UNIDAD DIDÁCTICA 8: PUESTOS DE TRABAJO CON EQUIPOS QUE INCLUYEN PANTALLAS DE VISUALIZACIÓN.
PANTALLAS DE VISUALIZACIÓN DE DATOS.
Los riesgos en los trabajos en oficinas han cambiado desde que se produjo la introducción de los ordenadores o de las nuevas tecnologías de la información. Así, estos equipos permiten recopilar, almacenar, procesar y distribuir grandes cantidades de información. Además, al conectarlos en red sus capacidades aumentan considerablemente.
El uso generalizado de las Pantallas de Visualización de Datos, PVD, comienza en el sector terciario, (trabajo de oficina), donde se requiere la entrada de datos y el tratamiento de textos, aunque en la actualidad ya se encuentra extendido a los otros dos sectores de la actividad económica.
Ejemplo: Ventajas del uso de ordenadores.
Teclear en una computadora es más rápido que hacerlo en una máquina de escribir tradicional, por el hecho de que no se requiere regresar el carro manualmente, insertar y sacar las hojas de papel, la corrección de errores de escritura es más rápida y fácil, etc.
La mayoría de los puestos informatizados están dotados de un hardware y un software, aunque en la definición de dichos puestos deben tenerse en consideración otros factores:
-.Hardware. Corresponde al propio terminal, es decir, una PVD y un teclado o ratón para transmitir la información/instrucciones al ordenador.
-.Software es el sistema que media entre el trabajador y la máquina, siendo responsable del intercambio de la información y además, define el formato en que se presentan los datos en la pantalla.
-.Puesto de trabajo. Se incluyen en este apartado las posibles herramientas de trabajo y el mobiliario.
-.Condiciones ambientales; iluminación, ambiente térmico, etc.
Sin embargo, la introducción de los equipos informáticos en el ámbito laboral ha traído consigo modificaciones en la estructura de las tareas y
en la organización del trabajo. En algunos casos, los ordenadores han reducido la carga de trabajo pero en otros, ha originado un aumento de la repetitividad e intensidad de las tareas, una reducción del margen de la iniciativa individual y el aumento del aislamiento del trabajador.
Así, el incremento de estrés detectado en las últimas décadas en el ámbito laboral se asocia al uso de computadoras, el cual puede deberse a la introducción de nueva tecnología y procedimientos desconocidos o poco familiares para el usuario, o por condiciones creadas por la tecnología de la computadora, como la reducción de la interacción personal.
RIESGOS DERIVADOS DEL USO DE PVD.
Aunque el trabajo realizado con equipos que incluyen pantallas de visualización de datos (PVD) no presenta graves riesgos de accidente o enfermedad profesional, puede producir en los usuarios una serie de trastornos si los correspondientes puestos no están debidamente acondicionados:
Trastornos músculo-esqueléticos; dolores de espalda, cuello, brazos y manos.
Problemas oculares y visuales; fatiga visual.
Riesgos para la reproducción
Problemas dérmicos o de la piel.
Fatiga mental o psicológica
TRASTORNOS MUSCULOESQUELÉTICOS.
Los operadores de PVD suelen describir molestias o problemas musculoesqueléticos en el cuello, hombros, espalda y extremidades superiores. Su origen es la realización de tareas repetitivas (teclear durante períodos de tiempo muy prolongados) y mantener el cuerpo (posición de sentado) fijo, generando en éste último caso la denomina carga estática. A modo de resumen, la aparición de los daños a la salud del trabajador arriba indicados surge por uno o varios de los siguientes
factores:
Factores no relacionados con el trabajo. Existencia de lesiones previas
Factores biomecánicos. Altura no adecuada del mobiliario y del equipo
Factores relacionados con la organización: elevada presión del trabajo, baja autonomía (poco nivel de control sobre el trabajo), aislamiento, etc.
Entre todos los trastornos que con mayor prevalencia aparecen en el sector terciario debido al uso de PVD destacan la epicondilitis o el síndrome del túnel carpiano. Mientras que las zonas o partes del cuerpo más afectadas son las muñecas y el cuello (cervicales).
Microtraumatismos repetitivos (MTRs).
Los factores de riesgo asociados con el desarrollo de MTRs entre oficinistas son principalmente:
La repetición: La realización de un trabajo repetitivo por períodos de tiempo prolongados, sin una adecuada alternancia de actividades para permitir la recuperación desde el punto de vista fisiológico.
Mantener posturas incómodas o sin cambio por largos períodos de tiempo: El tiempo insuficiente de recuperación es uno de los factores que contribuyen a la fatiga muscular.
Esfuerzos excesivos: El usuario puede utilizar más fuerza de la requerida para actividades tales como el teclear.
Esfuerzos por contacto: La presión continúa de una superficie dura o una esquina contra los tejidos blandos de alguna extremidad, provoca el decremento del flujo de sangre y compresión de nervios.
Estrés psicosocial: El papel del estrés psicosocial ha sido reconocido cada vez más como un factor significativo en el desarrollo de MTRs.
Dolor de espalda.
La mayor parte de los trabajos que se realizan con computadoras las realiza sentado el operador. La posición de sentado presenta ciertas
desventajas, las que se acentúan si se requiere estar por prolongados períodos de tiempo en esta posición. Los factores de riesgo más importante son:
Uso de sillas con diseño inapropiado o que no se adaptan apropiadamente a las características físicas del usuario.
Levantamiento de cargas con giro de la columna o sin este, mientras se permanece sentado.
Otra área de importancia es el dolor e inconfort que se presenta en el cuello y hombros por tener que girar el cuello y levantar o inclinar la cabeza repetidamente.
PROBLEMAS VISUALES Y/O OCULARES.
La fatiga visual es una de las alteraciones sufridas por los operadores de PVD y consiste en una modificación funcional, de carácter reversible, que está ocasionada por la realización de un esfuerzo excesivo del aparato visual. Los síntomas se sitúan a tres niveles:
Molestias oculares. Sensación de tener ojos, tensión, pesadez parpadeal y de ojos, picores, necesidad de frotarse los ojos, somnolencia, escozor ocular, aumento del parpadeo,
Trastornos visuales. Borrosidad de los caracteres que se tienen que percibir en las PVD.
