un diámetro




Toma de Muestras con Soluciones Absorbentes


Las captaciones con absorbentes líquidos se basan en hacer pasar un volumen conocido de aire a traves de una solución absorbente apropiada contenida en un borboteador o impinger.


La unidad de captación básica la constituyen: el borboteador, la solución absorbente y la trampa (utilizada normalmente para proteger el equipo muestreador de posibles arrastres de la solución absorbente).


Cada borboteador consta de dos piezas fundamentales: el cuerpo o vaso (cuya capacidad es de 10 a 30 ml) y el cabezal (con el borboteador de extremo simple o de placa de vidrio).


En algunos procedimientos de muestreo se pueden llegar a utilizar dos o tres borboteadores. En la práctica, se acostumbra a trabajar con dos borboteadores conectados en serie, con ello se aumenta la eficacia de retención global y además el segundo borboteador actúa de control o testigo de la captación. La eficacia de retención puede considerarse satisfactoria cuando la retención obtenida con el primer borboteador supera el 90-95% de la captación total. En algunos casos, se puede instalar un tercer borboteador vacío justo antes de la bomba con el objeto de actuar como trampa.


Cuando es necesario evitar la presencia de materia particulada en la muestra, se coloca un filtro previo montado en un cassette por el que pasa el aire antes de llegar al borboteador, pudiendo servir simultáneamente para la determinación del contaminante retenido en el filtro.


El empleo de este sistema de captación está cada vez más en desuso por sus numerosos inconvenientes:

  • Vuelco o derrame de líquidos,

  • Dificultad para el transporte de muestras,

  • Fácil contaminación ....


Su uso actual está limitado a la toma de muestras de algunos gases, vapores y aerosoles líquidos, para los que todavía no se dispone de una alternativa válida.



Toma de Muestras con Bolsas Inertes


En este sistema de captación, el volumen de aire contaminado se recoge directamente mediante una bolsa de naturaleza inerte.


Este sistema se usa en el caso de algunos gases (CO, N2O, H2S, hidrocarburos, orgánicos halogenados y otros) La principal ventaja es que se evitan posibles reacciones químicas ambientales o con el sustrato de captación, que pueden afectar al resultado. Su uso es también apropiado cuando se desconoce la composición química exacta de los contaminantes y no se puede establecer un medio apropiado de captación.


Las bolsas son generalmente de plástico (en algunos casos con revestimiento metálico) con capacidades que oscilan entre 1 y 5 litros. Disponen de una válvula que permite su llenado y posterior vaciado. El llenado puede realizarse de forma manual o mediante una bomba impulsora que posibilita un llenado regular a lo largo del tiempo y conocer el volumen muestreado.


Sus principales limitaciones son la insuficiente sensibilidad analítica disponible para algunos contaminantes y la posibilidad de que puedan producirse alteraciones o interacciones entre los componentes de la muestra durante su transporte o almacenamiento, especialmente cuando están presentes gases inorgánicos muy reactivos.


MUESTREO PASIVO


Los sistemas de muestreo pasivos se basan en la captación del contaminante por fijación o concentración sobre un soporte de retención, pero a diferencia de los procedimientos activos no se recurre a una bomba de captación, ya que la absorción del contaminante se produce por difusión natural (no forzada) desde el aire ambiente al soporte. Los soportes usados son sólidos adsorbentes o sólidos impregnados con un producto reactivo.


Los dispositivos de captación pasiva están constituidos por un tubo abierto por uno de sus extremos y cerrado por el otro, con una membrana permeable colocada en el extremo abierto (con objeto de impedir el movimiento del aire a través de la boca del tubo) y una cantidad apropiada de una sustancia capaz de captar al contaminante dispuesta en el fondo.



Las moléculas del contaminante atraviesan la membrana permeable y difunden hacia el interior del tubo, donde quedan retenidas en la sustancia absorbente situada en el fondo del tubo. Como en el fondo del tubo la concentración de contaminante en el aire se mantiene nula, el proceso de difusión continuará hasta que se sature la sustancia absorbente, en cuyo momento se interrumpirá el proceso.


Antes de que se produzca la saturación, la cantidad de contaminante que llega hasta la sustancia adsorbente es proporcional a la concentración en el exterior del tubo y al tiempo de duración del proceso.


Los captadores pasivos son especialmente utilizados para la toma de muestras de compuestos orgánicos volátiles (VOC) y en particular, en los casos en que interesa calcular el promedio de la concentración a lo largo de un tiempo prolongado.


De manera similar a los tubos adsorbentes, existe un volumen de ruptura específico para cada tipo de captador pasivo y grupo de sustancias a muestrear, por lo que hay que seguir las instrucciones del fabricante en lo referente al tiempo máximo de muestreo.


Una vez ha concluido la captación hay que procesar el captador en el laboratorio, debiendo seguir los protocolos básicos de transporte y conservación de muestras para evitar su contaminación accidental.




RECOMENDACIONES GENERALES


Las recomendaciones o normas para el transporte y conservación de las muestras varían en función del tipo de soporte y de las características del contaminante captado. Con carácter general, se deben seguir las siguientes recomendaciones:


  • Precintar las muestras.


  • Colocar las muestras en cajas o recipientes adecuados, evitando vibraciones, golpes, roturas, derrames, etc.


  • Incluir con cada lote homogéneo de muestras una muestra en blanco, que es una muestra que ha sido manipulada como las otras del mismo lote, pero con la que no se ha efectuado captación de contaminante.


  • No colocar en un mismo recipiente muestras ambientales y muestras de materiales o productos, especialmente cuando estas últimas sean líquidas o contengan sustancias volátiles, a fin de evitar contaminaciones.


