Unidad 9. RCO. Exigencias visuales y sonoras de la actividad laboral

 UNIDAD DIDÁCTICA 9: EXIGENCIAS VISUALES Y SONORAS  DE LA ACTIVIDAD. 

9.1. CONCEPTO  

La norma internacional ISO 6385 define el ambiente de trabajo como el  conjunto de elementos físicos, químicos, biológicos, sociales, culturales que  rodean a una persona en el interior de un espacio de trabajo.



Uno de los objetivos de la ergonomía es hacer que las condiciones de  trabajo no perturben la salud del trabajador ni su capacidad de trabajo.  

Así, esta disciplina aborda el estudio de dichas condiciones de trabajo  desde tres puntos de vista: -.  

Los factores medioambientales que pueden ser modificados  (iluminación, temperatura, ruido, etc.). 

Los efectos fisiológicos producidos por estos factores. Cómo se siente el trabajador en dicho ambiente.  

Por otro lado, la capacidad de diálogo entre el sistema hombre-máquina  también puede resultar alterada por las condiciones físicas, por lo que la  ergonomía estudiará qué factores pueden perjudicar dicha  comunicación.  


9.2. ERGONOMIA VISUAL. ILUMINACION-VISION. 

El objetivo de la ergonomía visual es diseñar ambientes adecuados para la  visión y permitir que las personas reconozcan sin errores lo que ven en un  tiempo adecuado y sin fatigarse, es decir, favorecer la, comunicación visual en el sistema hombre-máquina y el confort visual



El ojo humano se aprovecha de la capacidad que tiene para  acostumbrarse a su entorno, pero su bienestar y su fatiga resultan  afectados en gran medida por la luz y el color. Por este motivo, la  ergonomía visual tiene como misión buscar combinaciones óptimas de  luz y color para cada lugar de trabajo y para cada puesto de trabajo.  

Por otro lado, tan perjudicial puede resultar el exceso como el defecto  

de nivel' de iluminación De igual forma, hay que poner atención en la  composición espectral de la luz y en la disposición del color del entorno.  

Así, después de realizar un trabajo en unas malas condiciones de  iluminación durante un número elevado de horas, puede aparecer una  fatiga visual y del sistema nervioso central, como resultado del esfuerzo  requerido para interpretar las señales, e incluso una fatiga muscular por  mantener una postura incómoda. Esta fatiga puede ser responsable de  una disminución de la producción y de la calidad de los trabajos y,  además, la posibilidad de desencadenar accidentes.  

Otros problemas que hay que considerar en la iluminación son los  efectos producidos por el calor y otras radiaciones (UV), debido a que  las fuentes luminosas emiten radiaciones, además de en el espectro  visible, en otras gamas del espectro electromagnético.  

9.2.1. EL FENOMENO FISICO DE LA LUZ 

Para que una actividad profesional pueda desarrollarse con normalidad  y de manera eficaz, es necesario que exista luz (característica  ambiental) y visión (característica personal), y que ambas se  complementen.  

Ejemplo: Información sensorial: se estima que el 50% de la información que  percibe el hombre es de tipo visual



La luz se puede definir como una forma particular de radiación  electromagnética, es decir, se trata de una forma concreta de energía  radiante. Por tanto, la luz se propaga o desplaza, no a través de un  conductor, como ocurre con la energía eléctrica o mecánica, sino por  medio de radiaciones. Estas radiaciones son perturbaciones periódicas  del estado electromagnético del espacio o energía radiante.  

Existen varios tipos de radiaciones electromagnéticas, que se clasifican  en función de las longitudes de onda, rayos ultravioleta, rayos  infrarrojos, ondas de radio, rayos-X, radiaciones visibles, etc. (ver figura  1).  

Así, el espectro luminoso se puede subdividir de modo aproximado en  una serie- de seis intervalos de longitud de onda correspondientes a los  colores' fundamentales en los que se descompone la luz blanca por  medio de un prisma. 

 

Como resultado de dicha división, el espectro transita de los violetas a  los azules, de éstos a los verdes, a los amarillos, a los anaranjados y a  los rojos, en una transición continua en la que el ojo no es capaz de  

determinar cuándo un color termina para que comience el otro, aunque  la naturaleza de estos cambios es automáticamente discreta (ver figura  1).  

Los límites del espectro no son absolutos, dependen de la intensidad  energética .del individuo y del grado de fatiga del ojo en el momento en  que se produce la' percepción.  

Como se puede apreciar, el ojo humano "sólo" percibe una pequeña  parte del espectro, denominada luz visible o espectro visible. Además,  el ojo está; "diseñado" de tal forma que su respuesta es óptima para luz  de 550 nanómetros de longitud de onda, la cual corresponde al color  amarillo. 

La luz es visible, pues las ondas comprendidas dentro del intervalo de  longitud de onda que ocupa son capaces de estimular al analizador  visual de la vista. El reflejo de esas ondas conduce la imagen que se  traslada a través del espacio hasta el órgano de la visión (la diferencia  con alguna de las otras manifestaciones energéticas es que la luz no  precisa de un medio material para propagarse, como lo necesitan  algunas otras).  

Una vez que las ondas llegan al aparato ocular, se dan una serie de  transformaciones físicas hasta que éstas inciden en la retina, que actúa  como transmisor de las señales que llegan, transformando la energía  electromagnética en energía nerviosa que reproduce en la mente una  imagen de la generada en el exterior, y que es susceptible de ser  interpretada por el cerebro.  

9.2.2. ILUMINACION  

Es la cantidad y calidad de luz que incide sobre una superficie.  Ergonómicamente, para poder iluminar de forma adecuada un lugar de  trabajo hay que tener en cuenta la tarea que se va a realizar, la edad del  operario y las características del local. 



Es evidente que no es lo mismo iluminar un lugar de trabajo que tenga  pantallas de visualización de datos que un taller de chapa y pintura. La  iluminación hace la diferencia. Desde la simple tarea de enhebrar una  aguja sin ningún tipo de dificultad, hasta el hecho de leer un libro sin  forzar la vista, depende de una correcta iluminación.  

Por otro lado, la luz también repercute en el acondicionamiento estético  de los lugares de trabajo. Puede cambiar un lugar de trabajo positiva o  negativamente o puede hacer que veamos un habitáculo pequeño como  si fuera un sitio espacioso, y al contrario. La visión, pues, es la forma de  percepción más rica del ser humano.  

9.2.3. LA VISION 

Tiene una influencia enorme dentro del contexto de percepción de la  información. Por eso, mejorando este aspecto se obtiene a su vez una  mejora de rendimiento en el trabajo, así como una mayor confortabilidad  visual y una máxima seguridad. Las consecuencias no sólo repercuten,  como se podría pensar, favorablemente sobre las personas (reduciendo  la fatiga, la tasa de errores y accidentes, etc.), sino que contribuyen a  aumentar la cantidad y calidad del trabajo. 

Ejemplo:

Un ejemplo muy interesante para demostrar las relaciones entre la mejora de los factores ambientales y la mejora de la eficacia o el desempeño en el trabajo es el caso referido por McCormick sobre un estudio realizado de las carreteras de Cleveland, donde al año siguiente de instalarse la iluminación se pasó de producirse 556 accidentes mortales a únicamente 202.



De la misma manera que un buen diseño del entorno visual favorece las  condiciones de trabajo, un diseño negligente puede llevar a situaciones  e incomodidad visual y dolores de cabeza, a defectos visuales, a errores,  a accidentes, a la imposibilidad de observar los detalles, etc.

 

La luz que se percibe no se corresponde con radiaciones monocromáticas  (de una única longitud de onda), sino que generalmente provienen de radiaciones policromáticas, por lo que los objetos presentan diferentes tonalidades o mezclas de colores. 

En resumen, se puede afirmar que el color de los objetos que  percibimos depende de la composición espectral de la luz emitida por el  sistema de iluminación, de las características de reflexión de la  superficie contemplada, de los contrastes de color y de la adaptación  cromática.  

9.2.4. FENÓMENO FISIOLÓGICO DE LA VISIÓN. 

El ojo es el órgano fisiológico el cual se experimentan las sensaciones de luz y  color. 



El ojo es el responsable de transformar la energía luminosa en energía  eléctrica, que se transmite al cerebro a través del nervio óptico. Los  elementos más importantes son (ver figura 2):  

Tres membranas: retina, esclerótida y coroides

- Retina. Membrana situada en el fondo del ojo, es la zona  fotosensible que a partir de la luz que recibe genera una información  (energía eléctrica) que se transmite al cerebro por el nervio ocular.  