Síntomas extraoculares. Cefaleas, vértigos y sensaciones de desasosiego y ansiedad, molestias en la nuca y en la columna vertebral.
El inconfort en los ojos, la visión borrosa y el dolor de cabeza pueden ser causados temporalmente, por lo inadecuado de la distancia a la pantalla, la iluminación, el brillo y algunas características de la pantalla tales como el contraste, el parpadeo y temblor de la imagen.
Distancia de visión.
Los problemas derivados de este punto se pueden dividir en tres categorías:
Los objetos que se están mirando se encuentran demasiado cerca.
Mirar objetos cercanos por periodos prolongados de tiempo.
Mirar cerca y lejos alternativa y constantemente a objetos que se encuentran a diferentes distancias focales.
El enfoque del ojo requiere actividad muscular que controle el movimiento y la adaptación de la curvatura de los lentes del ojo. De este modo, cuando los objetos se encuentran demasiado cerca, los músculos oculares y los que controlan los lentes del ojo desempeñan un trabajo que resulta en un esfuerzo extra para el enfoque de objetos cercanos.
Ejemplo: La distancia óptima para el confort visual, que al mismo tiempo deja espacio suficiente para el teclado, es de aproximadamente 65 cm.
Iluminación.
Los ojos funcionan mejor cuando el contraste entre el objetivo a visualizar y el fondo es máximo (letras negras sobre fondo blanco). Dicha eficiencia es mayor cuando el borde del campo visual está expuesto a niveles de brillo inferiores (entorno o habitación no iluminada intensamente).
Los reflejos y la presencia de contrastes inadecuados del brillo son los principales responsables de los trastornos visuales en los operadores de PVD. Como medida preventiva se puede citar que el trabajador debería tener la posibilidad de adaptar o ajustar las fuentes de luz a su sensibilidad visual, es decir, ajustar la iluminación.
Parpadeo.
El parpadeo es el cambio en el brillo de los caracteres que aparecen en la PVD y es lo que permite la visualización de los mismos. Cuando dichos caracteres no se regeneran con suficiente frecuencia, al menor 70 Hz, el operador de PVD percibe un parpadeo.
PROBLEMAS EN LA PIEL.
No existen pruebas concluyentes de que las PVD, por sí mismas, causen enfermedades o molestias dérmicas de origen profesional. Así, los casos que se han dado se explican debido al estrés relacionado con el trabajo con pantallas
FATIGA MENTAL O PSICOLÓGICA.
La fatiga mental o psicológica está originada por la realización de un esfuerzo intelectual o mental excesivo mantenido a lo largo del tiempo, siendo este tipo de dolencia la que más incidencia tiene sobre los trabajadores de PVD.
Ejemplo: Fatiga mental y psicológica de trabajadores con PVD:
Los controladores aéreos tienen una mayor carga mental debido a las importantes responsabilidades individuales que tienen. Respecto al personal de oficina, y en concreto aquellos que realizan tareas visuales difíciles (utilizando dos pantallas a la vez) señalar que se encuentran en un segundo nivel de carga mental. Por último, se
encuentran los programadores.
Los síntomas de la fatiga mental de los trabajadores usuarios de PVD son los siguientes:
Trastornos neurovegetativos y alteraciones psicosomáticas (cefaleas, diarreas, palpitaciones, etc.).
Perturbaciones psíquicas (ansiedad, irritabilidad, estados depresivos, etc.).
Trastornos del sueño (pesadillas, insomnio, sueño agitado, etc.).
Cuando el organismo no sea capaz de recuperar el estado de normalidad o persisten las condiciones desfavorables (equipo defectuoso, condiciones ambientales adversas, mala organización del trabajo) éste estado de estrés se manifestará antes o después.
Como medida preventiva para la fatiga mental de tipo general se puede citar el establecimiento de pausas durante el ciclo de trabajo. Es recomendable que dichas pausas sean de escasa duración pero frecuentes. (10 minutos cada una o dos horas). También se pueden citar otras más específicas para reducir la carga psicológica:
Iniciativa. Permitir que el trabajador pueda intervenir en el caso de error o que pueda corregir las anomalías.
Proporcionar una adecuada información sobre el funcionamiento de las PVD y los ordenadores.
Evitar la monotonía. Incluir una mayor variedad de tareas de distinto tipo y responsabilidad.
Posibilitar la comunicación entre los trabajadores usuarios de PVD.
Facilitar la cooperación entre los trabajadores.
Evitar la monotonía. Incluir una mayor variedad de tareas de distinto tipo y responsabilidad.
CONTEXTO NORMATIVO.
En España existe una normativa específica relativa al uso de PVD, el RD 488/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización, procedente de la trasposición de-la Directiva 90/270/CEE.- En dicho RD se señala que el empresario adoptará las medidas necesarias para que la utilización por los trabajadores de equipos con pantallas de visualización no suponga riesgos para su seguridad o salud o, si ello no fuera posible, para que tales riesgos se reduzcan al mínimo.
Ejemplo: Los principales riesgos asociados al uso de equipos con pantalla de
visualización son: los trastornos músculo esqueléticos, la fatiga visual y la fatiga mental.
Definiciones y ámbito de aplicación.
Quedan excluidos del ámbito de aplicación de este Real Decreto:
Los puestos de conducción de vehículos o máquinas. Se refiere a los puestos que incorporan una cabina de conducción en vehículos o máquinas (por ejemplo, grúas y excavadoras).
-. Los sistemas informáticos embarcados en un medio de transporte.
Los sistemas informáticos destinados prioritariamente a ser utilizados por el público.
Ejemplo: Sistemas informáticos a utilizar por el público.
Los cajeros automáticos de los bancos; Los equipos con pantalla para consultas del público en bibliotecas y centros de documentación; Las pantallas electrónicas de
información y consulta en centros públicos, aeropuertos, estaciones de ferrocarril, etc.
Los sistemas llamados "portátiles", siempre y cuando no se utilicen de modo continuado en un puesto de trabajo.
Las calculadoras, cajas registradoras y todos aquellos equipos que tengan un pequeño dispositivo de visualización de datos o medidas necesario para la utilización directa de dichos equipos. Esta exclusión se debe a que estos no suelen requerir una visualización intensiva por largos períodos de tiempo. Esta exclusión comprende muchos equipos científicos de laboratorio, tales como osciloscopios y otros instrumentos con pequeñas pantallas para mostrar dígitos.
