UNIDAD DIDÁCTICA 10: LA CALIDAD DEL AIRE EN LOS ESPACIOS INTERIORES.
10.1. CALIDAD AIRE INTERIOR
El término aire interior se aplica a el aire que se respira en un espacio limitado y en concreto a ambientes interiores no industriales como edificios de oficinas, edificios públicos (escuelas, hospitales, teatros, restaurantes) y residencias particulares.
La mala calidad del aire interior se manifiesta en las personas que lo respiran en forma de problemas de salud o como falta de confort. Estos problemas de confort se deben en la mayoría de los casos a la presencia de unas condiciones termohigrométricas inadecuadas, de corrientes de aire o de un ruido molesto.
Por el contrario, mientras que los problemas de salud están originados por la presencia de contaminantes en el aire:
-Gases y vapores (ozono, monóxido de carbono, formaldehido, etc.), -Aerosoles respirables (polvo, fibras, humos y nieblas),
-Bioaerosoles (microorganismos y subproductos).
Para hacer que las condiciones ambientales dentro de los edificios sean tales que desarrollen un buen confort para sus ocupantes, independientemente de las condiciones climáticas exteriores, se están diseñando edificios más herméticos, en los que la renovación del aire interior, y por tanto la dilución y eliminación de cualquier contaminante se efectúa mediante sistemas de ventilación forzada cuyo objetivo es, además, climatizar el aire.
10.1.1. CALIDAD DEL AIRE INTERIOR Y CONFORT TÉRMICO Las condiciones termohigrométricas influyen en confort térmico, ya que éste .último depende de la temperatura y la velocidad del aire, de la temperatura radiante y de la humedad relativa, estando afectado por las condiciones. individuales (consumo metabólico y tipo de vestido). De este modo, para la mayoría de los casos, los problemas de confort se pueden solucionar modificando la temperatura de climatización y/o el suministro de aire. Por el contrario, para problemas en donde aparecen síntomas físicos (dolor de cabeza, irritación de mucosas) originado por la
exposición a contaminantes es necesario la aplicación de técnicas de control de los mismos.
En la Norma UNE-EN ISO 7730-1996 se recogen algunas condiciones recomendadas, ver Tabla I para conseguir una situación de confort. Estas condiciones son más restrictivas que las dadas por el RD 486/1997 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, en su Anexo IlI.
Tabla I-.Condiciones recomendables de confort para una actividad ligera, esencialmente sedentaria.
Norma UNE-EN ISO 7730-/996 (Determinación de índices PMV y PPD y especificaciones para el bienestar térmico)
Se considera que el aire que se respira es puro cuando no existe presencia de compuestos químicos y/o agentes biológicos susceptibles de provocar enfermedades o disconfort. Así, en normas las editadas por organismos como AENOR, ISO consideran que la calidad de aire percibida como aceptable cuando:
⇒ Sólo tiene en cuenta la insatisfacción que se genera en los ocupantes de un edificio sobre una base de olor y de irritación sensorial y además.
⇒ Es poco probable la presencia de contaminantes conocidos a concentraciones que impliquen una exposición que suponga un riesgo significativo para la salud.
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10.1.2. SÍNDROME DEL EDIFICIO ENFERMO
El término Síndrome del Edificio Enfermo, (SEE), se refiere a una serie de quejas inespecíficas, relacionadas con la calidad del aire, que se presentan con una alta prevalencia entre los ocupantes de ciertos edificios pero que no pueden asociarse con un agente o agentes concretos presentes en los mismos.
A partir de 1973, debido a la crisis energética, los esfuerzos realizados en la conservación de energía se centraron en reducir al máximo la entrada de aire en espacios interiores para minimizar los costes de la calefacción y la refrigeración de los edificios, esto hizo que empezaran a aumentar las quejas sobre la calidad del aire interior y que apareciera toda la problemática relacionada con la CAI.
El SEE tiene su origen en múltiples factores, lo que dificulta enormemente su identificación. Así, pueden intervenir contaminantes ambientales, factores físicos, problemas en el sistema de ventilación o factores ergonómicos y psicosociales.
Las causas más comunes de un SEE son:
∙ Ventilación inadecuada por falta de mantenimiento.
∙ Mala distribución e insuficiente entrada de aire fresco (50-52%). ∙ Contaminación generada en el interior por equipos de oficina (PC, fotocopiadoras, etc.), humo del tabaco y producto de limpieza, (17-19%).
∙ Contaminación proveniente del exterior (11%).
