CICLO DE PREVENCIÓN DE RIESGOS PROFESIONALES RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD. U.T.9.- PREVENCIÓN DEL RIESGO ELÉCTRICO.
1.– INTRODUCCIÓN.
La electricidad es hoy en día el tipo de energía más utilizado, tanto a nivel industrial como doméstico. Su gran difusión, unida al hecho de que no es perceptible por la vista, ni por el oído, hace que sea una fuente de accidentes importantes, que hay que conocer y prever.
La gran ventaja de la corriente eléctrica es que puede transportarse a gran distancia y transformarse en una corriente con los valores de tensión exigidos por los aparatos consumidores. Además su suministro puede controlarse mediante elementos de corte de fácil manejo. Este es un aspecto muy importante desde del punto de vista preventivo, ya que hace posible la eliminación total del riesgo eléctrico por interrupción del paso de la corriente.
Es conocido y asumido el riesgo que representan las altas tensiones, pero en cambio, se ignoran los que se derivan de las tensiones de 220 V y 380 V que por su generalización se han convertido en algo cotidiano y se manejan con frecuencia sin las más mínimas garantías de seguridad.
En este tema se exponen una serie de conceptos fundamentales, que engloban desde las características que debe tener el suministro eléctrico a efectos de seguridad y continuidad (todo ello en función de las singularidades del lugar de trabajo), hasta las protecciones necesarias para cierto tipo de interruptores y aparatos eléctricos.
2.– CONCEPTOS BÁSICOS DE ELECTRICIDAD.
Llamamos corriente eléctrica al movimiento de electrones a través de un medio conductor. Los principales parámetros que la definen son:
medida de la diferencia de potencial (tensión). Se representa por V. Para que circule la corriente entre dos puntos, ha de haber un circuito cerrado y deben tener distinto potencial, que es una forma de medir la energía eléctrica.
• Amperio: es la unidad de medida de la intensidad (I) de corriente que circula por un medio conductor por unidad de tiempo. Se representa por A. • Ohmio: es la unidad de medida de la resistencia (R), es decir, la dificultad
que ofrece el medio conductor al paso de la corriente. Se representa por Ω. • Ley de Ohm: V = I x R, ley fundamental de la electricidad, que expresa la relación que existe entre la diferencia de potencial en los extremos de un medio resistente y la intensidad de corriente que circula por ese medio. • Potencia: P = V x I, expresa la potencia consumida por el medio resistente sometido a una diferencia de potencial V y un paso de corriente I. Se mide en vatios (W).
• Ley de Joule: Q = 0,24 x V x I x t, expresa la cantidad de calor disipada por un conductor sometido a una diferencia de potencial V y a un paso de corriente I, durante un tiempo determinado t. Se expresa en calorías (cal).
• Hercio: es la medida de la frecuencia (F) o ciclos por segundo que experimenta la energía eléctrica en corriente alterna. Se representa por Hz.
Según el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (en adelante REBT) se califica como instalación eléctrica de Baja Tensión a todo conjunto de aparatos y de circuitos cuyas tensiones nominales sean iguales o inferiores a 1.000 V para corriente alterna y 1.500 V para corriente continua. Por encima de estas tensiones, las instalaciones se califican como de alta tensión.
3.– EFECTOS NOCIVOS DE LA ELECTRICIDAD.
Se pueden clasificar en dos grandes grupos:
• Incendios y/o explosiones producidos por sobrecargas o cortocircuitos: afectan a personas, instalaciones y bienes.
• Electrización y electrocución: afectan a personas.
Los incendios debidos a la energía eléctrica se producen, fundamentalmente, por sobrecargas en la instalación, chispas o cortocircuito.
Sobrecargas: al circular la corriente eléctrica por un conductor, éste se calienta siguiendo la Ley de Joule (Q = 0,24 x V x I x t). Si el conductor no tiene la sección mínima necesaria, se genera más calor que el que es capaz de disipar llegando a inflamar los materiales contiguos e incluso a fundirse el propio conductor.
Un cortocircuito se produce cuando dos conductores a distinto potencial se ponen directamente en contacto, sin resistencia intermedia, es decir: R = 0.
Suponiendo V = 220 voltios, por la Ley de Ohm:
I= V / R = 220 / 0 = ∞
Y por la Ley de Joule:
Q = 0,24 x V x I x t = ∞
Es decir, se produce una cantidad de calor muy elevada que calienta el medio a valores muy altos, podríamos decir que por encima de 3.000 ºC, estableciéndose un arco eléctrico que, según los casos, puede producir un incendio, quemaduras, proyección de partículas, lesiones oculares, etc.
Se denomina electrización a todo accidente de origen eléctrico, cualquiera que sean sus consecuencias, reservándose el término electrocución para aquellos accidentes con un desenlace mortal. La gravedad de la electrización será diferente según la superficie de contacto, su humedad, la presión con el conductor, etc.