A efectos de este Real Decreto se entenderá por:
Pantalla de visualización.
Una pantalla alfanumérica o gráfica, independientemente del método de representación visual utilizado.
Puesto de trabajo.
El constituido por un equipo con pantalla de visualización provisto, en su caso, de un teclado o dispositivo de adquisición de datos, de un programa para la interconexión persona /máquina, de accesorios ofimáticos y de un asiento y mesa o superficie de trabajo, así como el entorno laboral inmediato.
Trabajador.
Cualquier trabajador que habitualmente y durante una parte relevante de su trabajo normal utilice un equipo con pantalla de visualización. Existen diferentes categorías:
Categoría A. Los que pueden considerarse "trabajadores" usuarios de equipos con pantalla de visualización: todos aquellos que superen las 4 horas diarias o 20 horas semanales de trabajo efectivo con dichos equipos.
Categoría B. Los que pueden considerarse excluidos de la consideración de "trabajadores" usuarios: todos aquellos cuyo trabajo efectivo con pantallas de visualización sea inferior a 2 horas diarias o 10 horas semanales.
Categoría C. Los que, con ciertas condiciones, podrían ser
considerados "trabajadores" usuarios: todos aquellos que realicen entre 2 y 4 horas diarias (o 10 a 20 horas semanales) de trabajo efectivo con estos equipos.
Una persona incluida dentro de la categoría (C) puede ser considerada, definitivamente, "trabajador" usuario si cumple, al menos, 5 de los requisitos siguientes:
Depender del equipo con pantalla de visualización para hacer su trabajo, no pudiendo disponer fácilmente de medios alternativos para conseguir los mismos resultados.
No poder decidir voluntariamente si utiliza o no el equipo con pantalla de visualización para realizar su trabajo. En aquellos casos, donde sea la empresa quien indique al trabajador la necesidad de hacer su tarea usando equipos con pantalla de visualización.
Necesitar una formación o experiencia específicas en el uso del equipo, exigidas por la .empresa, para hacer su trabajo. Dicha formación sería impartida a través de cursos organizados por la empresa al trabajador y versarían sobre el manejo de un programa informático o la formación y experiencia equivalente exigidos en el proceso de selección.
Utilizar habitualmente equipos con pantallas de visualización durante períodos continuos de una hora o más. En este caso, las pequeñas interrupciones, como llamadas de teléfono o similares, durante dichos periodos, no desvirtúa la consideración de trabajo continuo.
Utilizar equipos con pantallas de visualización diariamente o casi diariamente, en la forma descrita en el punto anterior.
Que la obtención rápida de información por parte del usuario a través de la pantalla constituya un requisito importante del trabajo.
Que las necesidades de la tarea exijan un nivel alto de atención por parte del usuario; por ejemplo, debido a que las consecuencias de un error puedan ser críticas.
Obligaciones del empresario.
El artículo 3 del RD 488/97 establece las obligaciones del empresario, destacando las siguientes:
Cumplimiento disposiciones del anexo I del Real Decreto 488/97.
Evaluar los riesgos.
Adopción de medidas para reducir los riesgos.
Favorecer la participación de los trabajadores en la implantación de las medidas preventivas a través, entre otros, de los convenios colectivos.
Cumplimiento disposiciones anexo del Real Decreto 488/1997.
El primer paso es adoptar aquellas medidas necesarias para que la utilización por los trabajadores de equipos con PVD no suponga riesgos para su seguridad o salud o, si ello no fuera posible, para que tales riesgos se reduzcan al mínimo. Estas medidas se deben aplicar en el equipo, el mobiliario, el medio ambiente físico y los programas informáticos y se encuentran recogidas en el anexo del Real Decreto 488/1997.
Evaluar los riesgos.
El empresario debe evaluar de los riesgos para la seguridad y salud (la fatiga visual -riesgos para la vista-, los trastornos músculo-esqueléticos
-problemas físicos- y los derivados de la carga mental), así como el posible efecto combinado de los anteriores.
La evaluación debe hacerse considerando las características propias del
puesto de trabajo, las exigencias de la tarea u organización de la actividad y los elementos ergonómicos del puesto, a saber:
Elementos del puesto de trabajo: el equipo informático, la configuración del puesto, el medio ambiente físico, los programas informáticos.
La Organización de la actividad, que incluye los aspectos temporales del trabajo ante la pantalla de visualización entre los que cabe señalar: el tiempo promedio de utilización diaria del equipo, el tiempo de atención continua a la pantalla y el grado de atención exigido por la tarea.
Elementos ergonómicos como la presencia de malas posturas que pueden ser debidas a un diseño inadecuado del puesto o a hábitos del trabajador sino también al intento de eludir reflejos molestos; la fatiga mental puede deberse no sólo a la complejidad de la tarea o la organización del trabajo, sino también a la mala legibilidad de la pantalla, etc.
El análisis debe ser capaz de reflejar el tipo y magnitud de los riesgos que puedan derivarse de la actividad realizada y de sus exigencias: visuales, mentales, posturales, gestuales, etc.
Por último, la evaluación debe incorporar la información relativa al conocimiento y experiencia del trabajador sobre su propio puesto.
Adopción de medidas.
Cuando la evaluación ponga manifiesto que la utilización de PVD por parte de los trabajadores supone riesgo para su seguridad o salud, el empresario debe adoptar las medidas técnicas u organizativas necesarias para eliminar o reducir el riesgo al mínimo posible.
La actuación se debe centrar en reducir la duración máxima del trabajo continuado en pantalla, organizar la actividad diaria de forma que esta tarea se alterne con otras o establecer tantas pausas como sean necesarias cuando la alternancia de tareas no sea posible o no baste para disminuir el riesgo suficientemente.
METODOLOGÍA DE LA EVALUACIÓN.
Según se señala en el RSP, la metodología llevada a cabo para la evaluación debe ser apropiada a la clase de trabajo realizado y a la complejidad del puesto. En este punto, el Real Decreto 488/1997 recoge en su anexo un procedimiento, en forma de test, de aplicación para la evaluación de los riesgos derivados de la utilización de PVD en la mayoría de las actividades de oficina.