∙ Contaminación microbiológica: agua en malas condiciones dentro de los conductos del sistema de ventilación, humidificadores y torres de refrigeración (5%).
∙ Compuestos orgánicos y formaldehido provenientes del materiales de construcción y decoración (3-4%).
Las enfermedades relacionadas con los edificios (ERE) se caracteriza por un conjunto de síntomas, signos físicos y anormalidades clínicas tales como rinitis alérgica, enfermedad del legionario o fiebre del humidificador. La enfermedad relacionada con un edificio, a diferencia de un SEE, es un problema de calidad del aire con una etiología conocida..
10.1.3. ORIGEN DE LA MALA CAl
La CAl viene definida por el nivel de contaminación presente, el tipo y naturaleza de los contaminantes. Entre otras variables que influyen se pueden citar:
∙ Diseño del sistema de ventilación/climatización de aire. ∙ Condiciones de trabajo del sistema de ventilación y su revisión y mantenimiento.
∙ Compartimentación del edificio.
∙ Fuentes contaminantes interiores (incluyendo el nivel de ocupación y la presencia de fumadores) y su magnitud.
Aunque en la mayoría de los casos, el origen de una mala CAl son consecuencia de una ventilación inadecuada, de la contaminación generada en el interior y de la contaminación proveniente del exterior.
∙ Ventilación inadecuada. Insuficiente suministro de aire fresco, ubicación incorrecta de las tomas de aire, mala distribución del aire en los locales, incorrecta filtración del aire.
∙ Contaminación interior. Ocupantes (respiración, emisión de bioefluentes y utilización de productos de consumo), materiales de construcción, actividades que implican la utilización de equipos y productos para el mantenimiento (pesticidas, desinfectantes, de limpieza o de mantenimiento), gases de combustión (cocinas, cafeterías, calefacción, aparcamientos o del consumo de tabaco).
∙ Contaminación biológica. Ocupantes del edificio, agua estancada, materiales húmedos, deficiente mantenimiento del sistema de ventilación, los humidificadores y las torres de refrigeración.
∙ Contaminación proveniente del exterior. Relacionada con el entorno (urbano o rural) y con la actividad humana. Entra con el aire a través de las aberturas existentes en el edificio (puertas y ventanas) y por las tomas del sistema de renovación de aire. Esta se puede dividir en:
-Contaminación de la actividad humana. Fuentes estacionarias (plantas energéticas), fuentes móviles (vehículos) y procesos
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industriales; óxidos de carbono, nitrógeno y azufre, partículas y compuestos orgánicos volátiles (COV).
-Contaminantes generados de forma natural. Arrastrados por el aire, constituida por partículas de polvo volcánico, del suelo y de sal marina, y polen, esporas y microorganismos.
∙ Otras fuentes. Agentes adheridos a la ropa y los zapatos (compuestos gaseosos y vapores, polvo, polen, restos de animales) o procedentes del suelo por filtraciones a través del basamento (radón, vapores de combustibles procedentes de depósitos y conducciones soterradas, emanaciones de cloacas, fertilizantes, insecticidas y desinfectantes).
Los contaminantes existentes en el aire interior se diluyen en el aire exterior que entra en el edificio y acompañan a éste en su salida. Así, mientras la concentración de un contaminante sea menor en el aire exterior que en el interior, el intercambio de aire interior-exterior proporciona una disminución de la concentración de este contaminante en el aire del edificio.
Los edificios con bajas relaciones de intercambio con el arre exterior se denominan sellados o energéticamente eficaces, porque entra menos aire frío en invierno (caliente en verano), disminuyendo la energía necesaria para calentar (refrigerar) este aire a la temperatura ambiente requerida, reduciendo el coste de la calefacción (refrigeración).
Cuando el edificio se ventila a través de puertas y ventanas abiertas, proceso de ventilación natural, aunque estén cerradas, las diferencias de presión, resultantes tanto del viento como del gradiente térmico existente entre interior y exterior, fuerzan a entrar el aire a través de grietas y juntas, resquicios de puertas y ventanas, chimeneas y otras aberturas existentes, provocando la llamada ventilación por infiltración.
10.1.4. SÍNTOMAS ATRIBUIDOS A PROBLEMAS DE CAl
Las alteraciones en la salud de los trabajadores por una mala CAl se manifiestan en forma de síntomas de difícil caracterización e identificación ya que son similares a los propios de enfermedades
comunes: resfriado, gripe, alergias o estados de fatiga. Así, para relacionar la aparición de alguna de estas sintomatologías con la permanencia en un edificio suele recurrirse a confirmaciones tales como:
⮚ Los síntomas están muy generalizados, ya sea en todo el edificio o en áreas concretas.