Una persona se electriza cuando la corriente eléctrica circula por su cuerpo, es decir, cuando forma parte del circuito eléctrico, pudiendo, al menos, distinguir dos puntos de contacto: uno de entrada y otro de salida de la corriente. Esa misma persona se electrocuta cuando el paso de la corriente produce su muerte.
4.- EFECTOS DEL CONTACTO CON LA CORRIENTE ELÉCTRICA.
El paso de corriente a través del cuerpo humano produce efectos que se pueden clasificar en directos e indirectos.
4.1.- EFECTOS DIRECTOS.
Son los provocados por el paso de la corriente a través del cuerpo humano. Estos efectos se manifiestan en diversas alteraciones funcionales:
• Tetanización muscular: Este concepto significa la anulación de la capacidad muscular, que impide la separación del accidentado, por sí mismo, del punto de contacto con el conductor. Con relación a este fenómeno se define el concepto de intensidad límite, que corresponde al valor de la intensidad a partir de la cual una persona ya no puede separarse por medios propios del conductor que le está transmitiendo la corriente.
• Fibrilación ventricular: Es el movimiento descoordinado de las fibras musculares cardiacas, que impiden el bombeo de sangre por parte del corazón, produciendo por lo tanto lesiones graves en órganos vitales, como el cerebro. Se produce cuando la corriente pasa por el corazón. Es el efecto más grave en relación con la electricidad y el que produce la mayoría de los accidentes mortales. Una vez producida la fibrilación, no se recupera el ritmo cardiaco de forma espontánea y, de no mediar una asistencia rápida y efectiva, se producen lesiones irreversibles y sobreviene la muerte.
• Asfixia: Se produce cuando la corriente atraviesa el tórax. Impide la contracción de los músculos de los pulmones, y por tanto, la respiración. • Paro cardiaco: Es el cese de actividad del corazón.
• Embolia gaseosa: Podría producirse en caso de circular corriente continua a través del cuerpo durante un tiempo prolongado, ocasionando electrólisis en la sangre (se forman burbujas o sedimentos en los vasos sanguíneos que impiden la correcta circulación a través de ellos).
• Quemaduras: Son producidas por la energía liberada al paso de la intensidad (Efecto Joule). Con relación a las fibras nerviosas los fisiólogos han determinado que no pueden resistir temperaturas mayores de 45 ºC y un calentamiento excesivo de núcleos nerviosos vitales puede dar lugar a parálisis localizada.
4.2.- EFECTOS INDIRECTOS.
Son los debidos a actos involuntarios de las personas afectadas por el paso de corriente o a situaciones no directamente relacionadas con la persona implicada, tales como caídas desde altura, golpes contra objetos, quemaduras o heridas producidas por proyección de materiales, las derivadas de un posible incendio, etc.
5.- FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL RIESGO ELÉCTRICO.
Si el riesgo eléctrico lo definimos como la posibilidad de circulación de la corriente eléctrica a través del cuerpo humano, para que se dé esa probabilidad se requiere que:
• El cuerpo humano sea conductor.
• El cuerpo humano pueda formar parte del circuito.
• Exista una diferencia de tensiones (diferencia de potencial) entre los dos puntos de contacto.
Cuando a través del cuerpo humano circula la corriente eléctrica, éste se comporta como una resistencia y, de acuerdo con la Ley de Ohm, la intensidad de corriente que pasa a través del cuerpo vendrá dada por la fórmula:
I= V / R
donde:
V: Voltaje o tensión eléctrica. (Voltios)
I: Intensidad. (Amperios)
R: Resistencia. (Ohmios)
Los factores determinantes que influyen en el riesgo eléctrico son: 5.1.- INTENSIDAD DE LA CORRIENTE.
En contra de la creencia general, no es la tensión eléctrica (el voltaje) la que provoca los efectos debidos al accidente eléctrico, sino que es la intensidad (el amperaje) que atraviesa el cuerpo humano la que causa los daños.
En relación con ella se definen los siguientes conceptos:
• Umbral de percepción: Valor de la intensidad de corriente que una persona con un conductor en la mano comienza a percibir (ligero hormigueo). Se ha fijado para corriente alterna en un valor de 1 mA.
• Intensidad límite (Umbral de no soltar): Máxima intensidad de corriente a la que la persona aún es capaz de soltar un conductor. Su valor para corriente alterna se ha fijado en 10 mA.
• Umbral de fibrilación ventricular: Es el valor mínimo de la corriente que puede provocar fibrilación ventricular.
5.2.- DURACIÓN DEL CONTACTO ELÉCTRICO (TIEMPO DE EXPOSICIÓN AL RIESGO).
Junto con la intensidad de corriente, es el factor más importante en los efectos del contacto eléctrico.