- Esclerótida Es la membrana más externa y que tiene la finalidad de  proteger al ojo. La parte anterior transparente es la córnea. 

- Coroides. Membrana atravesada por numerosos vasos sanguíneos  que aportan el oxígeno. La parte anterior coloreada es el iris, con su  correspondiente abertura denominada iris.  

El cristalino, una lente biconvexa (semejante a una lupa), es el  responsable de focalizar sobre la retina la imagen del objeto que se  mira. Este ajuste se consigue mediante la intervención de los  músculos internos del ojo, que modifican la forma del cristalino para  mantener una imagen limpia en la retina.  

El iris, situado delante del cristalino, es la parte coloreada del ojo

La pupila, situada en el centro, es un orificio circular que varía su  diámetro en función de la cantidad de luz que entra al ojo. 

Estructura del ojo humano

La retina es la capa más interna y está compuesta sobre todo por  células nerviosas con el fin de recibir los rayos luminosos que provienen  del mundo exterior. Las células receptoras sensibles a la luz se  encuentran en su superficie exterior, delante de una capa de tejido  pigmentado.  

Estos fotorreceptores se llaman conos y bastones y son sensibles a  diferentes tipos de luz. 

Conos son sensibles al color y para ser excitados necesitan de  iluminaciones relativamente altas. 

Bastones son células incapaces de percibir los colores, pero  funcionan con iluminaciones muy débiles. 

La retina en el centro tiene una pequeña mancha amarilla, llamada  mácula lútea, dentro de la cual se encuentra la fóvea, la zona del ojo  con mayor agudeza visual. La capa sensorial de la fóvea se compone  sólo de células con forma de conos, mientras que en torno a ella  también se encuentran células con forma de bastones.  

A medida que se aleja del área sensible, las células con forma de cono  se vuelven más escasas y en los bordes exteriores de la retina sólo  existen las células con forma de bastones. Si los conos son capaces de  discriminar los colores y. aumentar ligeramente su sensibilidad, los  bastones sólo perciben la luz sin poder distinguir el color. Pero si los  bastones tienen la capacidad de incrementar' notablemente frente a  iluminaciones débiles, los conos llegan a dejar de, funcionar cuando la  luz es insuficiente. 

 


Ejemplo

Los centinelas nocturnos tienen una deficiente sensibilidad de los conosmientras que muestran una ganancia de sensibilidad de los bastones  cuando hay poca luz

Cuando hay que vigilar durante la noche zonas oscuras, se sabe que para  observar un punto determinado en la oscuridad hay que correr la mirada  ligeramente hacia un lado para que la imagen del lugar que se quiere  observar no se forme en la fóvea (que es la zona ocupada por los conos),  sino en otra parte más periférica de la retina donde están distribuidos los  bastones, ya que si se mira directamente el lugar, su imagen tendría que  formarse en el sitio que ocupan los conos que no funcionan por falta de luz. 



La máxima sensibilidad del ojo humano se centra a una longitud de  onda de 555 nm, que corresponde al color amarillo-verdoso y su  sensibilidad disminuye progresivamente hacia ambos lados del espectro (ver figura 3). Existen dos', curvas de sensibilidad relativa para el ojo  humano:  

Visión diurna o fotópica. Es la visión del ojo normal cuando está  adaptado a" niveles de luminancia de al menos varias cd/m2(ver  figura 4).  

Visión nocturna o escotópica. Es la visión del ojo normal cuando  está adaptado a niveles de luminancia inferiores a algunas  centésimas de cd/m2(ver figura 4).  

Visión intermedia o mesópica.  

Los valores de visibilidad relativa o de sensibilidad del ojo humano que  se utilizan en luminotecnia hacen referencia, en la mayoría de los casosa la visión fotópica o diurna.  

Figura 4.- Visión fotópica y escotópica

9.2.5. CAMPO VISUAL. 

La visión binocular del hombre alcanza un campo aproximado de 180º  horizontalmente, y verticalmente de 50° sobre la línea de visión y de 80°  hacia abajo. 

Respecto a la percepción del detalle, visión foveal, ésta sólo tiene  lugar dentro de un ángulo sólido muy reducido que abarca la línea de  visión. A medida que se aumenta la distancia a la línea de visión, la  percepción del detalle y del color es cada vez más imprecisa.  

Figura 5.- Campo de visión.

 

9.2.6. FACTORES FISIOLÓGICOS DE LA VISION  

El ojo humano responde a la radiación luminosa o luz, y es más  sensible a la/ región del espectro luminoso correspondiente al color  amarillo-verdoso, mientras que la sensibilidad disminuye hacia ambos  lados del espectro. Esta sensación: visual depende de: la acomodación  visual, la adaptación visual (respuesta a la luminancia) y la agudeza  visual (percepción del detalle y del color)

A) Acomodación visual. 

Es la capacidad que tiene el ojo para enfocar correctamente sobre la  retina los objetos a diferentes distancias. Esto se realiza por medio del  músculo ciliar y tiene como objetivo enfocar correctamente en la retina la  imagen del objeto observado. En los ojos sanos, los objetos a esa  distancia se forman en la retina, ni delante ni detrás. 

Cuando los objetos se forman delante o detrás de la retina aparecen  borrosos para el observador. La miopía es la incapacidad del ojo para  enfocar en la;' retina objetos distantes del ojo. En este caso los objetos  se forman delante de la retina. Por su parte, la hipermetropía describe  la incapacidad de un ojo para enfocar en la retina objetos que están  próximos al ojo. Estos objetos se forman detrás de la retina. 

Utilizando de nuevo la metáfora de una cámara de fotos no automática  diremos que, de la misma manera que al hacer una fotografía giramos el  objetivo hasta que vemos nítidamente la imagen que queremos enfocar,  el ojo tiene esta capacidad para focalizar objetos situados en distintos  planos. A esto se le denomina acomodación.  

Cuando el ojo trabaja observando objetos relativamente lejanos, su  esfuerzo es mucho menor que cuando debe observar objetos muy  cercanos, sobre todo cuando éstos son pequeños. La acomodación  mantenida a objetos que están próximos a los ojos obliga a una  permanente tensión de los músculos ciliares que es un factor  desencadenante de la fatiga visual.  

Ejemplo: Trabajos con posible fatiga visual: la visión cercana por largos  periodos de tiempo agota, pues, la capacidad de acomodación del ojo. Este  problema se da en relojeros, sastres, costureras, operadores de videoterminales, actividades que requieren de intensas lecturas, etc. 



Otras actividades obligan a un constante cambio de enfoque, lo que  producirá también fatiga visual, pues el incremento de la frecuencia de  

cambio de enfoque obliga a los músculos ciliares a un ejercicio muy  agotador.  

De hecho, el cansancio visual es mucho más frecuente entre  profesionales obligados por su actividad a tareas de este tipo que entre  personas cuyos trabajos requieren fundamentalmente la visión mediana  o cercana, como es el caso de campesinos y pescadores.  

Por todas estas razones, en un lugar de trabajo donde hay puestos en  los que se trabaja con pantallas de visualización de datos, por ejemplo,  es aconsejable utilizar porta documentos o atril, sobre todo en los  puestos en los que las operaciones de introducción de datos son muy  frecuentes.  

Dichos documentos deberán dar la posibilidad de ser emplazados en  cualquier lugar, ser regulables en altura y permitir una determinada  inclinación (de 30° a 70° en relación al plano horizontal). 

Para las tareas que obligan al paso frecuente de la vista desde el  documento a la pantalla y viceversa es importante conseguir que la  distancia entre ojo-pantalla y ojo-documento sea semejante. Esto  permitirá evitar un constante ejercicio de acomodación. Para prevenir la  fatiga de una parte de los músculos oculomotores es conveniente que el  documento y la pantalla se sitúen lo más próximos posible.  

Un factor que influye en la acomodación visual es la edad, ya que la capacidad de dicha acomodación en el ojo disminuye como  consecuencia; entre otras cosas, del endurecimiento del cristalino, y  produce una disminución de la agudeza visual

La pérdida de elasticidad que se sufre con la edad, denominada vista  cansada o -; presbicia, hace que aumenten la distancia focal y la  cantidad de luz mínima necesaria para formar una imagen nítida. Dicha  agudeza visual aumenta con el contraste y con la luminosidad de la  tarea.  