⮚ Los síntomas desaparecen al abandonar el edificio.
⮚ Los síntomas han aparecido tras la realización en el edificio de alguna acción concreta: cambios en el mobiliario, obras o renovaciones, aplicación de pesticidas, etc.
⮚ Aquellas personas asmáticas o con un historial alérgico están especialmente afectadas cuando están en el edificio.
La Tabla II recoge algunos de los síntomas más frecuentes relacionados con la calidad del aire interior. En el caso de enfermedades concretas, los síntomas serán los propios de las mismas y podrán relacionarse con el agente causal.
Tabla II. Síntomas relacionados con la calidad del aire interior
A) EFECTOS SOBRE LA SALUD
La exposición a contaminantes ambientales, tanto químicos como biológicos, presentes en el aire interior genera efectos a largo plazo de tipo crónico, concretándose la situación en una enfermedad. Sin embargo, lo normal es que genere malestar, estrés, absentismo y pérdida de productividad. Todo esto lleva consigo un aumento de los costes y de conflictos entre sus ocupantes, los empresarios y los propietarios de los edificios.
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Entre los problemas para la salud probados destacan los efectos sobre el sistema respiratorio, las alergias y sobre el sistema inmune, así como los efectos sobre la piel y las membranas mucosas (enfermedades respiratorias, alergias al polvo de ácaros e irritaciones de membranas mucosas debidas a sustancias como el formaldehido). Los efectos sospechosos incluyen cáncer, especialmente de pulmón, y efectos sobre el sistema nervioso.
Por otro lado, tanto la exposición al humo de tabaco y a productos de desintegración de radón implica un aumento en el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón.
• Síndrome de sensibilidad química múltiple
El síndrome de sensibilidad química múltiple (SQM) consistente en una variedad de síntomas o trastornos atribuidos a la exposición a distintos compuestos químicos, presentes en un aire interior a dosis muy inferiores a los TLW-TWA o VLA-ED, (del orden del 1% a dichos criterios).
Los síntomas incluyen dolor de cabeza, mareos, percepción de mal olor, malestar, irritación de piel y mucosas, trastornos respiratorios (ahogo, tos, opresión pectoral), cardiovasculares (palpitaciones), gastrointestinales (diarrea .recurrente, estreñimiento ), génito-urinarios (alteraciones de la menstruación, disuria, retención urinaria), musculoesqueléticos, neurológicos y psicológicos (alteraciones de sensibilidad, irritabilidad, disfunciones cognitivas, disminución de atención y concentración, pérdida de memoria y cambios de humor).
La sensibilización que presentan individuos afectados de SQM no responde a un mecanismo inmunológico por el que un individuo es capaz de responder a partir de un primer contacto a tal agente sensibilizante, sino que se refiere al hecho de responder de manera "desproporcionadamente" intensa y con múltiples efectos a una gran variedad de agentes distintos a bajas concentraciones. Estas reacciones se pueden presentar:
⮚ Al entrar en un local en cuyo aire se supone la presencia de toda una serie de componentes, entre los que se encuentran perfumes, aromatizantes, componentes de ambientadores, restos de materiales de limpieza, pegamentos, humo de tabaco, además de polvo, gérmenes, esporas, polen y suciedad.
⮚ El consumo de ciertos alimentos conteniendo determinados conservantes o componentes artificiales e, incluso, al aire libre, la presencia de humos de motores de combustión interna pueden desencadenar una crisis.
La sensibilización o SQM presente las siguiente características
⇒ Se adquiere después de una exposición aguda o traumática a un compuesto en particular, pasando a ser desde este momento de tipo crónico
⇒ Los individuos sensibilizados responden a múltiples sustancias que no tienen ninguna relación química entre sí
⇒ La respuesta es muy variada y con manifestaciones en distintos órganos y sistemas, pero reproducible a través de exposiciones químicas repetidas
⇒ Los síntomas mejoran o se resuelven cuando los desencadenantes son eliminados
B) PROBLEMAS DE SALUD DE ORIGEN PSICOSOCIAL
Los mecanismos psicogénicos explican en parte la SQM como un proceso en el que intervienen trastornos psicológicos o de la personalidad y un desajuste con el entorno laboral y social.