Dicho test está adaptado a aquellas organizaciones donde el número de trabajadores usuarios resulta muy elevado. Sin embargo, dicho procedimiento no tiene en consideración algunos aspectos como:
-. Criterios específicos relacionados con el ambiente físico.
- Trabajadores con características especiales: discapacitados, mujeres embarazadas, etc.
Bien es sabido que la información proporcionada por los trabajadores usuarios constituye una parte esencial de la evaluación. De este modo,
una forma práctica de obtenerla consiste en el empleo del citado test, que también puede ser cumplimentado por los propios trabajadores usuarios. En este caso, el empresario debe asegurarse de que los trabajadores que vayan a cumplimentar el test reciban las instrucciones adecuadas, siendo el técnico en prevención de riesgos laborales quien dé las oportunas instrucciones.
En algunas ocasiones y para determinadas actividades pueden aparecer riesgos particulares, o importantes pérdidas materiales, o bien la seguridad de terceras personas constituye un factor crítico.
Este es el caso del control del tráfico aéreo, salas de control de procesos, grandes plantas de energía, etc. Para estas situaciones, además de la evaluación propuesta en el anexo del Real Decreto 488/1997 se deben utilizar otras más detalladas y específicas.
Así, por ejemplo para este tipo de puestos, la evaluación podría requerir un estudio ergonómico completo del puesto donde, se incluyera:
Análisis de la tarea donde se hubiera detectado una situación particular de estrés de trabajo.
Registros posturales.
Mediciones relativas al diseño del puesto.
Análisis del “software” utilizado.
Análisis cuantitativos de la iluminación y del entorno visual, etc.
El estudio ergonómico en profundidad requiere la intervención de un experto o grupo multidisciplinar de expertos y la utilización de metodologías especiales de análisis.
El empleo de estos recursos sólo se justificaría en casos muy concretos como los arriba citados.
Esquema de la evaluación de puestos con PVD.
El primer paso en la evaluación de riesgos derivados del uso de PVD consiste en determinar aquellos puestos que han de ser objeto de la evaluación, -ver figura 1- para ello se deben aplicar las definiciones dadas en los artículos 1 y 2 del Real Decreto 488/1997 relativos a pantalla de visualización, puesto de trabajo y trabajador.
El siguiente paso sería determinar si los errores cometidos por el trabajador pueden comportar graves riesgos para su seguridad o la de terceras personas (actividades del control del tráfico aéreo, salas de control de grandes plantas industriales o centrales de energía).
En este supuesto es necesario realizar un estudio ergonómico en profundidad. Si por el contrario se trata de puestos donde el error no tiene consecuencias graves (oficinas) se puede utilizar el método propuesto en la Guía de PVD editado por el INSHT u otros métodos de evaluación equivalentes, adecuadamente validados.
Figura 1.- Esquema de evaluación de riesgos derivados del uso de PVD.
Revisión de las evaluaciones.
Según se establece en el artículo 6 del RSP (RD 39/1997), la evaluación de los riesgos (derivados del uso de PVD por parte de trabajadores usuarios) se revisará cuando se introduzcan cambios significativos en el puesto de trabajo, cuando se hayan detectado daños a la salud de los trabajadores.
MEDIDAS TÉCNICAS U ORGANIZATIVAS.
Las acciones correctoras para reducir o eliminar los riesgos derivados del uso de PVD se pueden clasificar en los siguientes grupos:
Medidas dirigidas a garantizar que todos los elementos materiales constitutivos del puesto satisfagan los requisitos de diseño ergonómico (equipamiento, programas de ordenador, condiciones ambientales, etc.).
Registro de las evaluaciones.
El resultado de las evaluaciones (documentos, informes, fichas de evaluación por puesto y lugar de trabajo, ya sea en soporte impreso o en un medio informático) debe quedar registrado y además dicha documentación debe ser fácilmente accesible para su consulta por todas aquellas personas afectadas: trabajadores, delegados de prevención, técnicos en prevención, etc.
Responsabilidad de realización.
El empresario o a través de los recursos internos (servicios de prevención propios) o externos (servicios de prevención ajenos) pueden llevar a cabo la evaluación, siendo requisito indispensable disponer de la cualificación adecuada para ello.
Para puestos de trabajo de gran complejidad (salas de control de procesos, etc.) o en los que se realicen tareas críticas (donde los errores pueden suponer importantes pérdidas materiales o humanas) es muy recomendable la intervención de expertos que conozcan las disposiciones legales aplicables y los instrumentos de medición aplicables.
Medidas dirigidas a garantizar la formación e información de los trabajadores usuarios de pantallas de visualización.
-. Medidas dirigidas a garantizar formas correctas de organización del trabajo.
MEDIDAS TÉCNICAS.
Los equipos dotados con PVD y puestos a disposición de los trabajadores deben estar adaptados a los requisitos establecidos en el anexo del RD 488/97 el 23 de abril de 1998. Estos requerimientos mínimos incluyen: el equipo informático, el mobiliario del puesto, el medio ambiente físico y la interfaz persona/ordenador.
Los requerimientos recogidos en el anexo son aplicables a la mayoría de los puestos típicos de oficina, aunque en algunas circunstancias o aplicaciones especiales pueden resultar inapropiadas. Por otro lado, el único elemento que siempre existirá en el puesto de trabajo, es la pantalla de visualización; el resto de los elementos pueden estar presentes o no en el puesto (documentos, sillas, mesas, etc.).
En las salas de control, el trabajador puede permanecer de pie, vigilando una o más pantallas de visualización, sin necesidad de utilizar documentos. En tales casos, no serían aplicables los requisitos relativos a las sillas y mesas de trabajo.
Los trabajadores discapacitados que utilizan sillas de ruedas, suelen
trabajar directamente desde ellas sin atenerse a los requisitos específicos para las sillas señalados en el anexo.
Se puede encontrar información sobre los requerimientos en las normas técnicas UNE- EN29241, EN29241 e ISO9241, referidas a los requisitos ergonómicos para trabajos de oficina con pantallas de visualización de datos. Aunque estas normas técnicas no son de obligado cumplimiento, son de gran ayuda para la hora de interpretar los aspectos técnicos del Anexo
Equipo.
Partiendo de la premisa que utilización en sí misma del equipo no debe ser una fuente de riesgo para los trabajadores, las disposiciones mínimas afectan a: la pantalla, el teclado, la mesa o superficie de trabajo y por último al asiento de trabajo Pantalla.