Ejemplo: 

Definición de agudeza visual: es la capacidad de distinguir detalles de  objetos próximos o detalles entre objetos muy próximos entre sí. 



B) Adaptación visual (respuesta a la luminancia) 

Es la facultad que tiene el ojo para ajustarse automáticamente a  cambios en ' los niveles de iluminación. Se debe a la capacidad del iris 

 

para regular la abertura de la pupila y a cambios fotoquímicos en la  retina. Si la iluminación es deficiente, el ojo incrementa su sensibilidad  a la luz y aumenta el diámetro de la pupila para que penetre más  cantidad de luz.  

Si la iluminación es excesiva, el ojo disminuye su sensibilidad y reduce  el diámetro pupilar para impedir que penetre en él demasiada luz. El  ajuste de la dosis de la luz recibida por el ojo se efectúa modificando la  apertura de la pupila. La variación del diámetro de la pupila se efectúa  mediante la contracción y dilatación del iris.  

Conviene señalar que al pasar de niveles de luz bajos a niveles  elevados, la adaptación visual se realiza en poco tiempo, en  comparación con el que se requiere cuando se pasa de niveles elevados  a niveles bajos de iluminación.  

Así la adaptación en una sala de cines cuando venimos del exterior  puede durar del orden de veinte minutos, mientas que para el contrariocon un minuto es suficiente. Cuando en el campo visual existen partes  excesivamente luminosas respecto al nivel al que el ojo está adaptado,  se producirá deslumbramiento.  

C) Agudeza visual (percepción del detalle y del color)  

La percepción del detalle es máxima cuando la imagen cae en la fóveay. disminuye a medida que se aleja de este punto. Esto es debido al  descenso en la concentración de conos y a que la visión empieza a  depender de los bastones, células de menor intensidad. Para que se  produzca una sensación visual determinada es necesario:  

Qué incida una cantidad suficiente de energía luminosa. Así, la luz es  amplificada por el ojo y hace de este modo visibles los pequeños  detalles.  

Tiempo necesario para que la energía produzca una respuesta.  Cuando el tiempo es muy reducido, la sensación disminuye o simplemente no se produce.  

En condiciones de escasa iluminación la sensación visual depende de  los bastones. Por el contrario, a medida que se incrementa la  luminancia sobre la retina, los conos se vuelven más activos, y con ello  la agudeza. 

9.3.TAREAS, LUGARES Y NIVELES DE ILUMINANCIA  REQUERIDOS. 

El Real Decreto 486/1997, por el que se establecen las disposiciones  mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, recoge en el  Artículo 8 y en el Anexo IV los aspectos relacionados con la iluminación. 

El nivel de iluminación para cada tipo de tarea se realiza a partir de los  datos recogidos en dicho anexo (ver Tabla II). 

Tabla II.- Niveles de iluminación según anexo IV del RD 486/1997. 

ZONA/PARTE DEL LUGAR DE TRABAJO (1)

NIVEL MINIMO DE ILUMINACIÓN  (lux)

Zonas donde se ejecuten tareas con: 

1º Bajas exigencias visuales 

2º Exigencias visuales moderadas 

3º Exigencias visuales altas 

4º Exigencias visuales muy altas

100 

200 

500 

1000

Áreas o locales de uso ocasional. 

Áreas o locales de uso habitual.

50 

100

Vías de circulación de uso ocasional. 

Vías de circulación de uso habitual.

25 

50



Siguiendo las indicaciones del Real Decreto, estos niveles mínimos  deberán duplicarse cuando concurran las siguientes circunstancias: 

En las áreas o locales de uso general y en las vías de circulación  cuando por sus características, estado u ocupación existan riesgos  apreciables de caídas, choques u otros accidentes. Pero no hay  que olvidar que para aplicar este criterio se requiere una evaluación  previa de los riesgos de accidente existentes en las citadas áreas o  vías de circulación.

Ejemplo:

Podría ser necesario duplicar los niveles de iluminación en las áreas o zonas  de paso usadas por los trabajadores, en las que se utilicen carretillas  automotoras, etc.




 

(1) El sistema de iluminación debe ser diseñado de tal forma que los citados niveles de  iluminación se obtengan en el mismo lugar donde se realiza la tarea. Así pues, dichos  niveles deberían ser medidos a la altura del plano de trabajo y con su misma inclinación,  dado que los niveles de iluminación horizontal, vertical o en cualquier otro plano pueden  ser distintos. En las áreas de uso general los niveles de iluminación han de obtenerse a  una altura de 85 cm. del suelo. En tanto que en las vías de circulación dichos niveles se  deben medir al nivel del suelo, con el fin de asegurar la visualización de posibles  obstáculos o discontinuidades en el mismo. 

En las zonas donde se realicen tareas, cuando un error de  apreciación visual durante la realización de las mismas pueda suponer  un peligro para el trabajador que las ejecuta o para terceros, o bien  cuando el contraste de luminancias o de color entre el objeto y el fondo  sobre el que se encuentra sea muy débil (esta situación puede darse,  por ejemplo, en trabajos de igualación de colores, cosido de telas en el  que utilizamos hilo del mismo color, etc.). 

La decisión de duplicar o incrementar el nivel de iluminación en una determinada zona de trabajo se debería tomar tras considerar

Los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores dependen  de las condiciones de visibilidad. 

De este modo, la disminución de la eficacia visual puede aumentar el  número de errores y accidentes, así como la carga visual y la fatiga  durante la ejecución de las tareas. Pero también se pueden producir  accidentes como consecuencia de una iluminación deficiente en las  vías de circulación, escaleras y otros lugares de paso. 

Las exigencias visuales de las tareas desarrolladas. 

Las características de los trabajadores: las exigencias visuales de la  tarea no constituyen el único factor que hay que considerar en el  acondicionamiento de la iluminación, también es necesario tener en  cuenta la existencia de trabajadores con una capacidad visual menor  de la normal, así como las consecuencias negativas para la  seguridad de las personas que se pueden derivar de los errores 

debidos a una mala visibilidad. 

Esto puede requerir el aumento de los niveles de luz y la adecuación  de otros aspectos de la iluminación, de acuerdo con los criterios que  se exponen más adelante. 

Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) referida a los Lugares de  Trabajo. Así en primer lugar indica qué se debe entender por: 

Por otro lado, la Guía del INSHT realiza una comparación entre los  niveles mínimos de iluminación establecidos en el Real Decreto y  aquellos establecidos por las normas UNE 72-163-84 y UNE 72-112-85 (ver Tabla III): 

Tabla III- Comparación de niveles de iluminancia. 

REAL DECRETO 

NORMAS UNE

Exigencias de la  tarea

Nivel mínimo 

Requerido (Lux)

Categoría de la  tarea

Nivel mínimo 

Recomend. (Lux)

Bajas 

100 

D (fácil) 

200

Moderadas 

200 

E (normal) 

500

Altas 

500 

F (difícil) 

1.000

Muy altas 

1.000 

G (muy difícil) 

H (complicada)

2.000 

5.000



Ejemplo: 

Tareas visuales según UNE 72-112-85. 

Categoría D: manejo de máquinas y herramientas pesadas, lavado de  automóviles, etc. 

Categoría E: Trabajos comerciales, reparación de automóviles, planchado y  corte en trabajos de confección, etc. 

Categoría F: escritura y dibujo con tinta, ajuste en mecánica, selección industrial de alimentos, etc. 

Categoría G: escritura y dibujo con lápiz, costura en actividades de confección,  etc. 

Categoría H: montaje sobre circuitos impresos, trabajos de relojería, igualación  de colores, etc. 

9.4. NIVEL DE ILUMINACIÓN EN OFICINAS 

Los criterios relativos al acondicionamiento de los puestos de trabajo  con pantallas de visualización, se pueden encontrar en la "Guía Técnica  para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización  de equipos con pantallas de visualización", editada por el INSHT.


Así, los niveles se clasifican según la tarea que se desarrolle y que condicionará los requerimientos visuales del trabajador. 