Los problemas de salud relacionados con las condiciones psicosociales en el trabajo son el origen de muchas situaciones de absentismo, especialmente en el sector servicios. Así, diversos estudios realizados permiten obtener las siguientes conclusiones:
Existe una clara correlación entre la sintomatología asociada a una mala calidad de aire interior (Síndrome del Edificio Enfermo) con problemas de carácter psicosocial: niveles elevados de carga física y mental y situaciones negativas desde el punto de vista de organización y del clima de trabajo.
La detección y manifestación de las quejas relacionadas con el edificio dependen de la calidad de aire interior y de la propia percepción del ambiente por cada persona. Los requerimientos individuales de confort son manifiestamente variables de una persona a otra y, en consecuencia, sus percepciones del ambiente, también.
Los factores ambientales relacionados con la calidad de aire interior, tanto de tipo físico (temperatura, humedad, corrientes de aire) como químico (contaminación química) son insuficientes para justificar los síntomas y quejas.
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En este sentido se debe recordar la clara relación entre los factores negativos de carácter psicosocial y dichos síntomas y quejas. De este modo, las personas más susceptibles de sufrir enfermedades son las que están sujetas a altos niveles de estrés.
10.2. OLORES
Para establecer la calidad de un aire no es suficiente con conocer la composición del mismo (a nivel cualitativo y cuantitativo) o valores objetivos. Es necesario tener en cuenta su impacto en las personas que lo respiran, es decir, percepciones subjetivas. De este modo, un aire de calidad se puede definir como aquel que aporta al ser humano lo que él quiere y, así, el aire en un edificio será de calidad alta o pobre según sus ocupantes estén, o no, conformes con él.
10.2.1. IRRITACIÓN Y OLFATO
La percepción del olfato por parte del ser humano a través del aire se puede considerar como el efecto aditivo de dos sensaciones difícilmente diferenciables, una olfativa y otra química o irritante. Ambas sensaciones tienen lugar de forma simultánea frente a muchos compuestos químicos.
Así, la primera o sensación olfativa se localiza en una pequeña área de la cavidad nasal y resulta afectada por un gran número de sustancias. Se sabe que aproximadamente 500.000 de estas sustancias son capaces de crear un estímulo sensorial, reduciéndose a 4000 aquellas que pueden ser diferenciadas e identificadas por las células olfativas. Con relación a la sensación irritante, localizada en las terminaciones nerviosas libres del nervio trigémino, se puede afirmar que se extiende por todas las membranas mucosas. Al igual que con la sensación olfativa, esta sensación irritante se manifiesta frente a un gran número de sustancias. Esta sensación se describe como picor, irritación, quemazón, frescor, molestia, etc.
Para determinar en una sustancia específica las dos sensaciones antes indicadas se realizan experimentos con personas a las cuales se solicita que separen, frente a un estímulo, los atributos de olor de los de irritación. Para ello puede recurrirse a personas que carecen de la función
olfativa o individuos anósmicos, ya sea por nacimiento o por accidente, y se compara su respuesta frente a sujetos normales o normósmicos.
10.2.2. EFECTOS DEL OLOR SOBRE EL CONFORT
Los efectos adversos descritos por la presencia en un interior de aromas, perfumes, humo de tabaco, olores no familiares o desconocidos, etc., entran dentro de los denominados efectos somáticos, es decir, resultan de muy difícil justificación por las concentraciones ambientales y por tanto, no existe una relación causa-efecto o nivel de concentración
efecto.
Entre los efectos adversos señalados en la bibliografía se pueden citar los siguientes: náuseas, vómitos, dolor de cabeza, algunas reacciones aparentemente neurotóxicas, tales como comportamiento evasivo, pérdidas de memoria o problemas de concentración, interacciones con otros sistemas sensoriales o biológicos que provocan reacciones de hipersensibilidad y cambios en las pautas de respiración, y estrés. Este último caso tiene lugar cuando se producen exposiciones a olores repetitivos y/o no identificados. Todos estos efectos están relacionados con la dosis (se desconoce el valor umbral con certeza pero se sabe que un incremento en el nivel agrava los síntomas) y éstos aumentan con el tiempo.
10.2.3. FUENTES DE OLORES EN INTERIORES
Existen dos fuentes principales de los olores para el aire del interior de edificios:
❖ Olores procedentes del exterior, que pueden llegar al edificio a través de los sistemas de renovación de aire o por infiltraciones a través del suelo o desagües.
❖ Olores generados en el interior del propio edificio.