En la norma UNE 20.572, “Efectos de la corriente eléctrica al pasar por el cuerpo humano”, se recogen unas curvas de seguridad que relacionan la intensidad de corriente con el tiempo de contacto, delimitando zonas de distintos efectos o riesgos. Estas curvas están diseñadas para personas adultas con pesos mayores de 50 Kg, y en el supuesto de que la corriente pase desde la mano izquierda hacia cualquiera de los dos pies, ya que entonces es cuando tiene una muy elevada probabilidad de atravesar el corazón.
En las curvas se distinguen cinco zonas en las que se presentan diferentes efectos sobre las personas.
5.3.- TRAYECTORIA DE LA CORRIENTE ELÉCTRICA A TRAVÉS DEL CUERPO.
Las lesiones que la corriente eléctrica puede producir dependen del camino que ésta recorra a través del cuerpo humano. El mayor riesgo se da cuando en el recorrido se encuentran órganos vitales. Por lo tanto, todos aquellos recorridos que atraviesan al tórax o cabeza son más peligrosos que los demás.
5.4.- NATURALEZA DE LA CORRIENTE ELÉCTRICA.
5.4.1.- CORRIENTE ALTERNA.
Es la que aparece en la mayoría de las instalaciones, en nuestros hogares (alterna monofásica) y en las empresas (alterna monofásica o trifásica).
Dado que una de las características tecnológicas de la corriente eléctrica es la frecuencia, la superposición de la frecuencia al ritmo nervioso y circulatorio produce una alteración que se traduce en espasmos, sacudidas y ritmo desordenado del corazón (fibrilación ventricular).
Según la frecuencia de la corriente podemos decir que las altas frecuencias son menos peligrosas que las bajas, llegando a ser prácticamente inofensivas para valores superiores a 100.000 Hz (produciendo únicamente efectos de calentamiento). El valor de la frecuencia en las instalaciones eléctricas europeas es de 50 Hz. En América es de 60 Hz.
5.4.2.- CORRIENTE CONTINUA.
En general no es tan peligrosa como la alterna, aunque puede llegar a producir los mismos efectos con mayor intensidad de paso y tiempo de exposición. Su actuación es por calentamiento, aunque puede llegar a producir un efecto electrolítico en el organismo que puede generar riesgo de embolia, por la generación de gases, o muerte por electrólisis de la sangre.
5.5.- RESISTENCIA ELÉCTRICA DEL CUERPO HUMANO.
La resistencia eléctrica del cuerpo humano depende de múltiples factores, por lo que su valor se puede considerar en cierto grado aleatorio. Entre los factores que intervienen podemos señalar: el grado de humedad de la piel. La superficie de contacto ofrecida, la presión del contacto, la dureza de la epidermis, la edad, el sexo, etc.
Además de estos factores, la resistencia que ofrece nuestro cuerpo suele estar constituida por otros elementos de resistencia en serie, como son la resistencia que puedan ofrecer las partes aislantes de los equipos de protección y de trabajo (guantes, calzado, herramientas, alfombras, etc.). La resistencia de estos elementos, al estar en serie con la resistencia del cuerpo humano, se sumaría a la misma.
Por consiguiente, la utilización de equipos y herramientas aislantes tiene por finalidad aumentar la resistencia de paso, con lo que conseguimos que la intensidad de corriente que atraviese nuestro cuerpo sea lo más pequeña posible. (Aplicando la ley de Ohm, para calcular la intensidad, la Resistencia queda dividiendo, así que cuanto más grande es la resistencia más pequeña resulta ser la intensidad al realizar la división, para una misma tensión).
En la siguiente tabla podemos obtener la resistencia eléctrica del cuerpo humano en función de la tensión aplicada, para cuatro estados distintos de la piel: sumergida, mojada, húmeda y seca. La resistencia en ohmios se obtiene del eje vertical izquierdo.
Llamamos tensión de seguridad a la máxima tensión que aplicada al cuerpo humano no desencadena una circulación de corriente con efectos peligrosos, sea cual sea el tiempo de exposición y la resistencia. El REBT, tomando como corriente umbral de seguridad 30 mA y diferentes resistencias del cuerpo según el tipo de local, fija los valores de seguridad para la corriente alterna en 24 V para locales húmedos y 50 V para locales secos.
6.- TIPOS DE CONTACTOS ELÉCTRICOS.
Para que una persona experimente un paso de corriente por su cuerpo y, por tanto, sufra un accidente eléctrico, es necesario que toque de alguna forma un elemento en tensión, bien sea por contacto directamente con una parte del cuerpo o bien al hacer contacto involuntario a través de una herramienta o equipo de trabajo que sean conductores de la electricidad.Por otro lado, los contactos eléctricos se clasifican según la clase de elemento con el que se establece el contacto; así tenemos contactos directos y contactos indirectos.
6.1.- CONTACTOS ELÉCTRICOS DIRECTOS.
