Unidad 8. RCS. Riesgos en las operaciones de manutención mecánica

 RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD.

U.T.8.- RIESGOS EN LAS OPERACIONES DE MANUTENCIÓN MECÁNICA.

1.– OPERACIONES DE MANUTENCIÓN MECÁNICA. 

Más del 30 % de los accidentes de trabajo se producen durante las operaciones de  traslado, desplazamiento, carga y descarga de materiales durante los procesos  productivos, incluyendo también su posterior almacenamiento, de los cuales un amplio porcentaje se deben a los propios equipos de elevación y transporte. 


Por lo tanto, se deben tomar una serie de medidas que comprenden la elección del  equipo adecuado, su implantación, el correcto uso y el mantenimiento, y se deberá  cumplir los requisitos referentes a certificación, marcado CE, etc., ya vistos en la  UT 7, ya que los equipos de elevación y transporte siguen siendo máquinas y  equipos de trabajo que deben cumplir las especificaciones de los RD 1215/1997 y  RD 1644/2008. 

Los equipos para levantamiento de cargas y/o personas y sus elementos  complementarios se pueden clasificar en: 

Elevadores. (Montacargas, ascensores y plataformas elevadoras móviles de  personal) 

Elementos auxiliares. (Eslingas, cables, cuerdas, cadenas y ganchos) Equipos móviles de elevación y transporte. (Carretillas elevadoras) Equipos continuos. (Cintas transportadoras, transportadores de tornillo) Aparejos manuales. (Poleas, aparejos, bloques de poleas) 

Equipos mecánicos de elevación y transporte. (Grúas móviles, grúas torre,  puentes grúa)

2.– RECOMENDACIONES GENERALES DE LOS EQUIPOS DE TRABAJO  PARA ELEVACIÓN DE CARGAS. (ANEXOS I Y II DEL RD 1215/97) 

Los equipos de trabajo para la elevación de cargas deberán estar instalados  firmemente cuando se trate de equipos fijos, o disponer de los elementos o  condiciones necesarias en los casos restantes, para garantizar su solidez y  estabilidad durante el empleo, teniendo en cuenta, en particular, las cargas que  deben levantarse y las tensiones inducidas en los puntos de suspensión o de fijación  a las estructuras. 

En las máquinas para elevación de cargas deberá figurar una indicación claramente  visible de su carga nominal y, en su caso, una placa de carga que estipule la carga  nominal de cada configuración de la máquina. 

Los accesorios de elevación deberán estar marcados de tal forma que se puedan  identificar las características esenciales para un uso seguro. 

Si el equipo de trabajo no está destinado a la elevación de trabajadores y existe  posibilidad de confusión deberá fijarse una señalización adecuada de manera  visible. 

Los equipos de trabajo instalados de forma permanente deberán instalarse de  modo que se reduzca el riesgo de que la carga caiga en picado, se suelte o se  desvíe involuntariamente de forma peligrosa o, por cualquier otro motivo, golpee a  los trabajadores. 

Las máquinas para elevación o desplazamiento de trabajadores deberán poseer las  características apropiadas para:

1. Evitar, por medio de dispositivos apropiados, los riesgos de caída del  habitáculo, cuando existan tales riesgos. 

2. Evitar los riesgos de caída del usuario fuera del habitáculo, cuando existan  tales riesgos. 

3. Evitar los riesgos de aplastamiento, aprisionamiento o choque del usuario, en  especial los debidos a un contacto fortuito con objetos. 

4. Garantizar la seguridad de los trabajadores que en caso de accidente queden  bloqueados en el habitáculo y permitir su liberación. 

Si por razones inherentes al lugar y al desnivel, los riesgos previstos en el punto 1  anterior no pueden evitarse por medio de ningún dispositivo de seguridad, deberá  instalarse un cable con coeficiente de seguridad reforzado cuyo buen estado se  comprobará todos los días de trabajo. 