Los primeros están muy influidos por la situación del edificio respecto al entorno, especialmente por su proximidad a zonas de tráfico intenso, a vertederos, a actividades agrícolas o a instalaciones industriales. Sin
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embargo, la mayoría de olores tienen su origen en el propio interior del edificio, siendo la causa principal sus ocupantes y las actividades por ellos desarrolladas. En la Tabla III se recogen las principales fuentes contaminantes de olores que pueden afectar un ambiente interior.
Tabla III. Fuentes contaminantes de olores
10.2.4. CARACTERISTICAS DE UN OLOR
Desde el punto de vista de su percepción, para definir y medir cualquier olor se pueden utilizar cuatro características, ver Tabla IV.
Tabla IV.-Características de los olores
Entre los diferentes métodos propuestos para establecer la fuerza relativa de un olor se puede destacar el de la American Society of Heating, Refrigerating and Air Conditioning Engineers (ASHRAE).
Dicho método define una escala como la indicada a continuación:
∙ Sin olor o justo reconocible = O
∙ Olor ligero = I
∙ Olor moderado = 2
∙ Olor fuerte = 3
Otros métodos utilizan el concepto o parámetro de unidades de olor que se corresponde con el número de volúmenes de aire limpio, es decir, sin
olor que resultan necesarios para diluir el olor existente en el ambiente hasta el límite umbral de olor. El compuesto de referencia utilizado para esta medida de olores es el n-butanol,
Calidad de un olor o carácter: Es un parámetro que permite describir y diferenciar cualitativamente los distintos olores.
Cuando se presentan de manera simultánea dos olores, si la calidad u olor característico de cada uno de ellos es lo suficientemente diferente, podrán distinguirse separadamente. EIlo explica los fracasos que se obtienen a veces al intentar enmascarar un olor con otro en teoría agradable.
Aceptabilidad o tono hedónico de un olor: Es un factor totalmente subjetivo que permite hablar de olores agradables, desagradables, nauseabundos, etc. En el caso de ambientes interiores este parámetro es una característica poco significativa ya que al estar la percepción de un olor basada en una combinación entre la frecuencia de aparición, su calidad y su intensidad.
Así, olores aceptados con agrado tales como perfumes, comida, café, etc. pueden resultar molestos según el momento en que se manifiesten o si se prolongan en el tiempo. Además, una exposición continua y prolongada a ciertos olores puede causar una disminución en la habilidad para percibirlos al desarrollarse una adaptación olfatoria.
Umbral de olor: Es un valor teórico obtenido a partir de un porcentaje especificado de la población. No es un hecho fisiológico o una constante física sino que representa un valor estadístico. Existen definidos diferentes umbrales, a saber:
∙ Umbral de detección u olfativo (U.O.). Representa la concentración mínima de un determinado compuesto que producirá una respuesta sensorial en los receptores olfativos de una población dada (personas que no son ni mucho ni poco sensibles a diferentes sustancias olorosas de referencia y están exentas de patología que afecte a la olfacción, entre otros criterios de selección), en un porcentaje que, por convención, se ha especificado sea el 50%, aunque se puede subir al 100% si se quiere incluir a la población menos sensible o reducirlo al 10% para considerar sólo a la más sensible.
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∙ Umbral de reconocimiento. Representa la concentración mínima a la que una parte de la población (generalmente el 50%) es capaz de describir el olor de un compuesto.
∙ Umbral de molestia. Representa la concentración a la que sólo una pequeña proporción de la población (˂5%) manifiesta molestias durante una pequeña parte del tiempo (˂2% de la jornada laboral). Dado que la sensación de molestia puede estar influida por factores psicológicos y socioeconómicos, un umbral de molestia no puede definirse sólo en base a la concentración.
De forma genérica se puede afirmar que el umbral de detección está relacionado con la intensidad, el de reconocimiento con la calidad y el de molestia con la aceptabilidad.
La American Industrial Hygiene Association (AlHA) publicó en 1989 datos sobre umbrales de olor (detección y reconocimiento) para compuestos con valor límite de exposición para puestos de trabajo (TLV). Comparando estos datos con valores umbral de irritación se observa que los valores de olor suelen ser muy inferiores a los de irritación y, por tanto, no es por criterios de irritabilidad que se justifican las quejas y molestias que su presencia en un ambiente interior, e incluso al aire libre, genera entre la población.
Una excepción importante es el formaldehido, contaminante muy frecuente en interiores, que, tiene un umbral de olor de 0,06 mg/m3y un umbral de irritación de 0,1 mg/ m3para exposiciones cortas.
