Unidad 6. RQA. Control del Riesgo Químico I: Ventilación y Extracción Localizada.

 UT6. CONTROL DEL RIESGO QUÍMICO I : VENTILACIÓN Y EXTRACCIÓN  LOCALIZADA 

Introducción 

Como en el resto de los casos de exposición a agentes de riesgo higiénico, las  medidas preventivas a aplicar pueden clasificarse, de una parte,  atendiendo al punto de intervención: en el origen, en la transmisión y en el receptor, y de otra a la naturaleza de las medidas: técnicas y organizativas. 


En cualquier caso, siempre será recomendable la aplicación de medidas en el  origen con la intención de reducir la generación de los contaminantes. En  último caso se aplicarán, cuando no sean posibles otras medidas, los equipos  de protección individual. 

Por la naturaleza de los productos químicos y su facilidad de dispersarse en el  ambiente, las medidas más eficaces son habitualmente las relacionadas con la  extracción de los productos tóxicos de manera localizada y la ventilación  adecuada de los lugares de trabajo. En esta unidad nos detenemos a estudiar  la ventilación y la extracción localizada. En la próxima unidad se tratará de  otras medidas de control, con especial atención a los equipos de protección  individual. 

En esta unidad se tratará además del Síndrome del Edificio Enfermo, un  problema de carácter multifactorial que puede afectar a grupos de trabajadores  que desempeñan su actividad en ciertos tipos de edificios donde coexisten  diversos factores de riesgo higiénico.

6.1. CALIDAD DEL AIRE INTERIOR Y SÍNDROME DEL EDIFICIO ENFERMO Calidad del Aire 

El concepto de calidad del aire presenta habitualmente una doble acepción: 

Ausencia de contaminantes tóxicos o peligrosos, o con niveles de  concentración inferiores a los valores límite legales 

Pureza del aire en su sentido más amplio como percepción de bienestar  y agrado del aire que respiramos 

En el primer caso nos referimos de manera directa a la contaminación de  origen industrial o en aquellas actividades donde se producen, usan o  manipulan productos químicos. En el segundo caso, hablamos del confort  ambiental concepto menos definido y más difícilmente evaluable que la  contaminación por productos químicos. 

En ambas situaciones una ventilación adecuada es por principio la mejor  medida preventiva. 

El Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) 

Bajo esta denominación se recoge una situación de contaminación interior de  edificios, de carácter multifactorial y que representa una pérdida de la calidad  del aire en la que van a influir tanto la presencia de contaminantes químicos  clásicos, como otros factores de riesgo biológico y físico 

Sus características básicas son: 

Deterioro de la calidad del aire  

interior que provoca sintomatología  

diversa y disconfort generalizado en  

sus ocupantes. 

Se aplica cuando un 20% de los  

ocupantes manifiestan síntomas típicos  

del SEE. 

Afecta con más frecuencia a  

grandes edificios públicos, oficinas,  

establecimientos comerciales y  

escuelas. 

Entre las manifestaciones típicas de  

los ocupantes del edificio podemos  

encontrar:

Irritaciones de ojos, nariz y garganta. 

Sensación de sequedad en membranas mucosas y piel. 

Ronquera. 

Respiración dificultosa. 

Eritemas (Erupciones cutáneas). 

Prurito (Comezón). 

Hipersensibilidades inespecíficas. 

Náuseas, mareos y vértigos. 

Dolor de cabeza. 

Fatiga mental. 

Elevada incidencia de infecciones respiratorias y catarros 

Las fuentes de contaminación en un SEE son varias: 

Ocupantes 

o CO2 

o Bioefluentes 

Materiales de la edificación / mobiliario 

o Fibras de vidrio y textiles 

o Vapores orgánicos 

o Formaldehido 

o ... 