Clasificaremos las tareas según la frecuencia del uso del ordenador en  ellas: 

- Trabajo con documentos: es aquella tarea en la que el uso de la PVD  es esporádico, y en la que el nivel de iluminación recomendado es de  700 lux

- Trabajo mixto: es aquella tarea en la que el uso de la PVD se  compagina de un modo simultáneo con otras tareas de oficina  convencional. El nivel de iluminación recomendado es de 500 lux

- Trabajo con ordenador: tarea en la que el trabajo con el ordenador y  el uso de la PVD son preponderantes frente a otros aspectos de la  oficina. Clásicamente son trabajos de CAD, programación y tareas en  las que la vista se centra fundamentalmente en el monitor. El nivel de  iluminación recomendado es 300 lux

9.5. INSTRUMENTOS DE MEDIDA  

Para la determinación del nivel de iluminación y de la luminancia se  recomienda seguir la norma ISO 8995:1989 "Principios de ergonomía  visual. Iluminación de los sistemas de trabajo interiores".  

Esta norma se puede aplicar a lugares de trabajo como edificios  industriales, hospitales y oficinas, pero no incluye aquellos locales donde  las actividades deban desarrollarse con un bajo nivel de iluminación  (proyección de diapositivas, manipulación de materiales fotosensibles,  etc.).  

9.5.1. NIVEL DE ILUMINACION. LUXOMETRO  

El luxómetro dispone de una célula fotoeléctrica, de forma que cuando  incide la luz sobre el dispositivo se produce una corriente de electrones  que es proporcional a la iluminación. Este equipo está dotado de una tapa  difusora, de tal manera que la luz que le llega en todas las direcciones se  pueda valorar correctamente.  

Su respuesta espectral es semejante a la sensibilidad espectral del ojo  humano. El nivel de iluminación según la norma ISO se debe medir en el  

plano de trabajo. En aquellos casos donde no exista dicho plano (locales)  la medición se efectuará a una altura de 0,85 metros de suelo. Para las  zonas de circulación, la altura del plano de medida no debe ser superior a  0,2 m.  

La medición debe hacerse en las condiciones normales de uso del lugar  de trabajo, evitando en todo momento que el técnico pueda interferir en la  incidencia de la luz sobre el equipo. En el caso de locales, la superficie  del mismo se dividirá en un número de rectángulos de iguales formas y  dimensiones (estos irán en función de las dimensiones del local, así como  del espaciamiento de las luminarias).  

A continuación, se procederá a realizar una medida del nivel de  iluminación en el punto medio de cada uno de los rectángulos, calculando  el valor medio a partir de todas las lecturas, sin ser anotados el valor  máximo y mínimo.  

La medición en el caso de puestos de trabajo debe realizarse en  aquellos puntos o planos donde se encuentren los diferentes elementos  de la tarea, en la posición habitual del trabajador y teniendo en cuenta su sombra proyectada.  

Así, al colocar el luxómetro no se deben perturbar las condiciones de  ejecución de la tarea, ni el técnico debe interferir en la luz que le llega al  puesto de trabajo. Como en el caso de los locales, el área de trabajo se  dividirá en rectángulos, mientras que si la superficie de trabajo es  reducida, se tomará al menos una medida.  

9.6. ILUMINACION NATURAL Y ARTIFICIAL 9 

Todo aquello que pueda producir luz se considera como una fuente luminosa,  que puede ser natural o artificial. El sol es la fuente natural de luz más  importante. 



La preferencia por la iluminación natural sigue siendo la más  aconsejable, a pesar de los progresos de la iluminación artificial. De  todas formas, aunque se mejoren las condiciones de iluminación natural  de un local, siempre seguirá siendo necesaria la iluminación artificial,  aunque sólo sea para permitir el uso de los espacios interiores durante los  momentos de oscuridad. 

 

9.6.1. ILUMINACION NATURAL  

Es suministrada por la luz diurna y presenta unas características muy  específicas si se tiene en cuenta que su fuente, la bóveda celeste, es una  fuente difusora y esencialmente variable según las estaciones, la hora del  día y las condiciones meteorológicas dominantes.  

Entre sus ventajas se pueden citar las siguientes:  

Produce menos cansancio a la vista (pues el ojo humano está  adaptado a la luz del sol).  

Permite apreciar los colores en su valor exacto.  

Es la más económica.  

Permite un contacto con el exterior (de modo que constituye un  elemento de bienestar). 

Ofrece ordinariamente una combinación de componentes directos y  difusos que se proyectan en abundancia, no sólo sobre la superficie de  trabajo, sino también sobre el techo y parte superior de las paredes del  local, de modo que se crean grandes superficies de débil luminosidad.  

Ejemplo: 

Disposición correcta del trabajador: cuando el trabajador esté sentado de  costado con relación a las ventanas, se reduce a proporciones tolerables el  deslumbramiento y al mínimo el riesgo de molestias en el trabajo como  consecuencia de reflexiones. 



Respecto a los inconvenientes hay que señalar:  

Es necesario complementarla con luz artificial debido a la corta  duración de los días en algunas latitudes, a las variaciones de  intensidad por los cambios atmosféricos y a la formación de sombras  externas en muchos lugares del local.  

Como fuente esencialmente variable; a veces eleva el nivel luminoso  hasta varias veces el mínimo exigido, o viceversa.  

El Real Decreto 486/1997 indica que, siempre que sea posible, los  lugares de trabajo tendrán una iluminación natural. Todas las razones  arriba expuestas justifican el interés de aprovechar al máximo la  iluminación natural en los lugares de trabajo.  

Pero no hay que olvidar que el acondicionamiento de la iluminación  natural conlleva la colocación correcta de los puestos de trabajo respecto  a las ventanas o claraboyas, de manera que los trabajadores no sufran  deslumbramiento y la luz solar no se proyecte directamente sobre la  superficie de trabajo.  

Estas medidas se pueden complementar con la utilización de persianas,  estores, cortinas y toldos, destinados a controlar tanto la radiación solar  directa como el posible deslumbramiento.  

No obstante, el Real Decreto 486/1997 añade que deberá  complementarse una iluminación artificial cuando la iluminación natural no  garantice por sí sola las condiciones de visibilidad adecuadas.  

9.6.2. ILUMINACION ARTIFICIAL  

Se usa cuando no es posible la iluminación natural, y para complementar  el nivel de iluminación proporcionado por la luz diurna. Está concebida  para las condiciones de luz más desfavorables, es decir, cuando hay  ausencia completa de luz del día. Las fuentes luminosas empleadas para  la iluminación artificial se denominan lámparas. 

En muchos casos el nivel de la iluminación general puede ser suficiente  para todas las tareas realizadas en un local de trabajo, pero en otras  ocasiones las necesidades particulares de algún puesto o tarea visual pueden hacer aconsejable el empleo de sistemas de iluminación  localizada que complementen el nivel de la iluminación general.  

Cuando se utilice iluminación localizada en algún puesto o zona de  trabajo, es necesario proporcionar también una iluminación general,  destinada a evitar desequilibrios de luminancia en el entorno visual. Esta  iluminación general debería ser mayor cuanto más grande sea el nivel de  la iluminación localizada.  

9.7. ILUMINACION GENERAL y LOCALIZADA 

Dependiendo del grado de uniformidad que se desee, podemos  distinguir tres casos de iluminación: general uniforme, general localizada  y localizada.

 

9.7.1. ILUMINACION GENERAL UNIFORME 

Este tipo de instalación proporciona una iluminación uniforme sobre toda el área iluminada. Es un método de iluminación muy extendido y se usa  habitualmente en oficinas, centros de enseñanza, fábricas, comercios,  etc. Se consigue distribuyendo las luminarias de forma regular por todo  el techo del local, sin tener en consideración los posibles emplazamientos  de los diferentes puestos de trabajo. 

Esto último genera, en ocasiones, posibles problemas de deslumbramientos y reflejos en las personas que utilizan PVD. Para  evitar este tipo de inconvenientes es aconsejable situar las luminarias lo  más altas posible, al mismo tiempo se logrará mejorar considerablemente  el reparto de la luz en el local. 

Una variante de este tipo de instalaciones lo constituye la iluminación  general con iluminación localizada de apoyo. Esta última se logra con  luminarias montadas cerca del puesto de trabajo. En cualquier caso, se  debe cumplir la siguiente relación: 

Ejemplo:

Iluminación general con iluminación localizada de apoyo: elevado nivel de  iluminación en lugares dispersos (taller de montaje donde existan uno o dos  tornos) y tarea visual concentrada en una superficie muy pequeña (máquina de  coser donde trabaja la aguja).



9.7.2. ILUMINACION GENERAL LOCALIZADA 

Este tipo de instalación proporciona una distribución no uniforme de la  luz, de manera que ésta se concentra sobre las áreas de trabajo. El resto  del local, formado principalmente por las zonas de paso, se ilumina con  una luz más tenue. 