10.3. RADON
El radón, en concreto su isótopo 222Rn, es un gas radiactivo de origen natural, procedente de la desintegración del radio-226, presente en una pequeña proporción en el aire y responsable de una fracción de la radiación natural que recibe el ser humano.
El radón es el único elemento gaseoso de las cadenas de desintegración radiactivas, por lo que se desplaza con facilidad a partir del punto en que se genera y puede entrar en los edificios, donde se acumula.
10.3.1. EFECTOS SOBRE LA SALUD
El radón es considerado cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo con la International Agency for Research on Cancer (IARC) que lo clasifica como carcinógeno del Grupo 1.
El principal efecto adverso derivado de la inhalación de radón y en especial de sus productos de desintegración es el riesgo de cáncer de pulmón.
Cuando el radón se desintegra, el 90% de sus descendientes se unen a partículas de aerosoles presentes en el aire, las cuales se retienen a distintos niveles del sistema respiratorio en función de su tamaño.
La deposición de estas partículas (descendientes radiactivos) genera una fuente de emisión de partículas que son capaces de desarrollar un proceso cancerígeno.
10.3.2. FUENTES DE RADON Y MEDIDA EN INTERIORES Para un edificio, las principales fuentes de radón son:
Suelo en el que está asentado. La cantidad de radón que entra en un interior a partir del suelo depende de la concentración de radio-226 en el subsuelo y de la permeabilidad de éste.
Materiales empleados en su construcción. Son la segunda fuente de radón en interiores.
Al tratarse de un gas, su concentración en un ambiente interior depende de prácticas que favorezcan su acumulación; falta de ventilación, hermeticidad en la construcción.
La medida de la concentración de radón presente en un ambiente se basa en el recuento de partículas emitidas tanto por él como por sus descendientes de vida corta. Así, los métodos utilizados se pueden dividir ente los que miden la concentración de gas radón o los que miden la concentración o alguna otra característica de los productos descendientes de radón.
10.3.3. REDUCCION DE RADÓN EN INTERIORES
Las principales acciones que se pueden tomar para limitar la entrada y/o el nivel de concentración de radón serían las siguientes:
Despresurización del espacio entre el suelo del edifico y el terreno para reducir la entrada de radón.
Aumento de la tasa de ventilación del edificio para facilitar la eliminación de radón.
Recubrimiento de los elementos (suelo y/o paredes) que presenten una emisión de radón.
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10.4. HUMO DEL TABACO
Los efectos nocivos que para la salud de las personas representa el hábito de fumar son conocidos desde hace muchos años. Estos se pueden clasificar en los siguientes grupos:
⇒ Efectos ocasionados por el humo de tabaco aspirado en el sistema respiratorio del fumador. Estos efectos son debidos a la presencia en el humo de combustión del tabaco de muchas sustancias consideradas habitualmente como contaminantes, algunas de las cuales son muy tóxicas.
⇒ Efecto de sinergia sobre los efectos de otros contaminantes a los que puede estar expuesto el fumador, incluyendo varios tipos de enfermedades de origen irritativo y cánceres.
⇒ La exposición al humo del tabaco por parte del llamado fumador pasivo, es decir, la persona que respira un aire contaminado con humo de tabaco, sin tratarse propiamente de un fumador. Esta exposición, denominada exposición al humo de tabaco ambiental
(HTA) proviene del:
∙ Humo de combustión del tabaco del cigarrillo, cigarro puro o pipa cuando no hay aspiración del fumador (humo secundario, HS), y del
∙ Humo exhalado por el fumador (humo principal, HP).
HTA=HS+HP
La concentración del HTA que afecta a un fumador pasivo es, cuantitativamente, mucho menor que la del humo que aspira el fumador, pero también debe tenerse en cuenta otros factores que hacen de este humo muy peligroso.
Entre las fuentes de HTA se pueden citar las siguientes: ⮚ La presencia en un ambiente de no fumadores, de personas que han dejado de fumar pero que aún exhalan humo de tabaco. ⮚ La ropa y los objetos impregnados portados por fumadores y no fumadores provenientes de un ambiente con humo de tabaco. ⮚ Una inadecuada separación de zonas de fumadores y no fumadores; falta de barreras físicas o sistema de ventilación dotado
de recirculación donde se mezcla el aire de áreas de no fumadores con áreas de fumadores.