Son los contactos de personas directamente con partes activas de los materiales y equipos, considerando partes activas los conductores y equipos en tensión en servicio normal. (Cables, clavijas, barras de distribución, bases de enchufe, etc.)
6.2.- CONTACTOS ELÉCTRICOS INDIRECTOS.
Son los que tienen lugar al tocar ciertas partes que habitualmente no están diseñadas para el paso de la corriente eléctrica, pero que pueden quedar en tensión por algún defecto.
Los más frecuentes se producen por un defecto de aislamiento; por ejemplo, por la rotura del aislamiento de uno de los conductores de entrada a un aparato, que produce un contacto eléctrico entre dicho conductor y la masa metálica del aparato. Si una persona toca la masa cerrará el circuito y se someterá a una tensión igual a la existente entre el aparato y tierra.
7.- PROTECCIÓN CONTRA CONTACTOS ELÉCTRICOS DIRECTOS.
De acuerdo con la ITC-BT-24 del REBT, se trata de tomar medidas destinadas a proteger las personas contra los peligros que pueden derivarse de un contacto con las partes activas de los elementos en tensión. Los medios a utilizar vienen expuestos y definidos en la norma UNE 20460-4-41, y los que más se suelen utilizar son los siguientes.
7.1.- PROTECCIÓN POR PUESTA FUERA DE ALCANCE POR ALEJAMIENTO.
Este método consiste en alejar las partes activas de la instalación hasta una distancia del lugar de trabajo o de circulación que sea imposible un contacto voluntario o accidental.
En la figura siguiente se acotan estas distancias de seguridad que figuran en el REBT. Si se manipulan objetos, la línea de seguridad deberá ser ampliada en función de las dimensiones de estos objetos.
7.2.- PROTECCIÓN POR INTERPOSICIÓN DE OBSTÁCULOS O BARRERAS.
Este método consiste en colocar obstáculos o barreras materiales entre las partes activas de la instalación eléctrica y el hombre, de forma que sea imposible el contacto accidental entre ellos.
Es un método de gran eficacia y por consiguiente muy utilizado: armarios para cuadros eléctricos, celdas de transformadores y seccionadores de alta tensión, tapas para interruptores y enchufes, etc.
7.3.- PROTECCIÓN POR AISLAMIENTO DE LAS PARTES ACTIVAS.
Este procedimiento consiste en aplicar material aislante directamente sobre las partes activas de la instalación eléctrica de forma que limite la corriente de contacto a un valor no superior a 1 mA (cables eléctricos recubiertos, herramientas aisladas para trabajos en tensión, etc.).
Las partes activas de receptores e instalaciones deben estar situadas en el interior de las envolventes o detrás de barreras que posean un determinado grado de protección mecánica.Este grado de protección está definido en la norma UNE 20.324 y se indica mediante el índice de protección IP, seguido de dos cifras. Según el valor de las cifras el grado de protección es distinto.
8.- PROTECCIÓN CONTRA CONTACTOS ELÉCTRICOS INDIRECTOS.
Los dispositivos de protección contra contactos indirectos los podemos considerar agrupados en dos grupos, según los principios de la citada protección:
• Sistemas de Clase A: Son dispositivos que impiden que la corriente atraviese el cuerpo humano, o que limitan la corriente de defecto que puede atravesar el cuerpo humano a una intensidad no peligrosa.
• Sistemas de Clase B: Son dispositivos que permiten el corte automático de la red cuando aparece un defecto susceptible de favorecer, en caso de contacto con las masas, el paso a través del cuerpo humano de una corriente considerada peligrosa.
8.1.- SISTEMAS DE PROTECCIÓN DE CLASE A.
Consisten en adoptar disposiciones destinadas a suprimir el riesgo mismo, haciendo que los contactos no sean peligrosos, o bien impidiendo los contactos simultáneos entre las masas y elementos conductores entre los cuales puede aparecer una diferencia de potencial que genere una corriente peligrosa.
8.1.1.- SEPARACIÓN DE CIRCUITOS.
Consiste en separar los circuitos de utilización de la fuente de energía por medio de transformadores de seguridad o grupos convertidores. Han de satisfacer las condiciones de aislamiento que se indican en la instrucción ITC-BT-024.El circuito de utilización no deberá tener ningún punto común con el de alimentación ni con cualquier otro y las masas del circuito de utilización no estarán unidas a tierra ni a las masas de aparatos conectados a otros circuitos.
Cuando un transformador alimente a más de un receptor, éstos deben estar unidos entre sí y cuando los receptores o conductores se utilicen en locales mojados, el transformador debe permanecer fuera de dichos recintos.
En esta modalidad de protección, el contacto eléctrico de una persona, sea directo o indirecto, no origina paso de corriente a través de ella, pues no hay otro camino posible para que la corriente retorne de tierra a red. Este sistema de protección dispensa de tomar otras medidas de protección contra los contactos indirectos.