Los equipos de trabajo desmontables o móviles que sirvan para la elevación de  cargas deberán emplearse de forma que se pueda garantizar la estabilidad del  equipo durante su empleo en las condiciones previsibles, teniendo en cuenta la  naturaleza del suelo. 

La elevación de trabajadores sólo estará permitida mediante equipos de trabajo y  accesorios previstos a tal efecto. 

No obstante, cuando con carácter excepcional hayan de utilizarse para tal fin  equipos de trabajo no previstos para ello, deberán tomarse las medidas pertinentes  para garantizar la seguridad de los trabajadores y disponer de una vigilancia  adecuada. 

Durante la permanencia de trabajadores en equipos de trabajo destinados a  levantar cargas, el puesto de mando deberá estar ocupado permanentemente.

Los trabajadores elevados deberán disponer de un medio de comunicación seguro y  deberá estar prevista su evacuación en caso de peligro. 

A menos que fuera necesario para efectuar correctamente los trabajos, deberán  tomarse medidas para evitar la presencia de trabajadores bajo las cargas  suspendidas. 

No estará permitido el paso de las cargas por encima de lugares de trabajo no  protegidos ocupados habitualmente por trabajadores. Si ello no fuera posible, por  no poderse garantizar la correcta realización de los trabajos de otra manera,  deberán definirse y aplicarse procedimientos adecuados. 

Los accesorios de elevación deberán seleccionarse en función de las cargas que se  manipulen, de los puntos de prensión, del dispositivo del enganche y de las  condiciones atmosféricas, y teniendo en cuenta la modalidad y la configuración del  amarre. 

Los ensamblajes de accesorios de elevación deberán estar claramente marcados  para permitir que el usuario conozca sus características, si no se desmontan tras el  empleo. 

Los accesorios de elevación deberán almacenarse de forma que no se estropeen o  deterioren. 

Si dos o más equipos de trabajo para la elevación de cargas no guiadas (grúas) se  instalan o se montan en un lugar de trabajo de manera que sus campos de acción  se solapen, deberán adoptarse medidas adecuadas para evitar las colisiones entre  las cargas o los elementos de los propios equipos.

Durante el empleo de un equipo de trabajo móvil para la elevación de cargas no  guiadas, deberán adoptarse medidas para evitar su balanceo, vuelco y, en su caso,  desplazamiento y deslizamiento. Deberá comprobarse la correcta realización de estas medidas. 

Si el operador de un equipo de trabajo para la elevación de cargas no guiadas no  puede observar el trayecto completo de la carga ni directamente ni mediante los  dispositivos auxiliares que faciliten las informaciones útiles, deberá designarse un  encargado de señales en comunicación con el operador para guiarle y deberán  adoptarse medidas de organización para evitar colisiones de la carga que puedan  poner en peligro a los trabajadores. 

Los trabajos deberán organizarse de forma que mientras un trabajador esté  colgando o descolgando una carga a mano, pueda realizar con toda seguridad esas  operaciones, garantizando en particular que dicho trabajador conserve el control,  directo o indirecto, de las mismas. 

Todas las operaciones de levantamiento deberán estar correctamente planificadas,  vigiladas adecuadamente y efectuadas con miras a proteger la seguridad de los  trabajadores. 

En particular, cuando dos o más equipos de trabajo para la elevación de cargas no  guiadas deban elevar simultáneamente una carga, deberá elaborarse y aplicarse un  procedimiento con el fin de garantizar una buena coordinación de los operadores. 

Si algún equipo de trabajo para la elevación de cargas no guiadas no puede  mantener las cargas en caso de avería parcial o total de la alimentación de  energía, deberán adoptarse medidas apropiadas para evitar que los trabajadores se  expongan a los riesgos correspondientes.

Las cargas suspendidas no deberán quedar sin vigilancia, salvo si es imposible el  acceso a la zona de peligro y si la carga se ha colgado con toda seguridad y se  mantiene de forma completamente segura. 