Se consiguen así importantes ahorros energéticos, puesto que la luz se  concentra allá donde hace falta. 

Este sistema presenta algunos inconvenientes respecto al alumbrado  general. En primer lugar, si la diferencia de luminancias entre las zonas  de trabajo y las de paso es muy grande, se puede producir  deslumbramiento molesto. 

El otro inconveniente se cuestiona qué ocurriría si se cambiasen de sitio  con frecuencia los puestos de trabajo. Es evidente que, si no podemos  mover las luminarias, tendremos un serio problema. Se puede conseguir  este alumbrado concentrando las luminarias sobre las zonas de trabajo.  

Una alternativa es apagar selectivamente las luminarias en una  instalación de alumbrado general. 

9.7.3. ILUMINACION LOCALIZADA 

Este tipo de instalación se emplea cuando se necesita una iluminación  suplementaria cerca de la tarea visual para realizar un trabajo concreto.  El ejemplo típico serian las lámparas de escritorio. Recurriremos a este  método siempre que el nivel de iluminación requerido sea superior a 1000  lux., cuando haya obstáculos que tapen la luz proveniente del alumbrado  general, cuando la luz no sea necesaria permanentemente o para  personas con problemas visuales. 

Un aspecto que hay que considerar cuando se emplea este método es  que la relación entre las luminancias de la tarea visual y el fondo no sea  muy elevada, pues en caso contrario se podría producir un  deslumbramiento molesto. 

9.8. ERGOACUSTICA. AMBIENTE ACUSTICO 

El ruido es, por tanto, un factor contaminante capaz de producir  enfermedades y favorecer los accidentes, además de otras muchas  consecuencias negativas sobre la salud en general (como hipertensión  arterial, una mayor incidencia de accidentes cardiovasculares,  alteraciones digestivas, alteraciones hormonales, alteraciones de la voz,  estrés, alteraciones del crecimiento en los niños, etc.), sobre la audición  (hipoacusia, trauma acústico, etc.) y sobre las actividades humanas  (pérdida de inteligibilidad por enmascaramiento, dificultades para la 

comunicación oral, trastornos del aprendizaje, pérdida de la  concentración, etc.). 

Desde el punto de vista de la ergonomía, el ruido produce, cuando  menos, molestias que se reflejan a lo largo de la jornada laboral. Esto se  agrava si las actividades que se tienen que desarrollar requieren alta  concentración, atención, diálogo con máquinas a través de software o si  son actividades que se deben desarrollar con las menores  perturbaciones posibles. Es fundamental, pues, que se dé tanto el 

confort acústico como ciertas condiciones acústicas en el entorno del  trabajador. 

El ambiente sonoro desde el punto de vista de la ergonomía es  abordado por la disciplina denominada Ergoacústica. Su análisis se centra en averiguar cómo el ruido es capaz de interferir en la actividad  de trabajo del hombre y en su actuación: 

o Dificultando la transmisión y percepción de la palabra o su  inteligibilidad. 

o Interfiriendo en la recepción de estímulos sonoros (timbres de alarma,  señales acústicas, etc.). 

9.8.1. SONIDO 

Es la sensación percibida por el órgano auditivo que se debe a las diferencias  de presión producidas por la vibración de un medio elástico, ya sea gaseoso,  líquido o sólido (como las paredes, el aire y el agua). Conviene recordar que  ningún sonido puede ser transmitido en ausencia de materia, es decir, en el  vacío.



Está demostrado que el sonido produce unos efectos perjudiciales en  el aparato auditivo, conocidos como pérdidas de audición, por encima  de 80 dBA y para tiempos de exposición de 8 horas diarias al cabo de  unos años. 

Pero no se pueden conocer con exactitud los límites del disconfort y de  las molestias causadas por el ruido debido al carácter subjetivo de  éstas. Para describir correctamente un sonido es necesario precisar su  nivel de presión acústica, su frecuencia, el tiempo de exposición y la  distancia al foco. 

9.8.2. RUIDO 

De un modo objetivo, el ruido es todo sonido que puede producir una  pérdida de audición, que puede ser nocivo para la salud o que puede  interferir gravemente en una actividad. Desde un punto de vista  subjetivo, el ruido es todo sonido indeseado y molesto.



Una persona puede encontrarse bien en un lugar donde la música  ambiental alcance los 100 dBA, pero a otra persona le puede parecer un  ruido insoportable. Es más, el mismo individuo puede apreciar un  estímulo sonoro de uno u otro modo según la circunstancia en la que se  encuentre. Pero no todos los sonidos son ruidos. 

El ruido puede ser muy molesto y perjudicar la capacidad de trabajar, ya  que ocasiona tensión y perturba la concentración. De este modo, puede  provocar accidentes al dificultar las comunicaciones y las señales de  

alarma. Además, el ruido puede causar problemas de salud crónicos y  puede hacer que se pierda el sentido del oído. El ruido como elemento  perturbador tiene como resultado una molestia que varía en función de: 

Características de los sujetos (edad, sexo, motivación, estatus  social, etc.). 

Actividad (trabajo o descanso, grado de dificultad de la tarea, etc.). 

Parámetros que definen los estímulos (intensidad, frecuencia,  duración, etc.). 

Las máximas molestias provocadas por el ruido ocurren cuando: Los ruidos presentan elevadas intensidades y frecuencias. 

Son ruidos inhabituales, discontinuos e irregulares (aquellos ruidos  habituales, continuos o regulares generan menores molestias). 

Cuando se ignoran las causas que lo producen. 

Ejemplo:

Frecuencia del sonido y su molestia. Las frecuencias más altas, superiores a  2000 Hz, son sensiblemente más molestas que las bajas a la misma  intensidad.



9.8.3. FRECUENCIA 

Es el número de vibraciones del sonido producidas en un segundo, y se  mide en hercios (Hz) o ciclos por segundo. 

El oído humano percibe frecuencias comprendidas entre 20 y 20.000  Hz, aunque puede variar de unas personas a otras. Las vibraciones de  menos de 20 Hz. pueden ser percibidas por el tacto, y las de más de  20.000 Hz. (ultrasonidos) no son percibidas por el hombre, pero sí  pueden serlo por algunos animales como el delfín o el perro. 

9.8.4. ECO 

Cuando se produce un sonido en el interior de un local las superficies  que componen el mismo ocasionan una serie de efectos diferentes,  dependiendo de las características de las mismas. Así, cuando las  ondas sonoras inciden en las superficies, éstas las reflejan de diferente  forma según su coeficiente de reflexión acústica. Como es lógico,  primero se percibe el sonido directo, es decir, el sonido que nos llega a nuestro oído sin que se haya reflejado en ninguna superficie. Una vez  recibido el sonido directo, llegará a nuestros oídos, con un retraso de  tiempo con respecto al sonido directo, el sonido reflejado por las superficies del local. 

Tanto el retraso como el nivel sonoro del sonido reflejado dependen de  las características físicas del local y de sus superficies. Si el retraso  entre el sonido directo y el reflejado es mayor de 1/10 de segundo, el  sistema de audición humano será capaz de separar las dos señales y  percibirlas como tales, primero una y después la otra, es decir, el eco. 

Ejemplo:

Suponemos un trabajador en un lugar de trabajo de grandes dimensiones y  una persona que está trabajando a cierta distancia le dice "cuidado”. Primero  llegará sus oídos el sonido directo. En el caso de un eco, éste le llegará  como mínimo 1/10 segundo después, por lo tanto oirá "cuidado... (1/10  segundos mínimo)... cuidado”. Esto se interpretará como dos mensajes  diferentes y separados por un intervalo de tiempo determinado. Sin embargo,  el interlocutor únicamente ha articulado un “cuidado”.



El eco es, pues, una repetición del sonido producida por su reflexión,  cuando la diferencia de espacio recorrido entre la onda sonora directa y  la reflejada es tal que permite que se perciba como dos sonidos.  

9.8.5. REVERBERACION 

Cuando el sonido emitido por un foco situado en el interior de un recinto  cerrado y posteriormente reflejado llega con un tiempo inferior a 1/10 de  segundo, nuestro sistema de audición no es capaz de separar ambas  señales (directa y reflejada) y las toma como una misma pero con una  duración superior de ésta. Normalmente, esto se entiende como  reverberación.  