8.1.2.- EMPLEO DE TENSIONES DE SEGURIDAD.
Consiste en la utilización de pequeñas tensiones, llamadas de seguridad, de forma que cuando se produzcan contactos directos o indirectos no resulten peligrosos. Los valores considerados de seguridad son 24 voltios eficaces en locales húmedos o mojados y 50 voltios eficaces en locales secos.La tensión de seguridad será suministrada mediante transformadores o fuentes autónomas de energía (pilas). Los transformadores serán de aislamiento especial, como los de separación de circuitos. El circuito de utilización no estará conectado a tierra ni en unión eléctrica con circuitos de tensiones elevadas.
Al utilizar pequeñas tensiones, a igualdad de potencia, se tienen corrientes elevadas que obligan a mayores secciones de conducción. Solo es interesante esta protección para pequeños consumos. Probablemente sea el sistema más seguro, pero son escasos los receptores que pueden funcionar a estas tensiones como alumbrado portátil, circuito de maniobras, juguetes, etc.
8.1.3.- SEPARACIÓN ENTRE LAS PARTES ACTIVAS Y LAS MASAS ACCESIBLES POR MEDIO DE AISLAMIENTO DE PROTECCIÓN.
Consiste en el empleo de un aislamiento suplementario al funcional, que sea especial o reforzado, entre las partes activas y las masas accesibles con el objeto de evitar que entren en contacto. El aislamiento protector puede aplicarse a los elementos o al lugar de trabajo, pero da mayores garantías aislar los primeros.Por su forma o por su volumen, esta protección no es aplicable a todos los aparatos e instalaciones. Se aplica sobre todo en aparatos de alumbrado portátiles, maquinas-herramientas portátiles, pequeños electrodomésticos, modernos elementos de oficinas, etc.
Este sistema de protección es conocido como de doble aislamiento. 8.2.- SISTEMAS DE PROTECCIÓN DE CLASE B.
Se basan en la puesta a tierra directa o la puesta a neutro de las masas asociadas a dispositivos de corte automáticos que originen la desconexión de la instalación donde aparece el defecto, tales como fusibles, interruptores magnetotérmicos o dispositivos diferenciales.
8.2.1.- PUESTA A TIERRA DE LAS MASAS.
Se entiende por puesta a tierra la unión mediante elementos conductores (cables de cobre), sin fusible ni protección alguna, entre determinados elementos o partes de una instalación y un electrodo o grupo de electrodos enterrados en el suelo (denominados picas, siendo también de cobre), para permitir el paso a tierra de las corrientes eléctricas que puedan aparecer por defecto en los citados elementos, limitando el paso de la corriente por el cuerpo de la persona en caso de contacto.
8.2.2.- EMPLEO DE DISPOSITIVOS DE CORTE POR INTENSIDAD DE DEFECTO (INTERRUPTOR DIFERENCIAL).
Este sistema de protección consiste en disponer de un sistema (interruptor diferencial) que interrumpe el paso de la corriente cuando aparece en el circuito una intensidad de defecto a tierra, cerrándose el circuito directamente por tierra.
Para entender el funcionamiento del diferencial tenemos que tratar de entender que la corriente alterna monofásica, que como ya sabemos es un flujo de electrones, siempre llega a nuestras casas a través de dos cables, la fase y el neutro. La fase se podría asimilar al cable por el que llega la corriente, y el neutro sería el cable por el que retorna (Esta similitud es parcialmente inexacta para corriente alterna, que varía en base a una onda sinusoidal con una frecuencia de 50 Hz, pero nos ayuda a entender el funcionamiento del diferencial).
El diferencial está compuesto por una bobina, o cable enrollado, por la que discurren en su interior la fase y el neutro que conducen la corriente a una instalación. Por eso el diferencial se conecta en el punto inicial de cualquier instalación (Fijaros en vuestras casas, en los cuadros de automáticos de la entrada, el diferencial estará a la izquierda de todos, con pulsador que suele ser azul).
En todo momento, la corriente que llega a la instalación por la fase es la misma que retorna por el neutro, siendo esta igualdad el principio de detección del diferencial.
Si se produce en la instalación una derivación, y se pierde
corriente eléctrica a través de una toma de tierra, o un
contacto eléctrico indirecto de una persona con una parte
de la instalación, la intensidad derivada es conducida a
tierra y se pierde, y por tanto la corriente que retorna por
el neutro, a través del diferencial, es menor que la que
está llegando por la fase.
El diferencial detecta esta diferencia de la intensidad de
corriente entre fase y neutro, mediante un mecanismo
electromagnético, y se dispara, interrumpiendo el paso de
la corriente.
La sensibilidad del diferencial es la diferencia de intensidades de corriente entre fase y neutro (es decir, la corriente perdida) que puede detectar y que por tanto provoca la apertura del aparato. Por ello los aparatos de mayor sensibilidad son los que menores diferencias de intensidades detectan: 10-30 mA los de Alta Sensibilidad, y más de 300 mA los de Baja Sensibilidad.