El empleo al aire libre de equipos de trabajo para la elevación de cargas no guiadas  deberá cesar cuando las condiciones meteorológicas se degraden hasta el punto de causar perjuicio a la seguridad de funcionamiento y provocar de esa manera que  los trabajadores corran riesgos. Deberán adoptarse medidas adecuadas de  protección, destinadas especialmente a impedir el vuelco del equipo de trabajo,  para evitar riesgos a los trabajadores. 

3.– ELEVADORES DE PERSONAS: MONTACARGAS, ASCENSORES Y  PLATAFORMAS. 

3.1.- MONTACARGAS Y ASCENSORES. 

La construcción, instalación y mantenimiento de estos equipos reunirá los  requisitos específicos que establece el Reglamento de Aparatos de Elevación y  Manutención (RD 2291/85), y su Instrucción Técnica Complementaria AEM 1 “Ascensores”, aprobada en el RD 88/2013. 

Algunas de las medidas de seguridad básicas son: 

Todo el recorrido del movimiento estará protegido y será inaccesible. 

Las puertas de acceso deben disponer de un sistema de enclavamiento mecánico o  eléctrico de modo que sólo permitirán el acceso si la cabina se encuentra al mismo  nivel del piso o planta.

El cuarto de maquinaria debe estar instalado en un recinto adecuado con puerta y  llave y sólo será accesible para el encargado del servicio y el personal de  mantenimiento. 

Es también fundamental indicar claramente la carga máxima que puede admitir, en  la puerta de acceso desde cada planta y cuando se trate de montacargas, colocar  un cartel de “PROHIBIDO EL USO POR PERSONAS”. 

Los ascensores y montacargas no deben ser utilizados en caso de incendio y deben  disponer de un sistema de aviso si el ascensor se estropea y quedan personas  encerradas en su interior entre dos plantas o pisos, también debe preverse la  posibilidad de mover el ascensor manual o mecánicamente en caso de fallo del  grupo motor o del fluido eléctrico. 

Las revisiones periódicas deben ser efectuadas por entidades autorizadas y se  llevará un registro de todas las actividades realizadas. 

El montaje de la estructura se hará de forma que sea imposible cualquier  atrapamiento de las extremidades de los usuarios entre la misma y la plataforma  de elevación. 

3.2.- PLATAFORMAS ELEVADORAS MÓVILES DE PERSONAL (PEMP). 

Son plataformas que sirven para realizar trabajos  

de mantenimiento, limpieza, acabados,  

instalaciones interiores y exteriores, etc, a  

distintos niveles de altura por parte de uno o  

varios operarios.

Se pueden consultar las NTP 1039 y 1040 para conocer todos los detalles de  funcionamiento y medidas de seguridad aplicables a este tipo de maquinaria,  aunque podemos destacar las siguientes: 

No sobrecargar la plataforma de trabajo. 

No utilizar la plataforma como grúa. 

Cuando se esté trabajando sobre la plataforma, el o los operarios deberán  mantener siempre los dos pies sobre la misma. Además, deberán utilizar los  cinturones de seguridad o arnés debidamente anclados. 

No se deben utilizar elementos auxiliares situados sobre la plataforma para  ganar altura. Está prohibido subirse a las barandillas para ganar altura. Está prohibido alterar, modificar o desconectar los sistemas de seguridad del  equipo. 

No utilizar plataformas en el interior de recintos cerrados, salvo que estén  bien ventilados. 

La plataforma debe disponer de barandillas en todo su perímetro, de una  altura mínima de 1,10 m. 

La puerta de acceso a la cabina debe abrir siempre hacia el interior y llevar  un sistema de cierre de seguridad. 

4.– ACCESORIOS DE ELEVACIÓN. 

4.1.- ESLINGAS TEXTILES. (NTP 841 y 842) 

Conjunto de uno o más componentes de cinta cosida, para unir las cargas al gancho  de una grúa u otra máquina de elevación. 