  • Evitar alteraciones de las muestras por calentamiento excesivo o exposición intensa a la luz solar.


  • No demorar el envío de las muestras al laboratorio.


  • No abrir las muestras hasta el momento en el que vaya a dar comienzo su análisis.


  • Conservar las muestras (especialmente las efectuadas en medios absorbentes líquidos o adsorbentes sólidos) en nevera (5 a 10°C) hasta el momento de su análisis.


Por otra parte, hay que seguir las recomendaciones del fabricante en lo referente a la calibración de los equipos de medida y conservación de los soportes de muestreo.



HIGIENE ANALÍTICA  



Técnicas Analíticas en Higiene Industrial


Aunque no es objeto específico de este módulo, el higienista debe tener un conocimiento básico de las técnicas analíticas usadas. A continuación se resumen muy brevemente las técnicas básicas:


  • Técnicas Clásicas

    • Gravimetría

    • Volumetría

  • Técnicas Instrumentales

    • Electroquímica

    • Cromatografía

    • Espectroscopía



Gravimetría


Los métodos gravimétricos se basan en la determinación de las variaciones de peso que suceden en un determinado proceso. En HI su uso se limita a la medida de la concentración de materia particulada a través del cálculo de la diferencia entre el peso nominal de un filtro y su peso después de tomar la muestra.


Volumetría


Las técnicas volumétricas (conocidas también como titulación o valoración) consisten determinar el volumen de una dilución de un reactivo (de concentración conocida) que se requiere para provocar una reacción química determinada (cambio de color o precipitación) cuando se hace reaccionar con una muestra de concentración desconocida.


El volumen requerido del reactivo usado nos permite conocer la concentración del reactante que tenemos en la muestra.



Electroquímica


Consiste en la medida mediante el uso de electrodos de ciertas propiedades electroquímicas de una disolución. El ejemplo más clásico es la determinación del pH de una muestra.



Cromatografía


La cromatografía es un grupo de técnicas físico-químicas de separación de sustancias, en las que los componentes de una mezcla se distribuyen entre dos fases típicas: una estacionaria y otra móvil. El desplazamiento de una sustancia (distancia y velocidad) sobre un determinado soporte físico nos indica tanto la naturaleza como la concentración de la sustancia estudiada.


En función del estado físico de las fases involucradas se distinguen varios tipos de cromatografía:


  • gas-sólido / gas-líquido

  • líquido-líquido / líquido-sólido

  • intercambio iónico

  • ....


Las técnicas cromatográficas son muy usadas para el análisis de sustancias orgánicas volátiles absorbidas sobre soportes en estado sólido.



Espectroscopia


Las técnicas espectroscópicas están basadas en la medida de la absorción, emisión o dispersión de radiaciones por parte de las moléculas y átomos cuando están sometidas a una excitación que puede provocarse mediante una llama o determinadas radiaciones (como rayos infrarrojos o ultravioletas)


La mayor parte de los metales se pueden determinar por una técnica denominada espectroscopia de absorción atómica.


Informe Analítico (Norma UNE-EN ISO/IEC 17025)


Los resultados de los análisis que el laboratorio ha llevado a cabo deben estar registrados con precisión, claridad, inequívocamente y sin ambigüedades y presentados como un informe analítico, que incluya toda la información solicitada y necesaria para la interpretación de los resultados, así como la información requerida acerca del método o procedimiento analítico usado.


La información que incluya el informe analítico debe incluir, como mínimo, la información siguiente:


  • título (por ejemplo: «Informe del Análisis de ...»);


  • nombre y dirección de laboratorio;


  • identificación única del informe analítico;


  • nombre y dirección del cliente o solicitante;


  • identificación del método usado;


  • descripción e identificación inconfundible de las muestras analizadas;


  • fecha de recepción de la muestra(s), donde sea crítica para la validez y aplicación de los resultados, y la fecha o fechas de ejecución del análisis;


  • resultados de los análisis con, donde sea apropiado, las unidades de medición;


  • nombre(s), función(s) y firma(s) de la persona(s) autorizada para firmar el informe analítico;


  • una declaración al efecto de que el resultado sólo sea relacionado con la muestra analizada (Nota: es recomendable que el laboratorio incluya una declaración que especifique que el informe no será reproducido excepto íntegramente, sin la aprobación escrita del laboratorio).


Además de los requisitos listados anteriormente, los informes deben incluir, en donde sea necesario para la interpretación de los resultados analíticos, lo siguiente:


  • desviaciones, adiciones o exclusiones del método analítico, e información sobre condiciones específicas del análisis, tales como condiciones medioambientales;


  • donde sea pertinente, una declaración de conformidad o no conformidad con requisitos y/o especificaciones;


  • donde sea aplicable, una declaración de la incertidumbre estimada de la medición;


  • donde sean apropiadas y necesarias las opiniones e interpretaciones (el laboratorio debe documentar en que basa o fundamenta las mismas).


Cuando el informe emitido corresponda a la ejecución completa del método analítico, o sea a la toma de muestras y al procedimiento analítico, además de los requisitos anteriormente listados, los informes incluirán, donde sea necesario para la interpretación de los resultados:


  • fecha del muestreo;


  • identificación inconfundible de la substancia, material o producto muestreado;


  • la localización del muestreo, incluyendo diagramas, croquis o fotografías;


  • una referencia del plan o procedimiento de muestreo usado;


  • detalles de cualquier condición medioambiental durante el muestreo que pudiera afectar la interpretación de los resultados del análisis;


  • cualquier norma u otra especificación del método o procedimiento de muestreo, y desviaciones, adiciones o exclusiones de la especificación implicada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.