En resumen, se trata de un fenómeno por el cual, en el interior de un  recinto cerrado y debido a las múltiples reflexiones sobre las paredes,  persiste un sonido cuando ya ha cesado su fuente emisora.  

9.9. EFECTOS ERGONOMICOS DEL RUIDO 

La exposición al ruido ocasiona problemas que pueden producir una  pérdida de audición debido a la exposición a ruidos en el lugar de  

trabajo o alteraciones fisiológicas en órganos diferentes al de la  audición, sino que desde una óptica ergonómica también puede  producir: 

Molestias o distracciones a las personas 

Interferir en la comunicación verbal. 

Alterar el desarrollo de algunas tareas.  

Provocar problemas de tipo psicológico. 

En resumen, el ruido puede provocar una larga serie de efectos no  auditivos, cuya magnitud no es fácil de cuantificar, como tampoco lo es  su relación con el nivel de ruido percibido.  

El ruido, pues, tiene efectos fisiológicos y psicológicos

Para niveles de presión acústica bajos, entre 30 y 60 dB, se inician  las molestias psíquicas de irritabilidad, pérdida de atención y de  interés, etc. 

A partir de 60 dB y, hasta los 90 dB, aparecen las reacciones  neurovegetativas, como el incremento de la tensión arterial, la  vasoconstricción periférica, la aceleración del ritmo cardíaco, el  estrechamiento del campo visual o la aparición de la fatiga. Para  largos períodos de exposición puede iniciarse la pérdida de la 

audición por lesiones en el oído interno. 

A los 120dB se llega al límite del dolor. 

A los 160dB se puede producir la rotura del tímpano. 

Según los expertos, las exposiciones prolongadas en ambientes  ruidosos provocan el debilitamiento de las defensas del organismo  frente a diversas dolencias, sobre todo cuando el sujeto posee  predisposición a las mismas, como son las úlceras duodenales o las  neurosis. 

A) MOLESTIAS Y ALTERACIONES EN EL DESARROLLO DE LA TAREA 

El ruido como estresor puede tener sobre el trabajo efectos muy  variados. Tiende a elevar el nivel de vigilancia y, por tanto, a aumentar  la actuación. Sin embargo, este efecto positivo sigue las leyes de  estimulación de la vigilancia y, en concreto, las relacionadas con el  declive en función del tiempo, del acostumbramiento y la repetición. En cualquier caso, los efectos facilitadores del ruido son raros, débiles y  siempre de corta duración. 

Por otro lado, el ruido actúa como un estímulo no deseado que el sujeto  debe despejar sin interrupción en la interacción con la tarea principal.  Tiene, en este sentido, un efecto distractivo. Como resultado, esta  actividad continua genera una sobrecarga informativa, acapara la  atención, causa fatiga cognitiva o mental y limita considerablemente el  tratamiento de la información. 

Ejemplo:

El ruido afecta más a las tareas intelectuales que a las tareas motrices, y  más a las tareas complejas que a las simples.



Se sabe que un mismo ruido frente a dos trabajos con contenidos  distintos puede ser molesto para el trabajador en un caso y estimulante  en otro, y que puede perjudicar o mejorar el rendimiento de trabajo  según el caso. En un trabajo que requiera concentración en un ambiente  bullicioso, con elementos que puedan distraer, es posible mejorar el  rendimiento introduciendo un ruido con una intensidad sonora que  domine a los demás. 

Aun sin alcanzar los niveles críticos que ponen en peligro al sujeto, el  ruido también baja el rendimiento intelectual. 

Si bien no está totalmente definido cómo afecta el ruido a las diferentes actividades laborales, parece probado para algunos autores que el ruido degrada tareas como las de vigilancia, tareas mentales complejas,  tareas que requieren habilidad y destreza, tareas que requieren altos  niveles perceptivos o tareas psicomotrices complejas. 

De lo que no cabe ninguna duda es de que la presencia del ruido  provoca en el rendimiento laboral una serie de problemas que se  traducen en una disminución del rendimiento, de la productividad y de la  satisfacción de los afectados. 

B) INTERFERENCIA EN LA COMUNICACIÓN 

La existencia de un nivel de ruido o fondo sonoro puede dificultar la comprensión del mensaje verbal (inteligibilidad), con la importancia que  esto puede tener tanto para la propia seguridad como para el proceso  productivo. 

Otro de los efectos del ruido sobre la seguridad es la reacción natural de  las personas ante el ruido inesperado, como movimientos bruscos,  distracciones, etc. 

Básicamente, el ruido provoca interferencias negativas en la  comunicación verbal y en tareas con exigencias de concentración, ya  que está claro que el enmascaramiento producido por el aumento del  nivel de ruido ambiente debilita nuestra capacidad de distinguir un ruido  o sonido particular. 

El lenguaje humano comprende frecuencias de 100 a 8000 Hz. En la  banda comprendida entre los 400 y los 3000 Hz. es donde se desarrolla  la conversación normal. Por lo que, de cara a la inteligibilidad, los ruidos  serán menos molestos a medida que su frecuencia se aleje de este  intervalo. 

Así, en una oficina, y en conversaciones habituales, para que el  mensaje sea comprendido claramente sin esfuerzo el nivel de ruido de  fondo no deberá superar 55 ó 60 dB. Cuando la comunicación verbal  sea más difícil de entender porque contenga palabras desconocidas o  no familiares, el ruido de fondo no deberla superarlos 45 ó 50 dB. 

Para oficinas próximas a vías de gran circulación, donde el ruido de  fondo pasa a ser de 55 a 60 dB Y mucho más, si las ventanas están  abiertas, (el nivel de ruido puede alcanzar de 70 a 75 dB) el nivel de  comprensión se reduce considerablemente. 

Por eso, es importante dotar a estas oficinas de un sistema de  climatización que permita mantener las ventanas cerradas de forma  permanente, ya que el ruido influye también de forma importante en  nuestro nivel de concentración, dificultando la capacidad de pensar y  empeorando el rendimiento. 

9.10. EVALUACION DEL AMBIENTE ACUSTICO 

Un método sencillo para evaluar la exposición al ruido es ponerse a la  distancia de un brazo de su colega de trabajo. Si no se puede hablar en  un tono normal y se tiene que gritar para comunicarse, esto significa que  el nivel de ruido del lugar de trabajo es demasiado elevado y que hay  que rebajarlo.  

Pero éste es un método demasiado sencillo y hay que recurrir a otros  métodos más técnicos. Hay situaciones en las que el nivel de ruido no es lo suficientemente importante como para producir daños auditivos,  pero sí produce molestias. 

En las evaluaciones acústicas no es suficiente con especificar el nivel de  presión acústica para un equipo individual, ya que los niveles sonoros  combinados de varias máquinas pueden exceder del nivel acústico  deseado en un área, aunque los niveles de los equipos individuales  sean aceptables. 

Las medidas son necesarias para asegurar que la fuente y las  características del ruido producido para una máquina concreta no  superen los valores admisibles. 

Los instrumentos utilizados para medir el nivel de ruido se denominan sonómetros y proporcionan una indicación del nivel acústico  (promediado en el tiempo) de las ondas sonoras que inciden sobre el  micrófono. 

Las mediciones deben hacerse lo más cerca posible del pabellón  auditivo del trabajador cuyo puesto vayamos a valorar. Hay que medir  en ambos pabellones auditivos para aceptar el más desfavorable (el de  mayor presión acústica), procurando no apantallar el ruido que  normalmente recibe el trabajador con nuestro cuerpo para no modificar  el ambiente sonoro habitual.  

Para llevar a cabo una evaluación adecuada se debe empezar por  conocer el ciclo completo de trabajo para poder descomponerlo en  procesos, y éstos a su vez en tareas. De este modo podremos distinguir  los momentos en los que el individuo sufre la inmisión o exposición al  ruido. 

Se tienen que realizar tantas mediciones como sean necesarias para  obtener un nivel de ruido medio del puesto de trabajo. Esto permite  compensar las pequeñas variaciones que se pueden producir entre  distintos días, aunque sean imperceptibles. De esta manera podremos  afirmar con un determinado nivel de confianza en qué intervalo se  encuentra el nivel de ruido del puesto de trabajo. 

Cuando el nivel de ruido fluctúa muy deprisa se utiliza un dosímetro,  que es un sonómetro acumulador que proporciona, en lugar del nivel  instantáneo de ruido, el nivel promedio durante el tiempo de la medición.  Por su reducido tamaño se puede colocar sobre el trabajador. Permite  analizar el nivel de ruido al que está sometido a lo largo de toda su  jornada de trabajo, por ejemplo, o en una determinada operación. 