El principal riesgo asociado al empleo de eslingas es la caída de la carga sobre  personas y/u objetos debida a:

Mal eslingado de la carga. 

Utilizar eslingas en mal estado o deterioradas. 

Resistencia insuficiente de la eslinga para la carga a elevar. 

Utilizar la eslinga dispuesta sobre cantos vivos en la carga sin la  correspondiente protección anticorte para la eslinga. 

Utilizar eslingas de anchura insuficiente para la carga a prender. Utilización de eslingas en ambientes o aplicaciones no adecuados (productos  químicos, altas temperaturas, etc.). 

Utilización de accesorios de eslingado (ganchos, grilletes) inadecuados o de una capacidad de carga insuficiente para la carga a elevar. 

Procedimiento de elevación y descenso de la carga inadecuado, próximo a  objetos que puedan interferir en su recorrido, movimientos bruscos de la  carga, etc. 

Para conocer la capacidad de elevación de una eslinga para un modo particular de  eslingado, se debe multiplicar la CMU (Carga Máxima de Utilización) de la eslinga  por el factor de forma M de eslingado según el método empleado de eslingado en  base a la tabla de la página siguiente. 

En la misma tabla podemos apreciar la clasificación de los distintos tipos de  eslingado de las cargas.

El color de la eslinga es un código que determina la CMU, la carga máxima que la  eslinga puede soportar. Oscila entre los valores de las eslingas violetas (1.000 kg)  hasta las eslingas anaranjadas (10.000 kg). 

Las eslingas se deben almacenar en lugar seco, ventilado y libre de atmósferas de  polvo, grasas, ácidos o productos corrosivos. La temperatura ambiente no debería  superar los 60º C. No deben estar expuestas a temperaturas elevadas. Se  recomienda no exponerlas a la luz solar directa u otras fuentes de radiación  ultravioleta. 

No deben depositarse directamente sobre el suelo, siendo lo recomendable la  utilización de soportes de madera con perfil redondeado o depositándolas sobre paletas o estanterías, por ejemplo.




Los posibles defectos que pueden presentar una eslinga o sus accesorios son los  siguientes: 

Superficie desgastada. 

Cortes longitudinales o transversales, cortes o deterioro por desgaste en los  extremos, cortes en el cosido o en los ojales (gazas o asas). 

Superficie dañada por agentes químicos. 

Deterioro por calentamiento o fricción que dan a la eslinga una apariencia  lustrosa, pudiendo ocasionar la fusión de las fibras. 

Accesorios deteriorados o deformados. 

Nudos. 

4.2.- ESLINGAS DE CABLES DE ACERO. (NTP 866) 

Conjunto constituido por uno o varios ramales individuales de cables de acero o por  una eslinga sin fin, para unir las cargas al gancho de una grúa u otra máquina de elevación. 

Las eslingas serán de construcción y tamaño apropiados para las operaciones en  que se hayan de emplear. 

Existen dos construcciones de eslingas de cables de acero: Eslingas de uno o varios  ramales y eslingas sin fin (Ver figura siguiente).

Las principales características de las eslingas de acero hacen referencia a su  longitud nominal, la formación de los ojales o gazas, los accesorios de extremos y  la capacidad de carga de la eslinga. 

La unión entre el canal de la eslinga y el medio de elevación se lleva a cabo por  medio de anillas, grilletes o ganchos de elevación. 

Los ganchos de elevación se elegirán en función de la carga y de los tipos de  esfuerzo que tienen que transmitir. Estarán equipados con pestillo u otro  dispositivo de seguridad para evitar que la carga pueda desprenderse. 

4.3.- ESLINGAS DE CADENA. (NTP 861) 

Conjunto constituido por una o varias cadenas, para unir las cargas al gancho de  una grúa u otra máquina de elevación. 