8.2.3.- PUESTA A TIERRA DE LAS MASAS Y DISPOSITIVO DIFERENCIAL.
Esta medida consiste en combinar los dos sistemas, resultando el más utilizado. Con la conexión permanente de las masas a tierra no es preciso que la persona sufra el contacto eléctrico, sino que el corte del suministro se produce en el instante mismo que se produce el fallo, que se canaliza a través del circuito de tierra.
8.2.4.- PUESTA A NEUTRO DE LAS MASAS Y DISPOSITIVO DIFERENCIAL.
Este sistema de protección consiste en unir todas las masas de la instalación eléctrica con el conductor neutro, de tal forma que los defectos de aislamiento del dispositivo de corte se transforman en conexiones de una fase con el neutro, provocando un cortocircuito. El cortocircuito hace que salte el automático de la instalación (interruptor magnetotérmico), desconectando la instalación defectuosa.
9.- SEGURIDAD EN LOS TRABAJOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS. 9.1.- LEGISLACIÓN.
La seguridad de las instalaciones se regula en la reglamentación electrotécnica y otras normativas específicas. En el ámbito de la baja tensión, esto nos remite al REBT y a sus numerosas Instrucciones Técnicas Complementarias (MIE-ITC).
El Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, versa sobre las disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente el riesgo eléctrico.
La idea fundamental es impedir el contacto, directo o indirecto, entre la persona y la corriente. Para ello se dictan normas estrictas sobre aislamiento de los conductores, interrupción de la alimentación antes de cualquier manipulación de elementos activos y puesta a tierra de las masas.
El otro gran recurso para evitar accidentes son los dispositivos de corte automático (diferenciales), que desconectan la instalación cuando se produce un contacto. Ambas medidas deben usarse simultáneamente.
9.2.- SEGURIDAD ELÉCTRICA BÁSICA.
De forma genérica, a nivel usuario, deberá tenerse en consideración lo siguiente:
La instalación: Debe ajustarse al servicio que tiene que dar, garantizando el aislamiento de las partes activas eléctricamente, y la interrupción automática de la alimentación en caso de peligro (RD 486/1997, Anexo I.A.12).
Los aparatos: La conexión de un aparato a la red lleva el riesgo eléctrico al mismo. Para evitar el riesgo, el aparato debe disponer de un correcto aislamiento de sus partes activas que, de forma accidental, puedan estar bajo tensión.
La conexión instalación-aparato: Ésta es la parte que más depende del usuario para preservar su seguridad; hay que utilizar alargaderas y cables que soporten el consumo de los aparatos que se quieren conectar. Las conexiones se efectuarán siempre por medio de clavijas normalizadas (nada de empalmes caseros), evitando también que los cableados y las conexiones obstruyan zonas de paso de personas y/o maquinaria (RD 1215/1997, Anexo I.1.16).
Las prácticas de trabajo: Conocer el riesgo de los trabajos habituales con la electricidad es fundamental para evitar el accidente (RD 614/2001, art. 4). Básicamente consistirán en:
• Siempre que sea posible, desconexión eléctrica previa de los circuitos a manipular.
• Aunque se efectúe la desconexión previa, considerar la instalación como si estuviese bajo tensión, tomando las precauciones pertinentes. • Si no es posible la desconexión previa, asegurarse de que la instalación dispone de los sistemas automáticos de desconexión, utilizar herramientas certificadas y las protecciones colectivas e individuales adecuadas.
Trabajador autorizado: Trabajador que ha sido autorizado por el empresario para realizar determinados trabajos con riesgo eléctrico, en base a su capacidad para hacerlos de forma correcta, según los procedimientos establecidos en el Real Decreto 614/2001.
Trabajador cualificado: Trabajador autorizado que posee conocimientos especializados en materia de instalaciones eléctricas, debido a su formación acreditada, profesional o universitaria, o a su experiencia certificada de dos o más años.
9.3.- ¿CÓMO DEJAMOS SIN TENSIÓN UNA INSTALACIÓN?
La primera norma de seguridad es la desconexión del circuito eléctrico antes de intervenir sobre una instalación.
Las operaciones y maniobras para dejar sin tensión una instalación se harán por personal autorizado y por personal cualificado, en trabajos de alta tensión.
Una vez identificada la zona donde se va a proceder al trabajo se seguirán las cinco etapas que corresponden a las CINCO REGLAS DE ORO, que son:
1. Abrir con corte visible todas las fuentes de tensión, mediante interruptores y seccionadores que aseguren la imposibilidad de cierre intempestivo, es decir desconectar.