Combustión 

o CO, NO2, SO2 

Productos de limpieza y mantenimiento 

Mezclas complejas (tabaco, aerosoles y humos de preparación de  comidas) 

Contaminantes biológicos: alérgenos y agentes biológicos Existen diversos factores contribuyentes a la aparición del SEE 

Ventilación inadecuada: este es el principal elemento determinante del  SEE. Puede deberse a insuficiente renovación del aire (generalmente en  sistemas de ventilación forzada, no natural), falta de mantenimiento de  las instalaciones (filtros sucios), mala distribución del aire o problemas  de regulación de temperatura y humedad 

Otros factores: ruido, radiaciones, electricidad estática, iluminación  inadecuada, vibraciones, ... 

Evaluación de un SEE 

Por la complejidad asociada a este tipo de problemática, se han diseñado  protocolos de investigación específicos, cuya complejidad excede el contenido  de esta unidad. Una información detallada puede hallarse en estas referencias  del INSHT.

Importancia del problema y papel del técnico de prevención de riesgos  profesionales 

Aunque este problema por su naturaleza compleja requiere la participación de  muy diversos profesionales para su resolución, los técnicos de prevención  tienen un papel muy importante en la detección de los posibles síntomas del  SEE en los trabajadores a través de la encuesta higiénica, y especialmente  en la recomendación de medidas de ventilación apropiadas para los lugares  de trabajo. 

6.2. VENTILACIÓN 

La ventilación es el proceso de suministrar y eliminar el aire de un  espacio por medios naturales o mecánicos. Sus objetivos son: 

Reemplazar el aire viciado 

Evacuar los contaminantes 

Evitar la dispersión de contaminantes a zonas no deseadas Clasificación 

Se distinguen dos modalidades básicas de ventilación: 

Ventilación general o ambiental: se aplica al conjunto de un local o  edificio o zonas amplias del mismo. Mediante impulsión y/o extracción  forzada se pretende la renovación del aire de la zona a ventilar para  conseguir un mejor nivel de calidad del mismo. Se distinguen dos tipos  de ventilación general: 

Ventilación por depresión, cuando el aire es extraído. También  denominada ventilación por difusión. 

Ventilación por sobrepresión, cuando el aire es impulsado al  interior. También denominada ventilación por desplazamiento. 

Extracción localizada: se aplica a zonas de trabajo donde se generan  puntualmente los contaminantes. En la práctica consiste en instalar  sistemas de extracción (ej. campanas) que recogen el aire contaminado  y lo evacúan al exterior del local

Ventilación Ambiental Extracción Localizada 

¿Cuándo hay que usar uno u otro tipo de ventilación? 

La ventilación ambiental siempre debe estar presente en todas las  instalaciones industriales y de servicios. En cuanto a la modalidad de  aplicación como depresión o sobrepresión (o combinada) depende de los  parámetros de diseño establecidos por el arquitecto o ingeniero calculista. 

En locales industriales y talleres es habitual el sistema de extracción (depresión  / dilución) mientras que en locales de servicios (oficinas, restaurantes, ... )  suelen instalarse sistemas de sobrepresión o combinados. 

La extracción localizada debe usarse cuando existan focos de emisión  puntuales de contaminantes tóxicos y/o peligrosos, y el sistema de  ventilación ambiental no garantice su correcta evacuación. En general, se  usará cuando: 

Existe un contaminante de alta toxicidad o inflamabilidad 

La generación de produce en focos concretos 

La concentración del contaminante varía a lo largo de la jornada Los trabajadores están cerca del punto de emisión 

6.2.1. VENTILACIÓN AMBIENTAL 

Al considerar la ventilación ambiental de un edificio o local podemos  encontrarnos en dos situaciones genéricas: 

La actividad desarrollada en el local no genera contaminantes  tóxicos o peligrosos, o las concentraciones de estos son muy  inferiores a los límites de exposición establecidos en la norma (VLAs o  TLVs) Este es el caso más habitual en la mayoría de las actividades. 

Se generan sustancias peligrosas para la salud que pueden difundirse  por el local y alcanzar concentraciones elevadas.