Las imágenes visualizadas en las PVD son el resultado de sucederse varias decenas de veces por segundo, estando formada cada una de ellas mediante una trama de líneas y puntos controlados por la electrónica del equipo. Este sistema de representación puede dar lugar a parpadeos y otras formas de inestabilidad en la imagen, con las consiguientes molestias visuales para el usuario.
En cualquier caso, la imagen de la pantalla deberá ser estable, sin fenómenos de destellos, centelleos u otras formas de inestabilidad. En este sentido se puede recurrir a la norma técnica UNE-EN29241.3 pues proporciona una serie de recomendaciones para las pantallas de ordenador.
Como recomendación general, se evitará la presencia de campos magnéticos en las proximidades (altavoces, imanes, aparatos de telefonía, etc.) que puedan crear este tipo de problemas.
Respecto a la resolución, señalar que ésta se limita al grado de legibilidad que puede obtenerse para la información alfanumérica representada en pantalla. No obstante, el mercado ofrece en la actualidad monitores con diferentes grados de calidad de representación. Así, los caracteres deben estar bien definidos y configurados de forma clara, y tener una dimensión suficiente, disponiendo de un espacio adecuado entre los caracteres y los renglones.
Ejemplo: Requisitos técnicos relacionados con los caracteres alfanuméricos.
La matriz de representación de los caracteres de la pantalla debe estar constituida por un mínimo de 5 x 7 "pixeles". Para aquellos casos donde sea necesaria una
lectura frecuente de la pantalla, o sea importante garantizar la legibilidad del texto, la matriz de representación de los caracteres debe tener al menos 7 x 9 "pixeles".
Este requisito lo cumplen sobradamente las actuales pantallas de ordenador tipo
VGA o SVGA. Por otro lado, el tamaño y resolución de las pantallas se deben adecuar al tipo de tarea, ver Tabla 1
El espacio entre caracteres debe ser al menos igual a la anchura del trazo, la distancia entre palabras debe ser al menos igual a la anchura de un carácter y la
distancia entre las líneas del texto debe ser al menos igual al espacio correspondiente a un ''pixel''.
Tabla I.- Tarea realizada y requerimientos de las PVD.
TRABAJO PRINCIPAL
TAMAÑO (DIAGONAL)
RESOLUCIÓN (“PIXELES”)
FRECUENCIA DE IMAGEN
OFICINA
35 cm. (14”)
640*480
70 Hz.
GRÁFICOS
42 cm. (17”)
800*600
70 Hz.
PROYECTO
50 cm. (20”)
1024*768
70 Hz.
El usuario de PVD debe poder ajustar fácilmente la luminosidad y el contraste entre los caracteres y el fondo de la pantalla, y adaptarlos fácilmente a las condiciones del entorno. Existen dos formas de representar los caracteres alfanuméricos en las pantallas de visualización, en relación con el contraste:
_Polaridad positiva (caracteres oscuros sobre fondo claro).Caracterizada por reflejos son menos perceptibles, obteniendo
más fácilmente el equilibrio de luminancias entre la pantalla y otras partes de la tarea (especialmente con respecto a los documentos).
_Polaridad negativa (caracteres brillantes sobre fondo oscuro).Caracterizada por un parpadeo es menos perceptible y mejor legibilidad es mejor para las personas con menor agudeza visual
Ejemplo: Requisitos técnicos relacionados con la luminancia y el contraste.
La pantalla debe ser capaz de proporcionar al menos una luminancia de 35 Cd/m2
(para los caracteres, en polaridad negativa, o para el fondo de pantalla, en polaridad positiva), si bien el nivel preferido es de 100 Cd/m2.
El usuario ha de poder ajustar el contraste de luminancias entre los caracteres y el fondo de pantalla. Así, la relación de contraste debe ser de al menos 3:1, (relación entre la luminancia de los caracteres y la del fondo de pantalla).
Teclado.
Figura 2.- Colocación de la pantalla.
La superficie de vidrio de las PVD genera reflejos que son origen de molestias para el usuario. La manera de actuar para evitarlos es la siguiente:
Acondicionamiento del entorno medioambiental; evitando la presencia de fuentes de luz susceptibles de reflejarse en ella, complementado con los dispositivos de inclinación y giro de la pantalla.
Intervención en la propia pantalla; tratamiento antirreflejo o filtros antirreflejo.
La colocación de la pantalla deberá ser orientable e inclinable a voluntad, con facilidad para adaptarse a las necesidades del usuario, pudiendo utilizar un pedestal independiente o una mesa regulable para la pantalla.
Ejemplo: Recomendaciones sobre la colocación de la pantalla.
Se recomienda situar la PVD a una distancia superior a 400 mm. respecto a los ojos del usuario y a una altura tal que pueda ser visualizada dentro del espacio comprendido entre la línea de visión horizontal y la trazada a 60 ¼ bajo la horizontal. (Ver Figura 2).
El teclado es el principal dispositivo de introducción de datos por lo que tiene requisitos especiales relacionados con su movilidad e independencia respecto al resto del equipo. Esto se debe a la necesidad de reubicarlo conforme a los cambios de postura del usuario de forma que no provoque cansancio en los brazos o las manos. En este sentido el teclado debe cumplir con los siguientes requisitos:
-.Cuerpo del teclado plano.
Altura de la 3a fila de teclas (fila central) no superior a 30 mm respecto a la base de apoyo del teclado, ver figura 3.
Inclinación comprendida entre 0º y 25º respecto a la horizontal, ver figura 3.
Incluye un soporte o reposamanos para las manos de al menos de 10 cm. En ausencia de este se debe habilitar un espacio similar en la mesa delante del teclado. Este dispositivo es útil para reducir la tensión estática en los brazos y la espalda del usuario.
Figura 3.-Requerimientos técnicos para el teclado.
Respecto a la legibilidad de los símbolos de las teclas, su impresión se debe hacer con caracteres oscuros sobre fondo claro, siendo las superficies visibles del teclado mates para evitar los reflejos.