2. Enclavamiento o bloqueo de los elementos de corte, es decir prevenir cualquier retroalimentación.
3. Reconocimiento de ausencia de tensión; el operario utilizará pértiga y se aislará mediante guantes y banqueta.
4. Poner a tierra y en cortocircuito todas las posibles fuentes de tensión. 5. Colocar señales de seguridad adecuadas, delimitando la zona de trabajo.
Hasta que no se hayan completado las cinco etapas, se considerará en tensión la parte de la instalación afectada (RD 614/2001, art. 4.2 y Anexo. II.A. 1).
9.4.- ¿CÓMO REPONEMOS LA TENSIÓN?
La reposición de la tensión sólo comenzará una vez finalizado el trabajo, se hayan retirado los trabajadores y trabajadoras y se hayan recogido las herramientas y equipos utilizados.
El proceso de reposición de la tensión comprende:
• La retirada, si las hubiera, de las protecciones adicionales y de la señalización de los límites de trabajo.
• La retirada, si la hubiera, de la puesta a tierra y en cortocircuito. • El desbloqueo y/o la retirada de la señalización de los dispositivos de corte. • El cierre de los circuitos para reponer la tensión.
Como excepción a la regla general, en los siguientes casos se podrán realizar trabajos con la instalación en tensión:
1. Operaciones elementales en baja tensión, con material eléctrico concebido para tal utilización y sin riesgo para el personal en general.
2. Trabajos en instalaciones con tensiones de seguridad.
3. Operaciones que por su propia naturaleza, como mediciones, ensayos y verificaciones, requieran estar en tensión.
4. Trabajos en instalaciones cuyas condiciones no permitan dejarlas sin suministro eléctrico (RD 614/2001 art. 4.3, 4.4 y 4.5, Anexo II. A. 2).
La realización de trabajos en tensión deberá ajustarse a los procedimientos que se detallan a continuación, dependiendo de las características de la instalación.
9.5.- TRABAJOS EN INSTALACIONES DE BAJA TENSIÓN.
El personal debe ser cualificado. En aquellos casos donde la comunicación sea difícil, deberán concurrir por lo menos dos trabajadores. Los métodos de trabajo, equipos y materiales deben asegurar la protección del trabajador o trabajadora frente a riesgos eléctricos; esto es, utilizar pantallas o cubiertas, herramientas, pértigas, banquetas, todo ello aislante, y EPI contra riesgo eléctrico.
Se prestará especial atención a los apoyos estables y sólidos; a la buena iluminación y a la posibilidad de que el trabajador lleve objetos conductores (pulseras, relojes, cadenas…).
La zona se debe señalizar. Se tendrán en cuenta las condiciones ambientales y climatológicas si el trabajo se realiza al aire libre (RD 614/2001 art. 4.5 y Anexo III.A).
9.6.- TRABAJOS EN INSTALACIONES DE ALTA TENSIÓN.
Los riesgos de este tipo de instalaciones son básicamente los mismos que para la baja tensión, aunque existe un caso especial para alta tensión, que es que en algunas ocasiones no es necesario un contacto físico con los elementos de la instalación, sino que por el simple hecho de acercarse al elemento en tensión se establece el arco eléctrico (más adelante se habla de ello en trabajos en proximidad) (RD 614/2001, Anexo III.B).
Los trabajos en alta tensión se realizarán bajo la dirección y vigilancia de un jefe de trabajo (un trabajador cualificado que asume la responsabilidad directa del trabajo). Si la amplitud de la zona de trabajo no le permitiera una vigilancia adecuada deberá requerir la ayuda de otro trabajador cualificado.
Los trabajadores cualificados deberán ser autorizados por escrito por el empresario para realizar el tipo de trabajo que vaya a desarrollarse, tras comprobar su capacidad para hacerlo correctamente, de acuerdo al procedimiento establecido, el cual deberá definirse por escrito e incluir la secuencia de las operaciones a realizar, indicando, en cada caso:
1. Las medidas de seguridad que deben adoptarse.
2. El material y medios de protección a utilizar y, si es preciso, las instrucciones para su uso y para la verificación de su buen estado. 3. Las circunstancias que pudieran exigir la interrupción del trabajo.
La autorización tendrá que renovarse, tras una nueva comprobación de la capacidad del trabajador para seguir correctamente el procedimiento de trabajo establecido, cuando éste cambie significativamente, o cuando el trabajador haya dejado de realizar el tipo de trabajo en cuestión durante un período de tiempo superior a un año.La autorización deberá retirarse cuando se observe que el trabajador incumple las normas de seguridad, o cuando la vigilancia de la salud ponga de manifiesto que el estado o la situación transitoria del trabajador no se adecuan a las exigencias psicofísicas requeridas por el tipo de trabajo a desarrollar.
9.7.- TRABAJOS EN PROXIMIDAD.
Se conoce como trabajo en proximidad aquel durante el cual el trabajador no entra físicamente en contacto con la fuente generadora de riesgo eléctrico, pero sí que está lo suficientemente próximo a ella como para que los efectos de la corriente eléctrica produzcan un efecto sobre él.