La primera situación se contempla en las normas técnicas de edificación,  destacando el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios  (RITE). En el segundo caso se deben realizar cálculos específicos de  ventilación por dilución, en función de la concentración del contaminante que se  pretende eliminar. 

Con carácter general hay que atender al Real Decreto 486/1997 de 14 de  abril, publicado en el BOE 23-IV-1997, que fija las “Disposiciones Mínimas  de Seguridad y Salud en los Lugares de Trabajo” 

CASO 1 : VENTILACIÓN AMBIENTAL DE LOCALES SIN CONTAMINANTES  TÓXICOS 

En el anexo III del Reglamento de Lugares de Trabajo, se establecen con  carácter general las siguientes indicaciones: 

En los lugares de trabajo cerrados deberán cumplirse, en particular, las  siguientes condiciones: 

a) La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios  de oficinas o similares estará comprendida entre 17 y 27°C. La temperatura de  los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y  25°C. 

b) La humedad relativa estará comprendida entre el 30 y el 70 por ciento,  excepto en los locales donde existan riesgos por electricidad estática en los  que el límite inferior será el 50 por ciento. 

c) Los trabajadores no deberán estar expuestos de forma frecuente o  continuada a corrientes de aire cuya velocidad exceda los siguientes límites: 

1°. Trabajos en ambientes no calurosos: 0.25 m/s. 

2°. Trabajos sedentarios en ambientes calurosos: 0.5 m/s. 

3°. Trabajos no sedentarios en ambientes no calurosos: 0.75 m/s. 

Estos límites no se aplicarán a las corrientes de aire expresamente utilizadas  para evitar el estrés en exposiciones intensas al calor, ni las corrientes de aire  acondicionado, para las que el límite será de 0.25 m/s en el caso de trabajos  sedentarios y 0.35 m/s en los demás casos. 

d) La renovación mínima del aire en los locales de trabajo será de 30  metros cúbicos de aire limpio por hora y trabajador en el caso de trabajos  sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo de  tabaco y de 50 metros cúbicos en los casos restantes, a fin de evitar el  ambiente viciado y los olores desagradables. El sistema de ventilación  empleado, en particular, la distribución de las entradas de aire limpio y salidas  del aire viciado, deberán asegurar una efectiva renovación del aire del local de  trabajo.

En el RITE se especifican los caudales mínimos de aire en función de la  naturaleza del local y la actividad. Para ello se adoptan los criterios de la norma  UNE-EN 13779 que clasifica, con carácter general, los ambientes interiores en  cuatro apartados de calidad del aire: 

Caudal mínimo  

Categoría Tipo de Ambiente 

Óptima calidad: hospitales, clínicas,  laboratorios y guarderías. 

Buena calidad: oficinas, residencias (locales  comunes de hoteles y similares residencias  de ancianos y estudiantes), salas de lectura,  museos, aulas de enseñanza y asimilables, y  piscinas.

Calidad media: edificios comerciales, cines,  teatros, salones de actos, habitaciones de  hoteles, restaurantes, cafeterías, bares,  salas de fiestas, gimnasios, locales para el  deporte y salas de ordenadores.



litros/segundo por  persona 

IDA1 20 IDA212,5 

IDA38 

IDA4 Baja calidad. 5 

En la mencionada norma UNE se autorizan varios métodos de cálculo de  diverso nivel de complejidad, que van desde la estimación aproximada por  ocupantes y/o m2de superficie al método de calidad del aire percibido de  Fanger (basado en las emisiones de olores y bioefluentes) 

El método de Fanger a pesar de su validez metodológica es excesivamente  complejo para su aplicación rutinaria en prevención de riesgos, por lo que en la  práctica lo más habitual es establecer como criterio básico que para la mayor  parte de las instalaciones industriales hay que conseguir un nivel IDA2  (12-15 l/s persona, equivalentes a los 50 m3del reglamento de lugares de  trabajo) y un nivel IDA1 (20 l/s persona) en instalaciones donde exista un  nivel elevado de contaminación (polvo, vapores de soldadura, uso de  colas / pinturas, ... etc) con independencia de que posteriormente se  requiera instalar extracción localizada. 