Para facilitar la utilización, el teclado debe estar dividido en secciones
(bloque alfanumérico, bloque numérico, teclas de cursor y teclas de
función) claramente delimitados y separados entre sí por una distancia de, al menos, la mitad de la anchura de una tecla. Por otro lado, la forma, tamaño y fuerza de accionamiento de las teclas, deben ser adecuados para permitir un accionamiento cómodo y preciso.
Mesa o superficie de trabajo.
Estos elementos están muy directamente relacionados con los problemas relacionados con mantenimiento de posturas estáticas prolongadas agravados por la adopción de posturas incorrectas. Deben tener unas dimensiones que permitan colocar con holgura los elementos de trabajo (pantalla a una distancia de 400 mm y teclado con espacio suficiente delante para apoyar las manos y los brazos).
El acabado de las superficies será mate para minimizar los reflejos, siendo dichas superficies de baja transmisión térmica y carecer de esquinas o aristas agudas.
El atril se utilizará cuando se trabaje con documentos, permitiendo con ello la colocación de los mismos a una altura y distancia similares a las de la pantalla, reduciendo así los esfuerzos de acomodación visual y los movimientos de giro de la cabeza. Este elemento debe reunir las siguientes características: ajustable en altura, inclinación y distancia, opaco y con una superficie de baja reflectancia, y resistencia suficiente para soportar el peso de los documentos sin oscilaciones.
Silla de trabajo.
Deben cumplir los siguientes requisitos de diseño: altura del asiento ajustable, espaldo con una suave prominencia para dar apoyo a la zona lumbar y ajustable en su altura e inclinación y profundidad del asiento regulable. Estos mecanismos de ajuste serán fácilmente manejables en posición sentado y construidos a prueba de cambios no intencionados. Por último señalar, la utilización de sillas dotadas de 5 apoyos para el suelo y que éstas dispongan de ruedas cuando se trabaje sobre superficies muy amplias.
Cuando no se puede regular la altura de la mesa y la altura del asiento no permite al usuario descansar sus pies en el suelo se debe utilizar un reposapiés, que debe cumplir con los siguientes requisitos: inclinación ajustable entre 0° y 15° sobre el plano horizontal, dimensiones mínimas
de 45 cm de ancho por 35 cm de profundidad y tener superficies antideslizantes, tanto en la zona superior para los pies como en sus apoyos para el suelo.
Entorno.
Las disposiciones mínimas afectan al espacio, la iluminación, los reflejos y deslumbramientos, el ruido, el calor, las emisiones y la humedad.
Espacio.
El puesto de trabajo debe considerar las dimensiones antropométricas de los posibles usuarios. Así, para el trabajo en posición sentado, debe habilitarse el suficiente espacio para alojar los miembros inferiores y para permitir los cambios de postura en el transcurso de la actividad
Ejemplo: Ajuste de mobiliario.
El rango de regulación, en el caso de que exista, debe permitir su adaptación a la mayoría del colectivo de usuarios, es decir, a las personas comprendidas entre la menor y la mayor talla (o al menos las comprendidas entre el 5 y el 95 percentil).
Si dichos tableros no son ajustables, el espacio previsto para los miembros inferiores debe alcanzar al 95 percentil (individuos de mayor talla).
De igual forma, el acceso del usuario al puesto mismo de trabajo debe realizarse sin dificultad, así como para que pueda tomar asiento y levantarse con facilidad.
Iluminación, reflejos y deslumbramientos.
En el recinto donde se ubiquen los puestos de trabajo con PVD debe existir una iluminación general y cuando se utilicen fuentes de iluminación individual complementaria, éstas no deben producir deslumbramiento directo o reflexiones o desequilibrios de luminancia que perturben al propio usuario o a los operadores del entorno.
El nivel de iluminación debe ser suficiente para el tipo de tarea que se realice en el puesto (lectura de documentos-500 lux-), pero sin reducir el contraste de la pantalla por debajo de lo tolerable.
lectura y escritura de impresos y otras tareas habituales de oficina.
Para eliminar o reducir el deslumbramiento directo producido por las luminarias instaladas en el techo, no se debería sobrepasar el límite de 500 Cd/m2 para las que son vistas bajo un ángulo inferior a 45° sobre el plano horizontal, siendo recomendable no sobrepasar las 200 Cd/m2•
Para asegurar un equilibrio adecuado de luminancias en el campo visual del usuario, se recomienda que entre los componentes de la tarea la relación de luminancias no sea superior a 10: 1 (por ejemplo, entre pantalla y documento). La relación de luminancias entre la tarea y el entorno alejado se considera un aspecto menos crítico (se podrían presentar problemas con relaciones de luminancia del orden de 100: 1).
Los puestos de trabajos y las PVD deberán instalarse de tal forma que las fuentes de luz, tales como ventanas y otras aberturas, los tabiques transparentes o translúcidos y los equipos o tabiques de color claro no provoquen deslumbramiento directo ni produzcan reflejos molestos en la pantalla.
Así, las ventanas pueden ir equipadas con un dispositivo de cobertura adecuado y regulable para atenuar la luz del día que ilumine el puesto de trabajo, cortinas o persianas que amortigüen la luz, o mediante mamparas.
Ruido.
Este factor es origen de la pérdida progresiva de audición, pero también produce perturbaciones de la atención y de la comunicación. Por este motivo, los equipos dotados de PVD deben tener una emisión sonora mínima,
Ejemplo: Criterio de emisión de ruido por parte de equipos dotados de PVD.
Para tareas difíciles y complejas, el nivel sonoro continuo equivalente, LAeq no debería exceder los 55 dB(A).
Condiciones termohigrométricas.
Las condiciones climáticas de los lugares de trabajo influyen directamente en el bienestar y en la ejecución de las tareas. Así, la temperatura se mantendrá dentro de los siguientes rangos:
Verano 23º C a 26º C.
Invierno 20º C a 24º C.
Por otro lado, los equipos instalados en el puesto de trabajo no deberán producir un calor adicional que pueda ocasionar molestias a los trabajadores.
Respecto al grado de humedad, señalar que sequedad de los ojos y mucosas se previene manteniendo la humedad relativa entre el 45% y el 65%, para cualquiera de las temperaturas comprendidas dentro de los rangos arriba indicados.
Emisiones electromagnéticas.
Las PVD de rayos catódicos generan una radiación ionizante de baja energía, que es absorbida casi por completo por la propia pared de vidrio de la pantalla, de manera que su intensidad raramente supera la radiación natural de fondo, a la que estamos expuestas todas las personas.