10.4.1. COMPOSICIÓN DEL HUMO DEL TABACO
En el HTA se han identificado miles de compuestos procedentes de la combustión y pirólisis de los componentes de la hoja de tabaco, de la volatilización y destilación de los compuestos de peso molecular más bajo y de las reacciones químicas que tienen lugar en el mismo humo. Estos compuestos pueden estar en forma de aerosol o como vapor
La Tabla VIII recoge a modo de ejemplo alguno de los componentes del humo del tabaco ambiental. También se incluyen sus concentraciones, tanto del humo proveniente directamente de la combustión del tabaco (HS) como la relación de concentraciones exhaladas por el fumador (HP).
Tabla VIII.-Agentes tóxicos y tumorígenos en el humo secundario de los cigarrillos no diluido
El HS que contiene cantidades más elevadas de sustancias tóxicas que el HP es inhalado por los no fumadores (y los fumadores cuando no aspiran). Aunque este humo se encuentra muy diluido en el aire, el problema radica en que sus características están alteradas por transformaciones que tienen lugar en la atmósfera, especialmente por lo referente a los productos más reactivos lo que hace del mismo muy peligroso.
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10.5. AMBIENTE Y CONFORT TÉRMICO
La valoración del nivel de confort térmico surge como resultado de la aparición de las técnicas de acondicionamiento de aire destinadas a hacer que las personas se sintieran confortables. En este sentido fue necesario desarrollar métodos que permitieran evaluar dicho confort. En 1923 aparece el primero de los índices de evaluación del confort denominado de la temperatura efectiva. Pero este índice y muchos otros aparecidos con posterioridad no engloban variables de gran importancia, por lo que su utilidad resulta muy limitada.
En 1970, P.O. Fanger publica la obra "Thermal Confort" donde presenta un método de valoración que incluye la práctica totalidad de las variables que influyen en los intercambios térmicos hombre-medio ambiente y que, por tanto, contribuyen a la sensación de confort; estas variables son:
o Nivel de actividad.
o Características del vestido.
o Temperatura seca.
o Humedad relativa.
o Temperatura radiante media.
o Velocidad del aire.
central. Sin embargo, la temperatura de los músculos, miembros y de la piel (temperatura exterior o periférica) permite ciertas variaciones.
⮚ En ambientes fríos, es decir, en aquellos donde el cuerpo necesita conservar y generar calor, el hipotálamo hace que los vasos sanguíneos se constriñan y que disminuya el aporte de sangre a la superficie cutánea. Como resultado de esta acción, la piel adquiere un color azulado y baja la temperatura de la misma hasta 28° C.
⮚ En ambientes caliente, el organismo reacciona acelerando el transporte de calor desde las partes internas (cerebro, vísceras, etc.) hacia la piel. Para ello, se produce un el incremento del caudal sanguíneo y la vasodilatación.
Cuando existe una diferencia de temperatura entre dos o más cuerpos tiene lugar una transferencia neta de calor desde el cuerpo (u objeto) de mayor temperatura hacia el de menor mediante uno o más mecanismos:
Conducción. Es la transferencia de calor desde un punto a otro dentro de un cuerpo, o de un cuerpo a otro cuando ambos están en contacto físico, en un medio inmóvil.
10.5.1. REQUERIMIENTOS DEL CONFORT TÉRMICO
Convección. Es la transferencia de calor de un lugar a otro por movimiento de grupos de moléculas gaseosos y líquidos. Radiación. Es la transferencia de la energía electromagnética (visible e infrarroja) a través del espacio sin la presencia o movimiento de materia.
En relación a las fuentes de calor presentes en cualquier trabajador se
Para que una situación pueda ser catalogada como confortable es necesario que se satisfaga la ecuación del balance térmico; es decir, es necesario que los mecanismos fisiológicos de la termorregulación sean capaces de llevar al organismo a un estado de equilibrio térmico entre la ganancia de calor (de origen ambiental y metabólico) y la eliminación del mismo.
El hombre, como animal de sangre caliente, es capaz de mantener una temperatura interna alrededor de los 37° C, mediante un sistema de termorregulación ubicado en el hipotálamo que le permite conservar una temperatura constante de manera independiente de las variaciones climáticas y energéticas ligadas a su trabajo.
El imperativo de mantener un equilibrio viene dado por la condición homeotérmica del cuerpo humano, es decir el cerebro, corazón y órganos del abdomen deben tener una temperatura constante, denominada
señala la existencia de dos. A saber:
∙ Calor interno generado metabólicamente: Es el resultado de los procesos bioquímicos que tienen lugar en el interior de las células, tejidos y órganos.