5.– CARRETILLAS ELEVADORAS. (NTP 713, 714 y 715) 

La carretilla elevadora es un aparato autónomo de tracción motorizada apto para  llevar cargas en voladizo. Consta de un chasis rígido, un mástil vertical para el  desplazamiento de las dos horquillas de sujeción de cargas, una placa porta horquillas y un motor eléctrico o de combustión interna. 

El conductor de carretillas elevadoras debe haber recibido una formación  específica para la conducción segura que puede consistir en una serie de pruebas  de capacitación físicas y técnicas que le acrediten como especialista y ser  consciente de la responsabilidad que conlleva su conducción. 

El centro de gravedad del conjunto debe quedar lo más bajo que sea posible. Por  ello las cargas se trasladarán con la horquilla bajada, aproximadamente a 15 cm.

Nunca debe circularse o dejar la carretilla aparcada con la horquilla levantada. Para circular con la carga se inclinará el mástil hacia atrás lo máximo posible. 

La carga se transportará de forma que no resbale, cuelgue o pueda caer, sujeta mediante los elementos auxiliares apropiados (flejes, cables, cuerdas u otros  elementos de sujeción). Los materiales sueltos irán en contenedores. 

Se evitará en lo posible la marcha atrás, aunque en los descensos de pendientes  con cargas es imprescindible hacerlo marcha atrás para evitar la inestabilidad y el  posible vuelco de la carga. 

Hay que tener precaución durante los movimientos hacia atrás, causa frecuente de  atrapamientos de personas entre la propia carretilla y algún elemento fijo  (paredes, estanterías, etc.). Este riesgo aumenta en zonas de paso de poca  anchura. 

Trasladar las cargas a velocidad limitada, evitando los giros bruscos y respetando  las normas de circulación. La velocidad máxima permitida será de 10 Km/h. 

Las zonas de paso de carretillas deben estar marcadas en el suelo con franjas  blancas o amarillas y separadas de las zonas de paso de personas. La anchura  deberá ser acorde con el tamaño de las carretillas (anchura de la carretilla más 50  cm. a cada lado si el paso es de dirección única y el doble más 1,4 metros si es de  doble dirección). 

Las carretillas mientras no circulen estarán aparcadas en un lugar destinado a tal  fin.

Para recoger o depositar cargas a una altura elevada se seguirá el siguiente  procedimiento: elevar la horquilla hasta la altura necesaria con la carretilla  frenada; avanzar la carretilla con la horquilla levantada; depositar o recoger la  carga; repetir el mismo proceso a la inversa. 

6.– EQUIPOS MECÁNICOS DE ELEVACIÓN Y TRANSPORTE: GRÚAS. 

El conjunto de elementos que constituyen la grúa debe tener la resistencia  adecuada en función de las condiciones más desfavorables de uso que se pueden  presentar y de su carga nominal máxima. 

Deben estar provistas de lastres o contrapesos fijos y no fácilmente modificables en  proporción a las cargas que deben soportar y de las posibles inclemencias del  viento. 

Si se trata de grúas fijas, es necesario asegurarlas bien al terreno cuando se  instalan, comprobando su verticalidad y la resistencia del suelo, para garantizar su  estabilidad en cualquier circunstancia. 

El gruista debe situarse en un lugar protegido que le permita visualizar toda la zona  de operación o de influencia del aparato. Cuando esto no sea posible, será  imprescindible la ayuda de otro operario, comunicándose mediante radio o un  código de señales normalizado. Los equipos modernos permiten que el maquinista  pueda operar la máquina mediante un mando a distancia desde fuera de la 

máquina, facilitando de este modo la seguridad de todas las operaciones que vaya  a realizar. 

El gruista debe ser una persona autorizada, que tenga acreditada la formación  necesaria como operador de grúas.

La elevación o descenso de cargas se hará lentamente, evitando paradas o  arrancadas bruscas, y en sentido vertical para evitar el balanceo, asegurando que  no existan operarios bajo de la carga. Para ello se deben establecer áreas de  manejo de cargas, señalizadas, iluminadas y libres de obstáculos. 