Cuando la densidad de ocupación del local sea baja, se puede optar por  usar una estimación por metro cuadrado de superficie: con caracter  general del orden de 1 persona por cada 10 metros cuadrados. 

Ejemplos de cálculo.- 

1.- En un taller de automóviles de 150 metros cuadrados trabajan 6  empleados. Calcule el caudal de ventilación ambiental.

En este caso suponemos que hay generación de polvo y vapores por lo que  optamos por aplicar 20 l/s persona. Como la densidad de ocupación es baja,  optamos por el método de aproximación por superficie que supone una  ocupación media de 15 personas. Por lo tanto, el caudal mínimo de ventilación  será: 

2.- En una oficina de 50 metros cuadrados trabajan 7 empleados. Calcule  el caudal de ventilación ambiental. 

Tomamos como referencia el IDA2 y por tanto aplicamos 12,5 l/s persona. El  caudal mínimo de ventilación será: 

CASO 2: VENTILACIÓN AMBIENTAL DE LOCALES CONTAMINADOS - VENTILACIÓN POR DILUCIÓN 

En los supuestos donde exista un cierto contaminante químico (gas o vapor)  que alcance concentraciones significativas en el local, hay que recurrir a  cálculos de dilución del contaminante. 

El cálculo del caudal de dilución toma en consideración la ley de masas que  implica que la cantidad de contaminante eliminado del medio ambiente debe  ser igual a la cantidad del contaminante generado. La formula básica de cálculo  es la siguiente: 

donde G es la cantidad de contaminante generado (por ejemplo, disolvente  evaporado) por unidad de tiempo (g/hora), C es la concentración máxima de  referencia en mg/m3y K es un factor de seguridad que depende de la eficacia  del proceso de ventilación. 

El factor de seguridad K está en relación inversa a la eficacia de ventilación,  que dependerá entre otros de la tasa de generación del contaminante, la  situación de entradas y salidas de aire, y la existencia de obstáculos a la libre  circulación del aire en el local. Su valor oscila entre 1 (dilución perfecta) y 10  (dilución muy defectuosa). Generalmente si no se dispone de otros datos se  usa un valor K=5. 

En el caso más frecuente de dilución de compuestos volátiles, como por  ejemplo disolventes, la ecuación anterior toma la siguiente forma:

donde V es el volumen de sustancia evaporada por hora, d es su densidad en  kg/L , 24 es el volumen molar a 20ºC, Pm el peso molecular en g/mol y VL es el  valor límite de referencia del contaminante en ppm. K tiene el mismo significado  que en el caso anterior. 

Cuando se desea calcular el caudal necesario para diluir un contaminante  atendiendo a su riesgo de explosividad (que se indica como Límite Inferior de  Explosividad -LIE- en %) la formula adaptada será la siguiente: 

Cuando una sustancia presente riesgos tóxicos (determinados por su  VLA) y riesgo de explosividad (LIE) habrá que realizar ambos cálculos y  tomar como caudal el valor máximo de ambas situaciones. 

Ejemplos de cálculo.- 

1.- En una empresa de calzado se evaporan 2 l/hora de xileno como  consecuencia del uso de colas. Calcule el caudal de dilución con los  siguientes datos: densidad 0,88 kg/L, VLA = 50 ppm y peso molecular =  106 g/mol. 

Como no existe una información detallada de las condiciones de evaporación  usaremos un valor K = 5 

2 .- Usando los datos del ejemplo anterior y sabiendo que el Límite  Inferior de Explosividad del xileno es 0,9 % , calcule el caudal de dilución  para evitar el riesgo de explosión. 

En este supuesto, el caudal de dilución es muy inferior al calculado para riesgo  de toxicidad, por lo que habrá que usar la estimación anterior de 39849m3/hora. 