Por lo que se refiere a las radiaciones ópticas que se producen en el fósforo de la pantalla (ultravioleta, visible e infrarroja), sus intensidades son mucho más pequeñas que los límites máximos considerados seguros por la comunidad científica internacional.
Las investigaciones realizadas hasta el momento en relación con las PVD que funcionan con tubos de rayos catódicos indican que los niveles de radiación emitidos -radiofrecuencia- se encuentran muy por debajo de los límites que se consideran seguros.
Interconexión ordenador/persona.
Para la elaboración, la elección, la compra y la modificación de programas o aplicaciones de software se deben tener en cuenta una serie de disposiciones mínimas.
Así, uno de los principales requisitos exigible a los sistemas de diálogo de las aplicaciones de "software" es que sean capaces de prestar asistencia a usuarios con distinto grado de experiencia, es decir, que sean capaces, de adaptarse a las características y limitaciones del operador.
Existe un conjunto de exigencias o especificaciones aplicables a los sistemas de diálogo usuario/ordenador, recogidas en la norma UNE-EN-
IS09241.10, y son las siguientes: grado de adaptación a la tarea, autodescriptividad, capacidad de control (también denominada controlabilidad), conformidad con las expectativas del usuario, tolerancia a los errores, aptitud para la individualización y facilidad de aprendizaje.
Adaptación a la tarea.
El programa informático debería permitir al usuario realizar su tarea de manera eficiente, sin presentar obstáculos innecesarios. De este modo, el diálogo debe asistir al usuario para que pueda realizar la tarea de manera eficaz.
Autodescriptividad.
El programa (diálogo usuario/ordenador) debe ser comprensible a través de la retroalimentación o las explicaciones proporcionadas al usuario por el sistema con arreglo a sus necesidades.
Ejemplo: Autodescriptividad.
El usuario debe ser asistido mediante una información que le ayude a adquirir una comprensión general del sistema y le sirva de entrenamiento complementario.
Si de una acción del usuario se pueden derivar consecuencias graves, el sistema debería proporcionar un mensaje de advertencia y pedir una confirmación antes de ejecutarla.
Controlabilidad.
Un diálogo es controlable cuando el usuario puede iniciar y controlar la dirección y el ritmo de la interacción hasta lograr el objetivo.
Ejemplo: Controlabilidad.
-.Tener la posibilidad de anular las últimas acciones realizadas en el transcurso del diálogo.
-.Tener la posibilidad de controlar la velocidad de la interacción, es decir, no debe ser impuesta por el sistema.
Conformidad con las expectativas del usuario.
Un diálogo es conforme con las expectativas del usuario cuando se corresponde con el conocimiento que éste tiene de la tarea, así como con su formación, experiencia y las convenciones comúnmente aceptadas.
Los diálogos empleados para realizar tareas parecidas serán similares, de manera que el usuario pueda desarrollar procedimientos comunes en la ejecución de dichas tareas.
El sistema también debería satisfacer las expectativas del usuario en relación con los tiempos de espera.
Tolerancia a los errores.
Un diálogo es tolerante a los errores cuando, a pesar de los errores que se cometan en la entrada, se puede lograr el resultado que se pretende sin realizar correcciones o con correcciones mínimas por parte del usuario.
Ejemplo: Tolerancia a los errores.
La aplicación debería ayudar al usuario en la detección de los errores cometidos en la
entrada de datos, así como evitar que la introducción de un dato dé lugar a cambios de estado no definidos previamente.
Aptitud para la individualización.
El sistema de diálogo debe modificarse de acuerdo con la competencia de cada usuario en relación con las necesidades de la tarea que realiza.
Ejemplo: Adaptación al individuo.
Posibilidad de adaptar a la lengua y cultura del usuario, al sistema de unidades que utilice, a sus capacidades perceptivas y cognitivas, etc.
Facilidad de aprendizaje.
El sistema de diálogo debe facilitar su aprendizaje mediante medios, guías y estímulos al usuario durante la etapa de aprendizaje.
Ejemplo: Facilidad de aprendizaje.
Las reglas y conceptos fundamentales deben ser transparentes para el usuario. De esta forma se tiene una visión de conjunto de la estructura del sistema o aplicación mucho más rápida.
El sistema puede estimular al usuario a experimentar con diferentes supuestos y ejemplos.
8.4.2 MEDIDAS APLICADAS A LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO.
Las actividades deben organizarse de manera que los trabajadores
puedan tener un margen de autonomía suficiente, es decir, puedan seguir su propio ritmo de trabajo, hacer pequeñas pausas discrecionales y/o alternar otras tareas donde no se utilice la pantalla.
Ejemplo: Niveles de iluminación en locales con PVD.
Las PVD, con tratamiento antirreflejo y mayor rango de regulación del contraste, permiten utilizar un nivel de iluminación de 500 lux, mínimo recomendable para la
Ejemplo: Conformidad con las expectativa del usuario.
De esta forma se puede prevenir la aparición de fatigas física, visual y mental y por otro lado, la aplicación de estos dos puntos, en la mayoría de los casos, hace innecesario el establecimiento de pausas regladas. En la figura 4 se recoge un diagrama para la selección de medidas de tipo organizativo.
Figura 4.- Selección de medidas organizativas.
Ejemplo: Medidas organizativas. Autonomía.
De forma espontánea, cada usuario de PVD tomará las pausas o respiros necesarios para relajar la vista y aliviar la tensión provocada por el estatismo postural.
Alteraciones de tareas.
Cuando la tarea realizada conlleve inevitablemente periodos de trabajo intensos con la pantalla de visualización el riesgo de fatiga para el trabajador puede resultar importante, por lo que se debe alternar el trabajo ante la pantalla con otras tareas que demanden menores esfuerzos visuales o músculoesqueléticos.
Ejemplo: Alternancia de tareas.
Un trabajador encargado de introducir datos en el ordenador podría alternar esta tarea
con otras actividades de oficina, tales como la atención al cliente, el archivo de impresos, la utilización del teléfono, etc.
Por otro lado se debe tener en cuenta que para aquellos trabajos con una demanda visual importante o utilización intensiva del teclado, los cambios de actividad implican evitar la ejecución de aquellas cuyas demandas visuales o, en su caso, músculo-esqueléticas sean relevantes.