∙ Calor externo impuesto por el ambiente. Este influye en la velocidad de intercambio calórico del cuerpo con el ambiente, es decir, afecta a la mayor o menor facilidad con que el cuerpo puede regular y mantener una temperatura normal.
El intercambio calórico neto entre una persona y su ambiente viene dado por la siguiente ecuación:
Donde:
⇒ H es el aumento de calor acumulado en el cuerpo.
⇒ M es la ganancia de calor metabólico. Está compuesta por el metabolismo basal o de reposo. Es la suma de la energía necesaria
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para mantener el funcionamiento del organismo, y del metabolismo de trabajo, que provee la energía necesaria para que el cuerpo realice tareas específicas. El metabolismo sólo agrega calor al cuerpo y por lo tanto M siempre es positivo.
⇒ R es el aumento de calor radiante como resultado de que la energía en forma de longitudes de onda propias del infrarrojo y/o ultravioleta se transforma en calor cuando choca con un objeto. Que el cuerpo humano emita o reciba energía radiante depende de la temperatura del cuerpo y de los objetos que lo rodean. Así, R puede ser negativo o positivo.
⇒ C es el aumento o ganancia de calor por convección y se corresponde con la cantidad de energía calórica transferida entre la piel y el aire.
⇒ E es la pérdida de calor por evaporación del sudor. La transpiración reduce el calor del cuerpo y por lo tanto su valor es siempre negativo. ⇒ D es el aumento de calor por conducción y se corresponde con la energía calórica transferida entre partes del cuerpo y otros objetos con los que están en contacto directo. Normalmente su valor a efectos de cálculo se puede considerar próximo a cero.
Así, según lo expuesto el caso ideal se corresponderá a una situación en la que todos los términos de la derecha de la ecuación se ajustarán para mantener H cerca de cero.
Así, un ambiente neutro es aquél que permite la producción de calor metabólico de tal forma que se equilibra con las pérdidas de calor (convección, radiación, conducción y evaporación) sin que sea necesario luchar ni contra el calor ni contra el frío.
Por el contrario, cuando H se vuelve positivo o negativo, se producirá un riesgo de estrés o de inconfort.
Este último se trata de una respuesta del mecanismo biológico de protección a cualquier perturbación del equilibrio térmico, que hace que actúe el hombre modificando su vestimenta, su carga de trabajo y/o el clima del ambiente que le rodea.
Los parámetros físicos más utilizados en el estudio del ambiente laboral son:
-Temperatura seca (ta) La temperatura del aire interviene en la determinación de los intercambios por convección a nivel del hombre. La medida de esta magnitud se efectúa con termómetros clásicos. -Temperatura húmeda (th) La humedad del aire interviene en la determinación de los intercambios de aire por evaporación. A partir de ella se puede deducir la presión parcial de vapor de agua en el aire. Se mide mediante psicrómetros o higrómetros
-Velocidad del aire (var) Influye en que los intercambios de intercambio de calor por convección y evaporación tengan lugar a una mayor o menor rapidez. La velocidad del aire se mide con los anemómetros. -Temperatura radiante (tr). La temperatura radiante media caracteriza el flujo de calor radiante y su medición se realiza mediante el termómetro de globo negro, que tiene la propiedad de absorber todas las radiaciones electromagnéticas.
La experiencia y numerosos estudios llevados a cabo señalan que para que se dé la sensación de confort debe cumplirse de manera simultánea:
⮚ El equilibrio térmico.
⮚ La temperatura de la piel como la cantidad de sudor secretado (y evaporado) deben estar comprendidos dentro de ciertos límites.
Las situaciones de confort. deben cumplirse entre tres tipos de variables:
-Apartado A. Características del vestido: aislamiento y área total del mismo.
-Apartado B. Características del tipo de trabajo: carga térmica metabólica y velocidad del aire.
-Apartado C. Características del ambiente: temperatura seca, temperatura radiante media, presión parcial del vapor de agua en el aire y velocidad del aire.
La inclusión de la velocidad del aire en los apartados B) y C) se debe a considerar la velocidad efectiva del aire respecto al cuerpo tiene dos componentes:
-La velocidad que tendría el aire respecto al cuerpo y si éste estuviera quieto. -La velocidad debida al movimiento del cuerpo respecto al aire tranquilo
La suma de ambos valores es lo que se denomina velocidad relativa del aire respecto al cuerpo.
U.D. 10: LA CALIDAD DEL AIRE EN LOS ESPACIOS INTERIORES. M. Beatriz Berenguer González Página 10