6.2.2. EXTRACCIÓN LOCALIZADA 

Un sistema de extracción localizada tiene como objetivo captar el contaminante  en el lugar de emisión evitando que se difunda al ambiente general del lugar de  trabajo. Consta de cuatro elementos básicos: 

Receptor o Campana: es la parte del sistema a través de la cual son  captados los contaminantes.

Conducto: lugar por el que el aire extraído cargado de contaminante  circula hasta al ventilador. 

Depurador: sistema de tratamiento o purificación del aire cuando la  concentración, peligrosidad u otras características del contaminante lo  aconsejen para evitar la contaminación externa. 

Ventilador: mecanismo que proporciona la energía necesaria para que  el aire circule a través de la campana, el conducto y el depurador a un  caudal establecido y venciendo la pérdida de carga del sistema. 

Conceptos Técnicos 

Caudal de Aire (Q): Este concepto implica aire en movimiento y por  tanto hay que relacionar la cantidad con el tiempo en que circula. Se  expresa en metros cúbicos por hora m³/h y, a veces, en litros por  segundo l/s. 

Pérdida de carga: es la pérdida de presión que se origina al circular el  aire por una canalización, a la entrada o por obstáculos en la misma,  debido al rozamiento, al cambio de dirección o choques. Se mide en  milímetros de columna de aire (mm c.d.a.) o bien en Pascales, 1 mm  c.d.a. = 9,81 Pascal. 

Velocidad del Aire (V): La velocidad del aire con que circula un  determinado caudal (Q) que atraviesa una sección (S) de conducto u  otro espacio, viene determinada por la fórmula: 

V= Q/S 

Esta velocidad determina una presión del aire en dirección a la circulación del  mismo que se llama Presión Dinámica (Pd) cuya expresión es: 

Pd (mm c.d.a.) = V² (m/s) / 16,3

10 

Esta presión (Pd) sumada a la Presión Estática (Pe) que el aire produce en todas direcciones dentro del conducto o recinto, dan la Presión Total  (Pt), equivalente a la pérdida de carga del sistema: 

Pt = Pe + Pd 

Velocidad de captación (o de arrastre) (Va): es la velocidad del aire  en la boca de una campana o cabina necesaria para vencer las  corrientes contrarias y recoger (arrastrar) aire, gases, polvo o humo,  obligándoles a entrar en las mismas. 

Velocidad en el conducto (o de transporte) (Vc): es la velocidad del  aire dentro del conducto necesaria para evitar que las partículas sólidas  en suspensión sedimenten y queden depositadas en el mismo. 

Principios de Cálculo de Instalaciones de Extracción Localizada 

Todo sistema de extracción localizada requiere un diseño y unas  características de funcionamiento que permitan el arrastre del contaminante a  la velocidad necesaria, su vehiculación a través de la instalación a un caudal  adecuado y un ventilador que proporcione dicho caudal venciendo la pérdida  de carga ofrecida por el conjunto de la instalación. 

El diseño y cálculo, de manera simplificada, se realiza: 

1. Seleccionar el tipo de sistema o campana extractora en función del tipo  de emisión y contaminante 

2. Establecer una velocidad de captura adecuada al tipo de contaminante 3. Calcular el caudal de extracción necesario 

4. Establecer la velocidad de conducto apropiada al contaminante 5. Calcular la sección de conducto de extracción 

6. Calcular las pérdidas de carga del sistema 

7. Seleccionar un ventilador cuya curva de trabajo ofrezca el caudal  necesario soportando con las pérdidas de carga calculadas 

Campanas 

Existen diversos modelos de campanas de captura adaptadas a los diversos  procesos industriales. La selección del modelo de campana depende de las  recomendaciones de los fabricantes que han estudiado su eficacia en diversas  aplicaciones. 

Una vez seleccionado un modelo de campana o sistema de extracción, hay que  realizar el cálculo del caudal de captación que depende de dos parámetros:  velocidad de captación (función del tipo de contaminante) y tipo (geometría) de  la campana. 