Establecimiento de Pausas.
La duración y frecuencia de las pausas planificadas dependerán de las exigencias concretas de cada tarea, aunque se deben seguir las siguientes recomendaciones:
Introducir las pautas antes de que sobrevenga la fatiga.
El tiempo de las pausas no debe ser recuperado. Esto indica que no se debe aumentar el ritmo de trabajo durante los períodos de actividad.
Son más eficaces las pausas cortas y frecuentes que las pausas largas y escasas. Es preferible realizar pausas de 10 minutos cada hora de trabajo continuo con la pantalla a realizar pausas de 20 minutos cada dos horas de trabajo.
Las pausas deben hacerse lejos de la pantalla y deben permitir al trabajador relajar la vista (por ejemplo, mirando algunas escenas lejanas), cambiar de postura, dar algunos pasos, etc.
Hacer una tabla sencilla de ejercicios visuales y musculares que ayuden a relajar la vista y el sistema músculo-esquelético.
Ejemplo: Pausas planificadas.
Pausas de unos 10 ó 15 minutos por cada 90 minutos de trabajo con la pantalla; para tareas que requieran el mantenimiento de una gran atención realizar al menos una pausa de 10 minutos cada 60 minutos. En el extremo contrario, se podría reducir la
frecuencia de las pausas, pero sin hacer menos de una cada dos horas de trabajo con la pantalla.
VIGILANCIA DE LA SALUD.
En el artículo 4 del Real Decreto 488/1997 se recoge expresamente la obligación por parte del empresario de ofrecer una vigilancia de la salud (adaptada a detectar los riesgos para la vista, los problemas múscu1o- esqueléticos y la fatiga mental) a todos las empleados considerados con
trabajadores usuarios de PVD.
La vigilancia de la salud sólo puede realizarse con el consentimiento del trabajador y respetando su derecho a la intimidad y la confidencia1idad de la información relativa a su estado de salud, teniendo derecho a ser informado de los resultados obtenidos y siguiendo las especificaciones dadas el respecto en el artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en el artículo 33 del RSP.
Respecto al empresario, éste sólo será informado cuando el "trabajador" usuario de PVD necesite algún dispositivo corrector especial de la vista para realizar el trabajo y de cuándo debe ser efectuada la nueva revisión médica. Además, el empresario no debe comunicar a personas ajenas, sin consentimiento del trabajador, ningún dato que pudiera conocer sobre el resultado de la citada vigilancia de la salud.
La vigilancia y el control de la salud de los "trabajadores" usuarios PVD se efectuará sólo por personal sanitario con competencia técnica, formación y capacidad acreditada; según 10 establecido en el artículo 37 del RSP. El contenido y periodicidad de dicha vigilancia se realizará siguiendo las directrices del protocolo correspondiente.
La vigilancia de la salud se ofrecerá a los trabajadores usuarios de PVD en las siguientes ocasiones:
Antes de comenzar a trabajar con una pantalla de visualización, es decir, antes de que el trabajador emprenda su actividad como usuarios de PVD.
Posteriormente, con una periodicidad ajustada al nivel de riesgo a juicio del médico responsable. Así, la periodicidad puede variar de un trabajador a otro, de acuerdo con sus necesidades individuales; personas con defectos visuales, discapacitados, mujeres embarazadas, etc.
Cuando aparezcan trastornos que pudieran deberse a este tipo de trabajo. El trabajador usuario de PVD puede solicitar la realización de un reconocimiento de su salud por síntomas o dolencias que se sospeche puedan ser debidas a su trabajo; problemas visuales, molestias en la espalda, dolores en las manos o en los brazos, etc.
Cuando los resultados de la vigilancia de la salud detecten algún problema ocular -alteración o enfermedad en los ojos- la necesidad de un reconocimiento oftalmológico.
Por último, señalar que empresario proporcionará gratuitamente a los trabajadores dispositivos correctores especiales para la protección de la vista, cuando los resultados de la vigilancia de la salud demuestren su necesidad y no puedan utilizarse dispositivos correctores normales.
Ejemplo: Dispositivos correctores especiales y normales.
Especiales. Son aquellos dispositivos correctores de la visión (gafas) que sean prescritos en los exámenes de salud, por el médico responsable de los mismos, con el fin de poder trabajar a las distancias requeridas específicamente en el puesto equipado con pantalla de visualización. Las gafas antirreflejo y sistemas análogos, destinados a proteger contra reflejos molestos, radiaciones, etc., no tienen la consideración de
dispositivos correctores especiales.
Normales. Son aquellos dispositivos destinados a corregir los defectos visuales con una finalidad distinta a la anterior.
INFORMACIÓN Y FORMACIÓN.
Los problemas de salud conocidos que pueden asociarse a la utilización de equipos con pantallas de visualización se pueden eliminar o reducir en gran proporción mediante un buen diseño del puesto, una correcta organización del trabajo y una adecuada información y formación adecuadas del trabajador
De conformidad con los artículos 18 y 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una formación e- información adecuadas sobre los riesgos derivados de la utilización de los equipos que incluyan pantallas de visualización, así como sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse en aplicación.
Así, el empresario deberá informar a los trabajadores sobre todos los aspectos relacionados con la seguridad y la salud en su puesto de trabajo y en concreto sobre:
La forma de utilizar los mecanismos de ajuste del equipo y del mobiliario del puesto, a fin de conseguir la configuración más adecuada a sus necesidades, poder adoptar posturas correctas, visualizar satisfactoriamente la pantalla, etc.
La importancia de propiciar el cambio postural en el transcurso del trabajo, evitando el estatismo y el mantenimiento de posturas incorrectas
La adopción de pautas saludables de trabajo para prevenir la fatiga. A este respecto, es recomendable la inclusión de una sencilla tabla de ejercicios visuales y musculares durante las pausas que ayude a reducir la tensión del trabajo prolongado ante la pantalla.
La mayor parte de esta información puede ser reforzada a través de folletos, carteles y medios audiovisuales, en los que se recojan, de forma clara, los aspectos esenciales. En todo caso, con arreglo a lo establecido en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la información sobre el riesgo y las medidas preventivas deben ser suministradas a cada trabajador de forma individual.