Para efectuar los trabajos en proximidad se adoptarán medidas que reduzcan al máximo las zonas de peligro, así como los elementos en tensión; para ello se deberá:
• Limitar la zona de trabajo mediante barreras, envolventes o protectores, de manera que aseguren la protección.
• Formar e informar al personal directa e indirectamente implicado no sólo de los riesgos existentes, sino también de la necesidad de informar sobre insuficiencia de medidas adoptadas (RD 614/2001, art. 4.7 y Anexo V).
Antes de iniciar el trabajo en proximidad de elementos en tensión, un trabajador autorizado, en el caso de trabajos en baja tensión, o un trabajador cualificado, en el caso de trabajos en alta tensión, determinará la viabilidad del trabajo.
Cuando las medidas adoptadas no sean suficientes para proteger a los trabajadores frente al riesgo eléctrico, los trabajos serán realizados, una vez tomadas las medidas de delimitación e información, por trabajadores autorizados, o bajo la vigilancia de uno de éstos.Como ejemplo de trabajo en proximidad en el que se aplicarían los preceptos anteriormente comentados, serían trabajos cerca de líneas aéreas o subterráneas en edificación, obra pública o trabajos agrícolas.
9.8.- TRABAJOS EN INSTALACIONES CON RIESGO DE INCENDIO O EXPLOSIÓN.
Para la realización de trabajos en instalaciones eléctricas en emplazamientos de este tipo se deberán seguir unos procedimientos que reduzcan al mínimo el riesgo, tales como:
• Limitar y controlar la presencia de sustancias inflamables.
• Evitar la aparición de focos de ignición.
• Prohibir realizar trabajos en tensión, salvo si los equipos están concebidos para poder trabajar en atmósfera explosiva.
• Adecuar los medios y equipos de extinción al tipo de fuego y estar disponibles.
• Los trabajos con riesgo de incendio los llevarán a cabo trabajadores autorizados y los trabajos en atmósferas explosivas los realizarán trabajadores o trabajadoras cualificados (RD 614/2001, Anexo VI A).
9.9.- TRABAJOS CON ELECTRICIDAD ESTÁTICA.
La electricidad estática es la carga eléctrica producida por el frotamiento de materiales aislantes (sólidos o líquidos) con otro material aislante o conductor de la electricidad. Su tensión suele alcanzar valores de kilovoltios y su intensidad es muy pequeña, del orden de 10-6 Amperios.
Si bien la electricidad estática puede presentarse en cualquier tipo de industria, existen unas industrias concretas en las que se presenta con mayor intensidad, como las industrias textiles o papeleras.
Algunos ejemplos de procesos que pueden generar electricidad estática en la industria son los siguientes: fricciones de cuerpos sólidos, escasa o nula conductividad de lubricantes, circulación de líquidos y gases por conductos, transmisiones por correas, etc.
Las medidas de prevención contra los riesgos de la electricidad estática (materiales o personales) consisten en eliminar la acumulación de cargas disminuyendo la diferencia de potencial entre los elementos cargados y la tierra, u otros elementos. Para ello se podrán utilizar los siguientes procedimientos: puestas a tierra, humidificación y revestimiento o ionización del aire.
Para evitar la acumulación de cargas electrostáticas deberá tomarse alguna de las siguientes medidas:
• Eliminación o reducción de los procesos de fricción.
• Evitar, en lo posible, los procesos que produzcan pulverización, aspersión o caída libre.
• Utilización de materiales antiestáticos (poleas, moquetas, calzado, etc.) o aumento de su conductividad (por incremento de la humedad relativa, uso de aditivos o cualquier otro medio).
• Conexión a tierra, y entre sí cuando sea necesario, de los materiales susceptibles de adquirir carga, en especial, de los conductores o elementos metálicos aislados.
Conexión equipotencial y tierra: Consiste en conectar a una puesta a tierra aquellos materiales o elementos conductores donde pueden almacenarse la electricidad estática, al objeto de que continuamente se vaya descargando la electricidad que se vaya generando en ellos.
Humidificación y revestimiento: Se emplea este procedimiento cuando los materiales o elementos en los que se produce la electricidad estática no son conductores, por lo que se les confiere una cierta conductividad, bien humedeciéndolos o revistiéndolos con otros productos, para poder descargarlos de la electricidad que en ellos se genere.
Los EPI que proporcionan protección frente a la
electricidad estática se denominan EPIs antiestáticos, y su
símbolo es el que está a la izquierda de este texto.
9.10.- RESUMEN FINAL.
En la tabla que adjuntamos a continuación incluimos un resumen de todos los distintos tipos de trabajos que se pueden realizar en las instalaciones eléctricas y que están contemplados en el RD 614/2001, y la categoría o formación mínima de los trabajadores que pueden realizarlos.