En la siguiente tabla se ofrecen velocidades típicas de captura.

11 

En función del tipo de campana, calculamos el caudal según su geometría.12 

donde V es la velocidad de captura, A el área de entrada de la campana y x2  es el cuadrado de la distancia de la campana al punto de emisión. 

Ejemplo.- 

Para un proceso de soldadura se ha seleccionado una campana simple situada  a 0,4 metros de la zona de emisión de vapores. La campana tiene unas  dimensiones de entrada de 0,6 x 0,8 m. Para este tipo de vapores se  selecciona una velocidad de captura de 1 m/s. El caudal de captura será: 

Conductos 

Para el cálculo de la sección del conducto se requiere conocer la velocidad de  paso por el mismo del aire contaminado a extraer. Dicha velocidad, velocidad  de conducto (Vc) o de transporte, debe ajustarse al tipo de contaminante para  evitar el depósito de sustancias en el mismo. 

En la siguiente tabla se muestran velocidades típicas de conducto en m/s

Una vez establecida la velocidad de transporte Vc y conocido el caudal de  extracción Q es sencillo calcular la sección S = Q / V 

Ejemplo.- 

Siguiendo con el supuesto anterior, tomamos como velocidad de conducto 10  m/s (vapores metálicos) y conocido el caudal Q = 2,08 m3/s obtenemos la  sección S = 2,08 / 10 = 0,208 m2. Suponiendo que el tubo es de sección circular obtendríamos un diámetro de: 

�� = �� ∗��2 

4

13 

�� = 4����= 4 ∗ 0,208 

��≈ 0,51 �� 

por lo que elegiríamos un tubo circular de 500 mm de diámetro normalizado. Pérdidas de carga 

Para el cálculo aproximado de pérdidas de carga se usan tablas ofrecidas por  los fabricantes donde se consignan las pérdidas de carga por metro lineal de  conducto (en función de la velocidad de paso) y de los elementos singulares  (campana de extracción, codos, empalmes, reducciones, ...) 

Aunque lo recomendable es el uso del SI y por tanto las pérdidas de carga  deberían indicarse en Pa, lo más frecuente es el uso de la unidad 'milímetro de  columna de agua' (mm c.d.a.) 

Existen en el mercado diversos programas informáticos que nos permiten el  cálculo de las pérdidas de carga en función del esquema y materiales de  diseño. 

Ventiladores 

El último paso del diseño de la instalación consiste en seleccionar un ventilador  adecuado para el caudal y pérdida de carga del sistema. Los fabricantes  

ofrecen diferentes tipos de extractores cuyas especificaciones se reflejan en la curva característica del ventilador, que es una gráfica donde se relaciona el  caudal ofrecido por el ventilador en función de la pérdida de carga.

14 

En este gráfico, obtenido del catálogo de un fabricante, se muestran varias  curvas características de un gama de ventiladores. Suponiendo que la perdida  de carga de nuestro sistema fuera de 1500 Pa con un Q = 7488 m3/h = 2,08  m3/s, observamos que en la curva correspondiente a 3000 r.p.m (revoluciones  por minuto) el rendimiento de este modelo sería de aproximadamente un 75%,  por lo que sería una buena elección. 

Consideraciones finales 

Aunque no es función del técnico de prevención el cálculo de las instalaciones  de ventilación, es recomendable que el técnico conozca los principios básicos  de diseño y selección de sistemas de ventilación. 

Dada la importancia de la ventilación como sistema fundamental de control de  la contaminación por contaminantes químicos, es responsabilidad del técnico  recomendar, en función de las características del sistema productivo y sus  puestos de trabajo, el sistema de ventilación más apropiado (ambiental y/o  extracción localizada) y realizar una estimación aproximada de los requisitos de  ventilación de la instalación. 

Dichas recomendaciones se deben incorporar al informe final de evaluación  realizado en la empresa.

15