No se deben dejar nunca los aparatos de izar con cargas suspendidas más tiempo  del necesario para los trabajos a realizar, y se prohíbe el transporte de personas  sobre cargas, ganchos, eslingas, etc. 

Los maquinistas evitarán trasladar la carga por encima de personas y puestos de  trabajo. 

En el transporte interior deberán tenerse en cuenta las zonas de circulación de  materiales y personas, quedando claramente delimitadas y en lo posible separadas. Dichas zonas deben estar siempre libres de obstáculos y bien iluminadas. Su  anchura será acorde con las dimensiones de las cargas y de los medios de  transporte empleados. 

El riesgo más frecuente que comporta cualquier aparato de elevación de cargas es  el mal funcionamiento de alguno de sus elementos, lo cual puede originar roturas  con la posibilidad de consecuencias graves, ya sea por caída de objetos, caídas de  altura, golpes o atrapamientos. 

Para controlar estos riesgos las normas básicas a seguir son las siguientes: 

Utilizar máquinas y elementos auxiliares en buen estado y adecuados a la  función a realizar. 

Llevar a cabo un buen mantenimiento de la máquina y sus elementos  auxiliares, realizando revisiones periódicas de todos sus elementos y  especialmente de aquellos cuyo deterioro puede suponer un riesgo.

Utilizar elementos para la fijación de la carga. Y hacer una comprobación  previa de todos los elementos importantes antes de poner la máquina en  funcionamiento. 

Cuando hablamos de elementos auxiliares nos referimos a todos los utillajes  complementarios de trabajo ya mencionados, tales como cuerdas, cables, cabos,  cadenas, ganchos, poleas, etc. y que también tienen una enorme importancia, pues  son los elementos de unión entre la carga y la máquina o aparato de elevación. 

De la colocación de las máquinas y de las condiciones que concurren en su  emplazamiento, se pueden derivar riesgos que, según en qué casos, podrían llegar  a ser catastróficos. 

Estos riesgos tienen su origen muchas veces en una deficiente fijación a las  superficies o bases de sustentación, falta de equilibrado del aparato, proximidad a  las líneas eléctricas y accesibilidad de personas ajenas al funcionamiento del  aparato en sí. 

Las medidas que se deben adoptar para eliminar estos riesgos se basarán en: 

Una fijación sólida al terreno. 

La utilización de contrapesos y tirantes, en caso necesario. 

Equilibrado del aparato y nivelación del terreno. 

Mantener toda la instalación a las distancias mínimas exigidas por los  reglamentos de las líneas en tensión. 

Exigir en todo caso que el radio de acción del aparato de elevación quede  delimitado e inaccesible a personas ajenas a los trabajos que allí se realizan  (caso de obras en vías públicas).

6.1.- GRÚAS TORRE. (NTP 701, 782 y 783) 

De entre todas las medidas específicas para el manejo de las grúas torre, vamos a  destacar las siguientes: 

Verificar al inicio de la jornada el lastre y contrapeso de la grúa, su estado y  fijación. 

En el caso que se produzcan fuertes vientos, cuando termine la jornada realizar  siempre correctamente la puesta fuera de servicio de la grúa, especialmente la  puesta en veleta de la grúa, desplazarla al lugar de seguridad y amarrarla a la vía si dispone de ella. 

Instalar un anemómetro y comprobar que funciona correctamente (sonido  intermitente con vientos de 50 Km/h y continuo a los 70 Km/h) y suspender el  trabajo con la grúa en cuanto el anemómetro emita la señal de aviso de manera  continua. 

No realizar tracciones oblicuas. No elevar cargas adheridas al suelo. No elevar  nunca cargas superiores a las especificadas por el fabricante. No balancear las  cargas. No dejar nunca las cargas u otros objetos colgados del gancho, en ausencia  del gruista.