9.11. TECNICAS DE CONTROL Y REDUCCION DEL RUIDO 

No se debe confundir este concepto con la reducción del ruido. Aunque  en la mayoría de las ocasiones el control del ruido pasa por la reducción  de éste, puede darse el hecho de que una actuación de control de ruido  desemboque en un incremento del ruido existente. 

No obstante, tanto la Directiva 86/188/CEE; en su artículo 5.1, como en  el Real Decreto 1316/89, en el artículo 2.1, introducen como criterio que  hay que seguir lo siguiente: "reducir al nivel más bajo posible, técnica y  razonablemente hablando, los riesgos derivados de la exposición al  ruido". 

Ejemplo:

Hay que suponer una empresa donde el despacho del director está separado  del resto de la plantilla por un tabique delgado, a través del cual pueden  escucharse todas las conversaciones privadas. Una posible solución sería  situar un potente aislamiento sonoro en el tabique, pero otra posibilidad sería  incrementar el nivel de ruido en la sala introduciendo otras fuentes sonoras,  como por ejemplo un hilo musical.



9.11.1. ACTUACIONES EN LA FASE DE PROYECTO 

El primer principio que hay que tener en cuenta en la lucha contra el  ruido es que su reducción es mucho más cara en una planta en  funcionamiento que si las medidas se aplican en la fase de proyecto y  construcción. 

Según estimaciones fiables, el coste en el primer caso suele ser de dos  a cuatro veces superior que en el segundo. Por lo tanto, las personas  responsables deberían poner mucha atención en la fase de proyecto  para su control, a fin de que después no sea un argumento económico  el que utilice la empresa para no hacer un arreglo o para retardarlo. 

9.11.2. ACTUACIONES EN INSTALACIONES Y LUGARES DE  TRABAJO 

Lo primero que hay que hacer cuando se desea implantar un plan de  control del ruido es definir los niveles de ruido más altos que se  permiten en cada una de las estancias o locales de la planta, oficinas y  otras dependencias de la misma. Estos niveles son distintos para cada una de ellas y los tratamientos que deben realizarse también son  distintos. Para las áreas de trabajo con especiales o severos problemas  de ruido suele ser interesante atacar el problema en etapas sucesivas. 

Interesa conocer el mapa de situación del ruido existente en la planta,  así como su distribución en la misma. Por tanto, se aconseja que la  primera fase se concentre en establecer un programa completo de  medidas del ruido dentro de la propia planta. 

Generalmente, el ruido procede de diferentes fuentes (máquinas de  producción y cadenas de transporte o montaje), que pueden encontrarse  fuera de la propia planta, así como del ruido de fondo (de los equipos de  ventilación, compresores, bombas, etc.). Estas mediciones tienen que  realizarse con toda la planta en funcionamiento normal. Por otra parte,  deben medirse separadamente las máquinas que se estimen como  causantes principales del ruido. 

De la misma manera, hay que comprobar aquellas partes del proceso o  partes de las máquinas que producen más ruido. El ruido de fondo  suele contribuir en gran medida al ruido total. Cada vez que se añade  una nueva fuente de ruido en la planta, el nivel de ruido de la misma  aumenta, aunque el nivel de ruido de la nueva máquina sea  relativamente bajo. 

Mientras se hace el mapa de ruido es importante que se discutan los  problemas del ruido y las posibles soluciones que hay que adoptar con  los representantes de seguridad y salud y con los otros empleados de  los departamentos afectados, ya que los mismos disponen de un mejor  conocimiento de los equipos de producción y pueden contribuir con  ideas prácticas a la mejora de estos equipos.  

En cada proyecto se deben analizar diferentes aspectos tales como: el  cambio de las máquinas por otras más silenciosas, modificación de los  equipos para evitar los impactos en las máquinas y en el manejo de los  materiales envolventes de las máquinas o partes de las mismas que  sean demasiado ruidosas, instalación de silenciadores en las tomas o  salidas de gases o de aire, así como en los conductos de ventilación,  colocación de pantallas y bafles absorbentes del ruido en las áreas de  trabajo, etc. 

En cuanto a las medidas que se pueden adoptar hay que decir que se  deben seguir dos tipos de medidas distintas: las técnicas y las  

organizativas. Las medidas de tipo técnico se pueden clasificar en tres  grupos según se apliquen en la fuente, el medio o el receptor. 

Al igual que se actúa con cualquier otro contaminante (agentes  químicos), será fundamental que demos prioridad al control del ruido en  el origen, pues así se elimina el problema en su totalidad. Si esto no  fuera posible o fuera insuficiente, se actuará sobre el medio y, en último  caso, sobre el receptor. Es decir, la prevención siempre debe primar  sobre la protección. 

a) Actuaciones en la fuente 

Al igual que con otros tipos de exposición a agentes peligrosos, la mejor  manera de evitarlo es eliminar el riesgo; es decir, su presencia. Así  pues, combatir el ruido en su fuente es la mejor manera de controlarlo y,  además, a menudo puede ser más barato que cualquier otro método. 

El propio fabricante puede combatir el ruido en la fuente, haciendo que  los aparatos no sean ruidosos. Muchas máquinas deben ajustarse a las  normas vigentes sobre ruidos y, por lo tanto, antes de adquirir nuevas  máquinas (por ejemplo, prensas, perforadoras, etc.), se debe comprobar  si cumplen las normas existentes sobre ruidos. 

El mantenimiento y la lubricación periódicos son eficaces para  disminuir los niveles de ruido, así como la sustitución de las piezas  gastadas o defectuosas. Además, se puede reducir el ruido que causa la  manera en que se manipulan los materiales con medidas sencillas. 

Para controlar el ruido en la fuente en una máquina se pueden hacer  ajustes en algunas piezas o en toda la máquina para que disminuya el  ruido. Así, por ejemplo, se puede disminuir el nivel de ruido de una  perforadora neumática colocando un paño que aminore el ruido en torno  a la perforadora, o se puede utilizar una tapa de caucho para disminuir  el ruido que ocasionen las partículas de metal que caen sobre metal. 

Una máquina que vibra en un piso duro es una fuente habitual de ruido.  Por eso, si se colocan las máquinas que vibran sobre colchones de  caucho u otros materiales amortiguadores, se disminuye notablemente  el problema. Además, existen otros métodos mecánicos para disminuir  el ruido: 

Impedir o disminuir el choque entre piezas de la máquina. Disminuir suavemente la velocidad entre los movimientos hacia  adelante y hacia atrás.

 

Sustituir piezas de metal por piezas de plástico más silenciosas. Aislar las piezas de la máquina que sean particularmente ruidosas. Instalar silenciadores en las salidas de aire de las válvulas  neumáticas. 

Cambiar el tipo de bomba de los sistemas hidráulicos. Colocar ventiladores más silenciosos o poner silenciadores en los  conductos de los sistemas de ventilación. 

Poner silenciadores o amortiguadores en los motores eléctricos. Situar silenciadores en las tomas de los compresores de aire. Disminuir la altura de la caída de los objetos que se recogen en  cubos o cajas.  

Aumentar la rigidez de los recipientes contra los que chocan los  objetos o dotarlos de amortiguadores. 

Utilizar caucho blando o plástico para los impactos fuertes. Disminuir la velocidad de las correas o bandas transportadas. 

Como conclusión, debemos actuar fundamentalmente en el diseño y la  compra de maquinaria con bajo nivel de ruido. Si no fuese así,  tendremos que conseguir un mantenimiento adecuado, donde se  sustituyan los materiales causantes de ruido o se eliminen vibraciones  aplicando alguna de las siguientes medidas: bloques de inercia,  amortiguadores, equilibrio de masas, reducción de velocidad de rotación  y cerramientos totales o parciales con sistemas de ventilación para  evitar el calentamiento (ésta es una medida con reducida utilidad). 

Hay que resaltar que la Directiva 86!l88/CEE, de 12 de mayo de 1986,  tiene como objetivo principal la reducción del ruido en la fuente. Y en  este sentido se impone el "etiquetado del ruido", que es la obligación del  fabricante de la máquina de adjuntar una información cuantitativa sobre  la emisión de ruido de su máquina'. Es decir, se trata de una declaración  del ruido emitido. 

Esto permite al empresario calcular, a priori, el nivel de ruido en sus  instalaciones, con lo cual tenderá a elegir la máquina más silenciosa. De  este modo, se fomenta la fabricación de aparatos menos ruidosos. 

b) Actuaciones en el medio 

Si no es posible controlar el ruido en la fuente, puede que haya que  recurrir a aislar la máquina, alzar barreras que disminuyan el sonido  entre la fuente y el trabajador o aumentar la distancia entre el trabajador  y la fuente, aunque esto puede resultar difícil. 

Para la eliminación del ruido directo transmitido por el aire se pueden  colocar pantallas que impidan la llegada de la onda acústica. Son  bastante eficaces para paliar el ruido de alta frecuencia, pero no tanto  para el de baja frecuencia. 

Es también muy efectivo realizar una distribución adecuada de las  máquinas para que a cada trabajador le llegue únicamente el ruido de la  máquina que él está manejando, y no el de las otras. 

Conviene no olvidar el ruido procedente de las reflexiones de la onda  acústica. Para ello se debe utilizar material absorbente en la superficie  donde se puedan reflejar las ondas, o bien alejar las máquinas de estas  superficies. Así, la instalación de paneles o materiales absorbentes del  ruido en el techo y paredes del recinto permite reducir el ruido en las  zonas alejadas de las fuentes. 

El ruido reflejado o reverberante se puede reducir en el orden de 6 a 8  dB(A) en las zonas alejadas. Sin embargo, esta medida no tiene un  efecto significativo sobre la reducción de ruido de las personas  expuestas al ruido directo de estas máquinas. 

El diseño estructural de un edificio depende frecuentemente de dónde  se van a situar las máquinas y de las necesidades de aislamiento del  ruido aéreo y estructural. La estructura, los forjados y las bancadas  antivibratorias de las máquinas deben diseñarse de manera que las  fuentes de ruido queden perfectamente aisladas de vibraciones. 

Los equipos pesados requieren bancadas flotantes que no estén en  contacto directo con otras partes de la estructura del edificio, para lo  cual se utilizarán materiales elásticos. 

Las fuentes demasiado ruidosas deben incluirse dentro de dispositivos  envolventes que proporcionen el aislamiento acústico necesario. Los  locales en los cuales existen fuentes de ruido han de presentar una  buena absorción al ruido incidente para evitar la reverberación. Las  áreas de oficinas tienen que estar separadas de los elementos del  edificio en los que existen partes vibrantes mediante dispositivos  elásticos.  

c) Actuaciones en el receptor 

Una de las mejores opciones es recurrir al uso de cabinas  insonorizadas en las que el trabajador pase la mayor parte del tiempo,  pero esta medida no siempre se puede llevar a cabo.

 

El siguiente paso u opción, y siempre en último lugar, es utilizar  protectores auditivos. Eso sí, no debemos olvidar que hay que usar un  protector adecuado a la situación del ruido y colocarlo de forma  conveniente durante toda la exposición al ruido. Con todo, deben  agotarse todas las posibilidades que sean técnicamente viables antes  de recurrir a los EPI's (equipos de protección individual). 

El control del ruido en el propio trabajador, por medio de la protección  de los oídos, es desafortunadamente la forma más habitual, pero es  también la menos eficaz. Obligar al trabajador a adaptarse al lugar de  trabajo es siempre la forma menos conveniente de protección frente a  cualquier riesgo. Además, la protección de los oídos es el método  menos aceptable para combatir un problema de ruido en el lugar de  trabajo, porque el ruido sigue estando ahí, no se reduce. Entre los  protectores auditivos más utilizados destacan los tapones de oídos y las  orejeras. Ambos tienen por objeto evitar que un ruido excesivo llegue al  oído interno. 

- Los tapones para los oídos se meten en el oído y pueden ser de  diferentes materias (caucho, plástico o cualquier otra que se ajuste bien  dentro del oído). 

Son el tipo menos conveniente de protección, ya que no protegen en  realidad eficazmente del ruido y pueden infectar los oídos si queda  dentro de ellos algún pedazo del tapón o si se utiliza un tapón sucio. 

- Las orejeras protegen más que los tapones de oídos si se utilizan  correctamente. Cubren toda la zona del oído y lo protegen del ruido. Son  menos eficaces si no se ajustan perfectamente o si además de ellas se  llevan gafas. 

La forma más eficaz de protección frente al ruido es el alejamiento de la  fuente sonora, ya que cada vez que se aumenta al doble la distancia a  la fuente sonora, el nivel sonoro disminuye en 6 dB. Así, las salas de  diseño y todo local donde se realice un trabajo mental estarán situados  lo más lejos posible de las fuentes de ruido. 

En cuanto a las medidas organizativas hay que decir que no van a  disminuir el ruido, sino que reducirán la exposición del trabajador a este  ruido. Son importantes, pues con un coste reducido disminuyen el nivel  de ruido. Además, el tiempo de exposición al ruido es un factor que  influye en el nivel diario equivalente. Dentro de estas medidas podemos  destacar las siguientes: 

- La reubicación de trabajadores (hay que alejarlos de las zonas  ruidosas). 

- La rotación de puestos '(un trabajador realizará trabajos ruidosos  durante un tiempo, pero pasará a realizar otros menos ruidosos). 

- Las pausas sin ruido '(descansos durante el desayuno o la comida en  lugares sin ruido). Aunque no es una medida propiamente dicha, la  información y la formación de los trabajadores también hay que tenerlas  en cuenta en la actividad preventiva. 

.11.3. ACTUACIONES DE MEJORA EN EL AMBIENTE ACUSTICO 

Dentro de las medidas necesarias de control, podemos conseguir  mejorar el ambiente acústico del trabajo siguiendo los pasos que  indicamos a continuación: 

Reducción del ruido ambiental

Aislamiento en componentes estructurales. Las causas más  importantes del ruido exterior son la circulación, las industrias, la  construcción y los vecinos. La única protección posible frente a este  ruido es el aislamiento acústico. Hay que procurar que el ruido no  nos llegue mediante la interposición de obstáculos reflectantes y/o  absorbentes. 

Para conseguir un adecuado aislamiento en un local determinado  con respecto a los sonidos producidos en el exterior, y que pueden  resultar molestos, lo más importante es el estudio de la capacidad  de aislamiento y amortiguación del sonido de las paredes, techos y  suelos que constituyen el local, así como los casos especiales  representados por puertas, ventanas, huecos dedicados al paso de  conducciones y uniones de unos elementos con otros. Cuando el  local tiene algún punto débil, como ventanas y puertas, el  aislamiento global en la práctica se reduce al del punto de fuga.  Estos elementos son los que determinan el aislamiento total. 

Reducción del ruido emitido por el equipo: protección frente a  fuentes interiores. 

Incremento de la absorción del ruido: protección frente al ruido  de todas las fuentes.

Optimizar la relación señal-ruido: hay que reducir la producción  de ruido, de modo que se incremente el rendimiento al aminorar la  perturbación, y también hay que reducirlo en frecuencias de  conversación para que se mejore la comunicación verbal. 

Actuando sobre el local: 

 Techos absorbentes del ruido: mejora la comunicación al reducir  la perturbación. 

Compartimentación; se reducen las transmisiones indeseables  y la perturbación. 

Distancias adecuadas: reducir las transmisiones indeseables. 

Reducir la reverberación: mejorar la comunicación y el control  acústico. 

Programas de conservación del oído. Estos programas se deben  implantar en aquellas empresas con niveles de ruido excesivos y  deben incluir estos pasos: 

Determinar las principales fuentes de ruido. 

Estudios de ingeniería orientados a reducir el ruido en la fuente. 

Planificar reducciones del tiempo de exposición mediante  rotaciones de puestos de trabajo. 

Realización de audiometrías a todo el personal expuesto. 

Proporcionar protección personal y formar adecuadamente a  los trabajadores para que la empleen correctamente. 

Controlar la evolución audiométrica para medir la eficacia de la  protección auditiva 

Analizar modificaciones técnicas para reducir el ruido. 

Repetir periódicamente mediciones del nivel de ruido para  verificar la eficacia de las medidas adoptadas. 

La audiometría permite conocer determinados valores mínimos para  una persona concreta, y comparar los correspondientes a un individuo  normal (la diferencia entre ambos valores es la pérdida a cada  frecuencia).Evidentemente, es necesario que hayan transcurrido 8 horas  al menos desde que cesó la exposición al ruido para que desaparezca la  sordera temporal, cuya presencia enmascararla el resultado.